El cientificidio del gobierno de Javier Milei sigue su curso. Mientras incumple la Ley de Financiamiento Universitario, avanza el desmantelamiento del Conicet. “Las bajas masivas en la obra social (disfuncional desde hace dos años) y el inminente despido de 379 personas altamente calificadas dejan a profesionales de la institución en una situación límite, sin cobertura médica ni continuidad laboral”, difundió un colectivo de becarios y becarias.

Denunciaron que, solo en el último mes, centenares de trabajadores de Conicet “se encuentran sin cobertura médica debido a la baja de su obra social (Unión Personal). Quienes aún no sufrieron la desafectación deben padecer que en buena parte del país la misma se encuentra suspendida desde hace incluso dos años, según la región”. En las localidades donde aún hay servicios “el pago de coseguros se ha vuelto prohibitivo”.

Ante esta situación, las autoridades del organismo –comandado por Daniel Salamone- ofrecieron la renuncia voluntaria a la obra social a cambio de 90 mil pesos para que cada quien gestione su cobertura médica. “Un monto insuficiente que condena a quienes padecen enfermedades preexistentes o poseen familiares a cargo (…) El personal de Conicet queda en una situación humanitariamente crítica”, calificaron desde el colectivo de becarios y becarias postdoctorales (cohorte 2023-2026), postulantes a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CICyT 2025).

Desguace a largo plazo

El organismo adeuda la efectivización de 585 cargos del concurso Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CICyT) del año 2022 y la totalidad de los 400 cargos concursados a CICyT 2023. A esto se suman las altas pendientes de los concursos de Carrera de Personal de Apoyo (CPA).

Tras reducir a menos de la mitad la convocatoria para la cohorte 2023, luego en 2024 no se abrió la convocatoria anual a ingreso a CICyT como está estipulado por reglamento, impidiendo la postulación de una cohorte entera de becarios posdoctorales (2023-2026).

En tanto, los resultados de la convocatoria CICyT 2025 (abierta recién en diciembre de ese año), según información difundida por el propio Directorio serán comunicados recién en agosto de 2027, para una efectivización estimada a partir de mediados del año 2028. El desguace proyecta sus efectos a largo plazo.

Despidos inminentes

Ante la demora en la efectivización de cargos, en los últimos años se otorgaron prórrogas a quienes se presentan a concurso durante el estadío postdoctoral. Sin embargo, este año miembros del Directorio descartaron la posibilidad de otorgar las prórrogas. Así, en julio perderán todo vínculo con el organismo 379 profesionales altamente calificados y con trayectorias de al menos ocho años en el sistema científico.

“Esto no solo afecta la continuidad en el sistema de cientos de trabajadores mientras aguardan los resultados de su concurso y ven dilapidar años de formación y trabajo, la capacidad de líneas de investigación y de sus equipos de trabajo, sino que también implica la pérdida de décadas de inversión pública en conocimiento estratégico”, advirtió el colectivo.

Por estos motivos el pasado 17 de junio hubo protestas en Centros e Institutos de referencia de todo el país, y un ingreso masivo al edificio central de Conicet durante la última reunión de Directorio. Allí se asumió el compromiso de tratar los temas demandados en la reunión del próximo 1° de julio, por lo que la nueva convocatoria es para movilizarse hacia allí.

Se reclama una “resolución urgente de la crisis sufrida por el personal respecto a su Obra Social, de funcionamiento irregular durante los últimos dos años y recientemente consolidada con bajas masivas”; la efectivización de cargos concursados en las convocatorias CICyT 2022, 2023 y CPA; evaluación y pronta comunicación de resultados de la convocatoria CICyT 2025 y el otorgamiento de prórrogas a las 379 becas de quienes este año finalizan sus becas posdoctorales y se presentaron a la convocatoria CICyT 2025.

Una cohorte entera formada en Ciencia hoy no encuentra lugar en el sistema, eliminando un eslabón generacional en el futuro científico de la Argentina. Esto compromete capacidades acumuladas, líneas enteras de investigación y la posibilidad de construir un país soberano sobre los cimientos del conocimiento. No permitiremos que esto suceda”, expresaron becarias y becarios mediante un comunicado.