El tic tac de la cuenta regresiva para las próximas elecciones ya comenzó. Por ahora, cuando todavía faltan ocho meses para las primarias -si es que se hacen-el ritmo del conteo es lento. Irá acelerándose a medida que pase el tiempo. El examen de la votación de medio término para el Frente de Todos llega en un contexto excepcional.  La pandemia cambió todo, en primer lugar las prioridades que el presidente Alberto Fernández tenía planeadas para su primer año de gestión. Todo se dio vuelta.

Esto tiene un efecto sobre el electorado. La pandemia casi no deja espacio para las buenas noticias. Las opciones son lo malo o lo peor. El clima de desazón es inevitable.

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Una de las expectativas del voto mayoritario al peronismo era la reactivación económica y la recuperación del poder adquisitivo, luego del nuevo fracaso del neoliberalismo con el gobierno de Mauricio Macri. La pandemia derrumbó la economía mundial y argentina. La capacidad del gobierno de satisfacer esa expectativa quedó entre signos de interrogación producto del Covid.

En este contexto, ¿qué pasaría si las elecciones fueran el próximo domingo? ¿Cómo está entrando al año electoral cada una de las fuerzas políticas?

“Lo primero a señalar es que todo es prematuro”, le dijo a Tiempo  la socióloga y encuestadora Analía Del Franco. “Lo único que se puede preguntar ahora es si votarían a los candidatos de determinado espacio político. La tendencia, por ahora, es que Frente de Todos está en primer lugar. Le saca al menos ocho puntos a Juntos por el Cambio, que está segundo. Es similar a la elección de octubre de 2019”.

“Sin embargo-aclaró Del Franco-esto ocurre entre las personas que ya tienen decidido su voto. El tema es que al faltar tantos meses para la elección y con un contexto tan complejo hay muchos indecisos”.

La situación económica y social se agravó producto de la pandemia, más allá de la batería de medidas del gobierno para mantener cierto nivel de ingresos en la población. Al ser consultada sobre la evaluación de la gestión, Del Franco remarcó: “El manejo de la pandemia tiene un respaldo por encima del 50 por ciento. Y lo que más se valora de esto es que no haya habido desbordes en los hospitales”.

“La angustia económica a veces no entiende de motivos-remarcó la socióloga-. Puede producir desazón igual. Alberto conserva 58% de imagen positiva. Eso es una base para reconstruir. El voto variable, que no es núcleo duro, es donde más impactó el tema de la reactivación que no llegó”.

El politólogo Hilario Moreno, director de la consultora Dicen, tiene una percepción más matizada. “Es cierto que buena parte del voto al Frente de Todos no siente una mejora en su vida cotidiana. De todos modos, la explicación de que el motivo es la pandemia pone el juicio del electorado entre signos de interrogación. No se emite una valoración taxativa sobre la gestión económica del gobierno nacional ”.

Moreno destacó que para analizar lo que puede ocurrir en las elecciones es más importante lo que suceda en los próximos meses que lo ocurrido hasta ahora. “La elección no es hoy. Los indecisos se van a definir más adelante. La clave es cómo evoluciona la vacunación y la reactivación de la economía. Eso va a impactar en la evaluación de la gestión”.

A la hora de tirar números, el politólogo sostuvo: “El Frente de Todos, al mantenerse unido, no baja del 40 por ciento. Y en la oposición también hay desgaste. La sociedad no se olvidó de la gestión de Macri. Además, Juntos por el Cambio tiene fugas por derecha. Todo esto junto hace que hoy la distancia sea muy similar a la de la elección del 2019, con muchos más indecisos, por supuesto”.

Para el sociólogo Carlos De Aneglis, coordinador del Observatorio de Opinión Pública de la Facultad de Sociales de la UBA, el sector de votantes decepcionado por la falta de reactivación podría volver a votar al oficialismo. “Son  sectores de clase media baja que no tienen un trabajo tan estable y que sintieron con más fuerza la pandemia a pesar de las medidas del gobierno. El tema es que nadie puede capitalizar ese voto. No van a ir a votar a Cambiemos y el massismo hoy es parte de la coalición. Entonces, por más que haya cierta decepción con la economía, pueden volver a votar al oficialismo”.

De Angelis sostuvo que en este escenario el Frente de Todos sigue primero y con una distancia similar a la de 2019. “Todo depende mucho de la reactivación económica. Si la economía crece por encima de cinco puntos, la ecuación se va a modificar y el gobierno puede mejorar todavía más”.

La derecha dividida.

Otro punto clave para los encuestadores consultados por Tiempo es que el voto opositor de derecha está dividido. Es por la aparición del espacio político protagonizado por los economistas mediáticos y ultraconservadores Javier Milei y José Luis Espert.

“Ese sector ronda los 7 puntos de intención de voto. Se los sacan a Cambiemos. Son votantes antiperonistas pero decepcionados de Macri”, dijo Hilario Moreno.

De Aneglis compartió la visión: “Es un problema para Juntos por el Cambio. El peronismo por ahora no tiene fugas. El peso electoral de Guillermo Moreno y su sector es muy bajo.  Milei y Espert, además, tienen sobretodo fuerza en Capital Federal, es decir, en el bastión del PRO”.

Sobre el frente político que en 2019 lideró Roberto Lavagna, los consultores sostuvieron que por ahora aparece muy debilitado. “Es un espacio que no tiene núcleo duro”, señaló Moreno y De Aneglis agregó: “Son votantes que hoy engrosan los indecisos”.

El Frente de Izquierda, según los tres encuestadores, se mantiene en niveles similares a los de la última elección. «