Chabuca Granda vuelve a la Argentina en un homenaje

El músico E-Zequiel Rocha y la hija de la cantante, Teresa Fuller Granda realizan un espectáculo musical y teatral.
21 de Octubre de 2016

Entre las diversas formas que existen para recordar está la del canto. Y mucho más si se trata de una compositora. Y más aún si esa compositora es una de las creadoras más grandes y más importantes que tuvo América latina: la peruana Chabuca Granda. 

Con alma de Chabuca es el nombre del homenaje que realizan este sábado el músico argentino E-Zequiel Rocha junto a la hija de la cantautora, Teresa Fuller Granda. “Un amigo me llevó para que la conociera, ella me pidió que cante y así nos conocimos”, cuenta Rocha durante el ensayo. “Me emocionó apenas lo escuché, se me erizó la piel”, agrega Fuller. Ambos se presentarán el sábado a las 21 hs. en el teatro Moliere, Balcarce 678. 

Teresa encontró en E-Zequiel la vos ideal para versionar a su mamá, por lo que no sólo lo alentó a grabar si no que también le cedió canciones inéditas para que incluyera en su disco. “Si mi mami te hubiese escuchado te hubiese hecho grabar sus canciones”, cuenta Rocha que le dijo y ese, según él fue el mejor regalo. “Después me contó que en el disco que estaba casi listo había incluido un bandoneón y mi mamá tenía dos temas inéditos, ¡los únicos con bandoneón! Y se los di para que grabara”, explica Teresa. 

–¿Cómo fue tu historia con Chabuca? 

ER:–Ella acá en la Argentina es muy querida, ha venido a tocar infinidad de veces. Hay varias canciones que suenan en el cancionero folklórico argentino y que ya están instalados. Un amigo por el que llegué a cantar en Lima y ahí entré de lleno al repertorio de Chabuca. Fue entonces como una misión grabar este disco. 

–En tu caso, Teresa, ¿cómo fue que te sumás al espectáculo? 

TFG: –E-Zequiel quería hacer la presentación del disco y me invitó a subir al escenario. Yo tengo un programa de radio desde hace años y como me daba mucha vergüenza el escenario me propuso que arme el programa ahí. Eso me ayudó bastante, esa fue la primera vez que hicimos el espectáculo. Ahora ya estamos acá. En realidad, no es un espectáculo tradicional, tiene mucho de tertulia radial.

 –¿Cómo vivís estas situaciones de homenaje a tu mamá? 

TFG: –Al principio, hace 33 años se me venían todas las emociones juntas. Es una gran responsabilidad pero a la vez es un orgullo y un honor tremendo poder representar a la familia. Estos años tengo tres o cuatro viajes en homenaje a ella, es increíble el cariño, la admiración y el respeto que le tienen afuera. No me molesta hacerlo. 

–¿Cómo transitás eso de que tenés que compartirla en el cariño y en el recuerdo? 

TFG: –Ella nos enseñó a separar las cosas desde que éramos chicos. En la escuela ella era “la mamá de los chicos Fuller”, siempre fue la mamá una cosa y la compositora, otra. Cómo será que el 8 de marzo el día de su muerte en general los homenajeamos entre todos, pero el 3 de septiembre en su cumpleaños estamos sólo los hermanos, nietos e hijos. 

–¿Cuándo tuviste conciencia de quién era ella? 

–Ella escribía cuando terminaba el día y ya estábamos todos acostados. Recién entonces se sentaba en su cama y escribía. Cuando nos despedíamos para ir al colegio apagaba las luces y se iba a dormir. Mi abuela era quien le cuidaba el sueño y trataba de que en la casa no hubiera ni un ruido mientras ella dormía. Su vida artística profesional empezó después del divorcio, yo tenía tres años, sus giras eran largas y nosotros nos quedábamos con sus abuelos, los tíos. Recién de grande en la calle y sobre todo acá en la Argentina, salía con ella y le pedían fotos, autógrafos y la saludaban. 

–¿Cómo armaron este espectáculo? 

E: –Es un espectáculo simple como era Chabuca. Ni recargado ni efectista ni nada. Es emocionar a través de las canciones, de las palabras de la música, y del relato de Teresa donde muestra que cada canción tiene su razón. Es un espectáculo simple, despojado y abierto al corazón sin escenografía y con cosas muy puntuales. Son como esas tertulias en las que te sentás con tus amigos para cantar. Elegimos esta manera profunda y desde el corazón para homenajear a esta terrible compositora. 

–¿Qué aprendiste en contacto con las canciones de Chabuca? 

ER: –Me ha asustado buenamente oír tanto Chabuca, oír cómo combinaba lo rítmico con lo melódico. Estoy trabajando ahora en mis canciones y sé que todo ese bagaje, esa información inconsciente, holística que te queda en el cuerpo es un aprendizaje enorme para que yo pueda escribir con el respeto y la búsqueda que creo que ella tenía para escribir sus canciones. Chabuca tenía una rima y una gran poesía en las palabras. El uso del idioma y la síntesis que ella tenía era muy interesante. Creo que eso es propio de una generación de otros autores latinoamericanos que usaban la pluma con un concepto muy particular. 

–¿Qué valor le encontrás a la obra de tu mamá? 

TFG: –: Pocas compositoras han trascendido tanto como Chabuca. La magia de su pluma en el escribir y de su música a la par, es una combinación exacta para semejante maravilla de obra. Ella podía describir cualquier situación, yo siempre digo que ella es como los pintores va plasmando cosas.

Con el alma de Chabuca se presenta el sábado a las 21 hs en el teatro Moliere, Balcarce 678. 

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