La Federación Nacional de Inquilinxs se presenta como un frente conformado por diversas organizaciones de varios puntos del país. Unidos por la necesidad de construir un espacio que eleve las voces de 5 millones de argentinos que padecen diariamente los problemas de alquilar. Accionan por la reforma de la Ley de alquileres Para el #8M, presentan un texto que recuerda el origen histórico del término “conventillera”, usado frecuentemente para menoscabar los reclamos de las mujeres.

El término “conventillera” refiere a uno de los sucesos históricos más relevantes de comienzo del siglo XX conocido como la Huelga de inquilinos y que mayormente fue encabezada por mujeres. El conflicto se desata cuando los dueños de los conventillos deciden aumentar los alquileres de manera descomunal. El escritor Osvaldo Bayer escribió: “Protagonistas de esa ocupación van a ser las mujeres, ya que los hombres salen a trabajar. Resisten, resisten, resisten con una entereza digna de un aplauso histórico”.

En la misma línea la Federación informa: “En 1907 estalló en ciudades como Buenos Aires, Rosario, La Plata y Bahía Blanca una Huelga de Inquilinxs contra los elevados alquileres que cobraban los propietarios. Las protagonistas, aunque pocos textos lo digan, fueron las mujeres, que corrían a escobazos a abogados, jueces y policías que querían efectivizar los desalojos. Con las escobas marchaban también, ‘para barrer las injusticias’”.

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El recuerdo de aquella lucha trae nombres malditos de la historia nacional, como el del coronel Ramón Falcón, el represor más famoso de la época, asesinado por el revolucionario anarquista Simón Radowitsky.

“El diario La Prensa del 21 de octubre de ese año –recuerdan desde la Federación de inquilinos–llegó a registrar que, cuando la policía intentó desalojar un conventillo: ‘las mujeres ya estaban preparadas e iniciaron un verdadero bombardeo con toda clase de proyectiles, mientras arrojaban agua que bañaba a los agentes’”.

Así, retomando el espíritu de aquellas mujeres, migrantes muchas de ellas, la federación de inquilinos resinifica el término “Conventilleras” y lo convierte en bandera tomando aquel hecho como antecedente de su lucha actual por la Ley de alquileres, por ejemplo: “‘Conventilleras’” es como nos enorgullece que se refieran a nosotras sabiéndonos protagonistas de esta lucha desigual por un alquiler digno, como bien muestra la encuesta realizada desde nuestra Federación Nacional de Inquilinxos, las mujeres continuamos aún en el año 2018 relegadas por nuestra sola condición de identidad femenina, siendo que el 60% de las participante de la encuesta son mujeres, esto muestra claramente quienes afrontamos como jefas de hogar el trato con las inmobiliarias. La lucha que antiguamente se daba con los propietarios, hoy, las mujeres debemos llevarla adelante además con las inmobiliarias, donde el abuso y la discriminación ha llegado al punto de imposibilitarnos el acceso a la vivienda mediante un contrato de alquiler por el sólo hecho de tener niñxs”.

El texto completo, que también se puede leer en su muro de Facebook:

¿A que no sabés de dónde viene la expresión «son conventilleras»?

Suele ser común que algunos varones digan que las mujeres “somos conventilleras”, como si se tratara de una descalificación. Sin embargo, la historia revela algo de lo que las feministas nos podemos sentir más que orgullosas.

En 1907 estalló en ciudades como Buenos Aires, Rosario, La Plata y Bahía Blanca una Huelga de Inquilinxs contra los elevados alquileres que cobraban los propietarios. Las protagonistas, aunque pocos textos lo digan, fueron las mujeres, que corrían a escobazos a abogados, jueces y policías que querían efectivizar los desalojos. Con las escobas marchaban también, “para barrer las injusticias”.

El diario La Prensa del 21 de octubre de ese año llegó a registrar que, cuando la policía intentó desalojar un conventillo, “las mujeres ya estaban preparadas e iniciaron un verdadero bombardeo con toda clase de proyectiles, mientras arrojaban agua que bañaba a los agentes”.

“Conventilleras” fue el término despectivo que usó la policía de Ramón Falcón y la oligarquía gobernante para referirse a estas mujeres que se plantaron para defender el derecho a la vivienda y exigir mejores condiciones de vida. Como tantas otras veces en la historia el rol de las mujeres en las grandes peleas de nuestro pueblo está oculto por los textos oficiales, pero las feministas sabemos que en cada momento bisagra estuvimos ahí, en primera línea, peleando por nuestros derechos. Como estamos ahora, como estaremos siempre.

“Conventilleras” es como nos enorgullece que se refieran a nosotras sabiéndonos protagonistas de esta lucha desigual por un alquiler digno, como bien muestra la encuesta realizada desde nuestra Federación Nacional de Inquilinxos, las mujeres continuamos aún en el año 2018 relegadas por nuestra sola condición de identidad femenina, siendo que el 60% de las participante de la encuesta son mujeres, esto muestra claramente quienes afrontamos como jefas de hogar el trato con las inmobiliarias. La lucha que antiguamente se daba con los propietarios, hoy, las mujeres debemos llevarla adelante además con las inmobiliarias, donde el abuso y la discriminación ha llegado al punto de imposibilitarnos el acceso a la vivienda mediante un contrato de alquiler por el sólo hecho de tener niñxs.

Las nuevas formas de abuso y opresión hacia quienes no contamos con una vivienda propia se profundizan si somos mujeres y madres, un porcentaje importante de las encuestadas planteó este problema como un requisito exigido por las inmobiliarias a la hora de alquilar, problema de muy difícil resolución ya que no son exigencias que queden plasmadas de ninguna manera, por ende hablamos de una forma de discriminación nefasta que se traduce en una forma más de dominación que esta sociedad profundamente machista pretende ejercer contra las mujeres.

Por las razones expuestas y porque las mujeres inquilinas exigimos un trato digno, equitativo y no discriminatorio basado en la sola condición de mujer es que #NosotrasParamos
Federación de inquilinxs nacional