El expresidente de la Nación, Eduardo Duhalde, lanzó duras críticas contra la gestión y la figura del presidente Javier Milei, al afirmar que «no tiene las condiciones para gobernar». En declaraciones radiales, el histórico dirigente justicialista apuntó de forma directa contra el estilo de conducción de la Casa Rosada y señaló que el jefe de Estado “es una persona que tiene un carácter de mierda” y que “no se puede vivir peleando”. El exmandatario buscó contrastar esta actitud con su propio perfil político, definiéndose como «un abanderado de la idea de la unidad» y remarcando la importancia de evitar los agravios institucionales en el escenario público.
En ese sentido, Duhalde recordó que mantiene como regla de conducta «no insultar a un presidente» en ejercicio, repasando su propio historial político para justificar su postura. Al respecto, admitió que solo rompió esa norma en una oportunidad durante el mandato de Alberto Fernández. “Una sola vez con Alberto y después le pedí disculpas pública y privadamente. ¿Qué había dicho? Que estaba grogui. No se debe decir eso porque hay que buscar la unión”, reflexionó el exgobernador bonaerense en una autocrítica sobre sus declaraciones pasadas.

La interna del peronismo según Duhalde
En el plano de la discusión interna del peronismo, Duhalde también marcó claras diferencias con el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. El dirigente cuestionó el armado del mandatario provincial al señalar su falta de «cuna bonaerense» como un factor de distancia respecto a la identidad tradicional del distrito. En esa misma línea, el expresidente no dudó en proyectar el recambio territorial y nombró de manera explícita al intendente de La Plata, Julio Alak, y al de Avellaneda, Jorge Ferraresi, como dos posibles sucesores con arraigo para conducir los destinos de la provincia.
Estas definiciones políticas se dieron en el marco del lanzamiento formal del Movimiento Productivo Argentino (MPA). Duhalde destacó que el espacio se constituyó con el objetivo de dar contención y agrupar a las diferentes expresiones tanto del peronismo como del radicalismo. Tras celebrar que por primera vez el movimiento logró el reconocimiento legal para competir electoralmente, vaticinó con optimismo: “Estoy convencido de que vamos a sacar por lo menos el 50% de los votos”. Asimismo, precisó que la estructura legal de la nueva fuerza ya se encuentra avanzada en siete u ocho provincias del país.
