Murió Chiqui de Mar del Plata, una de las primeras Madres

Herminia Soledad Pereda de Berdini falleció a los 92 años. Se sumó al organismo en 1977, cuando secuestraron a su hijo Carlos Berdini, que permanece desaparecido.
2 de Marzo de 2017

Herminia Soledad Pereda de Berdini era conocida como "Chiqui, la de Mar del Plata"

Chiqui se sumó a la Asociación Madres de Plaza de Mayo de Mar del Plata en 1977, tras la desaparición de su hijo, Carlos José Guillermo Berdini. Chiqui falleció a los 92 años. Sus restos serán velados a partir de las 18 en cochería Tomasini, de avenida Independencia 2360, de Mar del Plata, y este viernes a las 11 serán trasladados al cementerio Colinas de Paz.

Su hijo, Carlos Berdino fue detenido dos veces en 1977. La última, no volvió a aparecer. El muchacho militaba en el Partido Socialista de los Trabajadores, Según reconstruyeron los medios marplatenses, Chiqui comenzó a militar para que saber el destino de sus hijos cuando en Mar del Plata las Madres eran apenas cuatro mujeres. Y, hasta último momento, participó de la tradicional ronda de los jueves.

“El dolor más grande que puede tener un ser humano es la desaparición de un hijo. No saber qué fue de él es lo más terrible en la vida, lo mismo que los 30 mil desaparecidos”, dijo alguna vez Chiqui al Grupo Apoyo Madres MDP. En esa misma charla recordó la primera vez que se abrazó a las Madres que se reunían en la Plaza de Mayo: “Fue una emoción inmensa: era llorar, consolarse una con otra. No se puede explicar con palabras lo que se vivía en esa Plaza”.

Al conocerse la noticia del fallecimiento de Chiqui, la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, manifestó su dolor mediante un texto: “Colgué el teléfono, llamaban desde Mar del Plata: era el nieto de Chiqui. La noticia llegó: Chiqui (Herminia Soledad de Berdini) dejó de respirar, es un jueves. Chiqui, la inquebreantable, la dulce y fuerte a la vez, tan dulce como la jalea y tan fuerte como el algarrobo. Chiqui de Mar del Plata: era tan grande que así se la nombraba y conocía. Cuando nos juntábamos me contaba sus andanzas, su presencia siempre donde debía estar. Desde el próximo jueves, Chiqui estará para siempre en nuestra Plaza de Mayo y más fuerte que nunca en nuestro corazón. Hebe”.

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