La actividad económica dio otro paso hacia atrás. Según los datos correspondientes al mes de mayo que el Indec difundió este miércoles, retrocedió 0,5% con relación a abril. De todas maneras, en la comparación interanual quedó 0,2% arriba del mismo mes del año pasado.

El análisis más detallado del EMAE (Estimador Mensual de la Actividad Económica) confirma un panorama volátil, sin una tendencia definida. De los últimos cinco meses, la medición desestacionalizada mostró dos subas y tres bajas.

Estos números muestran una clara debilidad en el proceso de crecimiento que pregona el gobierno y una perspectiva negativa para los próximos meses. Y si bien el acumulado desde enero muestra una mejora de 1,7% con respecto al mismo período de 2025, todo indica que el saldo positivo se sostiene más por lo ocurrido en el cierre del año pasado que en el comienzo del actual.

Caputo tuvo que reconocer la caída de la actividad

Esa ambivalencia fue reconocida por el propio ministro de Economía, Luis Caputo, que en sus redes sociales hizo la siguiente evaluación: “El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró un crecimiento de 1,7% en los primeros 5 meses de 2026 en relación a igual período del año pasado. El indicador tendencia-ciclo, que permite evaluar la dinámica subyacente de la actividad, creció 0,2% mensual y acumuló 26 meses consecutivos de expansión, el ciclo más largo desde 2011”.

De los 15 sectores relevados por el Indec, ocho mostraron subas. Entre Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+4,6%) y Explotación de minas y canteras (+15,7%) explicaron 1,2 puntos porcentuales de la suba interanual. En cambio, hubo siete sectores que fueron para atrás. Pesca (-29,3%), Industria manufacturera (-5,6%) y Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-4,3%) le restaron 1,4 puntos a la evolución del EMAE.

El resultado muestra que los esfuerzos del gobierno por impulsar determinados sectores primarios, como la minería, la agricultura, y el petróleo, no alcanzan para traccionar al resto de la economía, al menos por ahora. A juzgar por los datos, los regímenes especiales para esos rubros se han revelado más como beneficios impositivos con destinatarios específicos que como medidas de impulso y fomento de la actividad local.

El economista Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier, opinó que el indicador dio un resultado “bastante peor de lo esperado. Claramente, la aceleración de la cosecha gruesa durante dicho mes no compensó el mal desempeño de los otros sectores”. También mostró su escepticismo de cara a los próximos meses: “Lamentablemente los datos primarios de junio son peores que los de mayo. Se confirma que la actividad sigue corriendo muy por debajo de lo esperado, las expectativas van a seguir corrigiendo a la baja. Fue malo el segundo trimestre, no hay con qué disimularlo”, posteó en la red social X.

Su colega Gonzalo Carrera, de Equilibra, también se hizo eco de lo que entendió como un dato negativo. “En junio la actividad agregada volvió al nivel de febrero 2025 pero con menor comercio e industria y mayor producción de las actividades primarias”, resumió.

La actividad económica cayó 0,5% en mayo y dio una nueva muestra de debilidad
La economía va en dos direcciones, dice el Banco Provincia.

Un reporte de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia señaló que el dato del EMAE marca la consolidación de un modelo en forma de K (toda una paradoja de la gestión libertaria). Así aludió a actividades que se despegan del tronco central decididamente hacia arriba y otras que lo hacen para abajo. “Con datos a mayo 2026, el sector agropecuario y la producción minera y petrolera operan 30% por encima de 2022, en tanto que la industria y la construcción están 13% por debajo”, fue la explicación. La conclusión resultó contundente: “No son dos velocidades: son dos direcciones”.