Persiguen y amenazan a un joven que denunció a la prefectura

Iván Navarro, de La Garganta Poderosa, sufrió represalias por denunciar a la fuerza.
5 de Octubre de 2016

Tras haber sido objeto de torturas e intimidación por parte de oficiales de la Prefectura Naval y de la Policía Federal el sábado 24 de septiembre en la zona de Barracas, Iván Navarro, integrante del staff de la revista La Garganta Poderosa, sufrió anoche nuevas amenazas de muerte de otros prefectos que lo abordaron después de que ofreció una entrevista en la señal de cable C5N.

El medio gráfico publicó esta madrugada en su cuenta de Facebook que anoche, tras volver a la villa, Navarro pasó por el club Juventud Unida, sito a pocas cuadras de su residencia. "De regreso, recién, hace 20  minutos (apenas después de las 24) vio como dos prefectos golpeaban a un pibe contra una pared de la Casa de la Cultura" y decidió intervenir.

La versión dice que Navarro se acercó a los funcionarios de la Prefectura para averiguar sus identidades y escuchó por boca de ellos las razones de la agresión: "Ahora van a cobrar todos, por habernos escrachado en los medios."

La cuenta de la revista reproduce el diálogo que se produjo cuando el joven de 18 años abordó a los prefectos:

Prefecto (P): -¿Qué mirás?

Navarro (N): -Nada, pero no le hagas nada al pibe, porque yo los denuncié.

P: -¿Así que fuiste vos, pedazo de hijo de puta? Empezá a correr…

"Y sí, otra vez, ahora, ya, agitado, nervioso, cagado y cargado de impotencia, Iván acaba de entrar a su casa con el último aliento, mientras un prefecto lo perseguía e intentaba sacar su arma. Si no corría, lo mataban. Y si lo mataban, no lo contaba nunca más", sumó la publicación de la revista.

En la crónica realizada al calor de los sucesos, el medio interpeló a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, cuando le preguntó "¡dónde mierda estás!", y a la vez exhortó a las autoridades a presentarse en el lugar de los hechos. "Vengan ya mismo para el barrio, por favor, los funcionarios, los fiscales, los medios y todos los responsables de garantizar nuestro derecho a la vida", señaló la publicación. Y reclamó la identificación del responsable de la nueva agresión: "queremos saber el nombre del prefecto que logramos fotografiar y las medidas que van a tomar para salvarnos, en esta selva de uniformados cargados de impunidad: compartan, ustedes son nuestra única fuerza de seguridad", pidió a los lectores de la cuenta de Facebook.

El nuevo episodio sucedió un rato después de que Navarro "impulsado por todos los verdugueos que recibió durante sus 18 años de villero y por la posibilidad de ponerle un punto final a la razia indiscriminada" dio una entrevista al programa del periodista Gustavo Sylvestre en el canal C5N, donde describió minuciosamente las intimidaciones y torturas de los oficiales de la PFA y de la Prefectura Naval en la noche del sábado 24 de septiembre  en las inmediaciones del Riachuelo.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), que brinda asistencia legal a los jóvenes torturados esa noche (además de Iván Navarro, Ezequiel Villanueva Moya, de 15 años), denunció la cuestión con un extenso comunicado el 29 de septiembre. Allí contó que Navarro intervino cuando agentes de la PFA detuvieron a Villanueva Moya. Los agentes lo requisaron y esposaron. Luego llegaron al lugar alrededor de 20 prefectos en cinco móviles de la fuerza. Estos trasladaron a los dos jóvenes hasta un destacamento de la Prefectura, donde los golpearon y amenazaron en una primera sesión de tortura. Después los llevaron hasta la vera del Riachuelo, donde continuaron con las intimidaciones y los castigos que desembocaron en simulacros de fusilamiento. Mientras un grupo de oficiales se consagró a estas tareas otros festejaban la faena, denunció el Cels. Luego, los jóvenes fueron liberados pero todavía hubo espacio para una nueva tortura, cuando los prefectos los obligaron a huir corriendo del lugar "sin mirar para atrás", bajo amenaza de dispararles.

En la denuncia de los jóvenes intervino el Juzgado Criminal de Instrucción 6 de la Ciudad de Buenos Aires, que ordenó la detención de siete de los prefectos que participaron directa e indirectamente de las torturas. La jueza María Gabriela Lanz los investiga por la figura de "apremios ilegales".  Las detenciones se produjeron entre el jueves y el viernes pasados. El primero resultó detenido cuando Navarro y Villanueva Moya lo señalaron en la sede judicial el jueves. A instancias de esa identificación, la magistrada dictó una orden de detención para los otros seis; dos fueron detenidos a las pocas horas y los cuatro restantes se entregaron el viernes.          

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