El respaldo de Paolo Rocca, propietario del Grupo Techint, al presidente Javier Milei y su proyecto de ajuste por la vía del shock, fue el evento más destacado de una semana de intensas relaciones entre el gobierno de La Libertad Avanza y los capitanes del sector privado.

El otro hecho importante fue la ratificación del camino que la flamante administración nacional buscará darle a la obra pública ante los dirigentes de las seis cámaras más importantes del país.

En esos encuentros, los representantes del sector público fueron el ministro del Interior, Guillermo Francos, y su par de Infraestructura, Guillermo Ferraro.

En otros, los empresarios se entrevistaron con funcionarios de rangos menores del Ministerio de Economía.

Fue el caso de la Mesa de Enlace agropecuaria, que se reunió con el secretario de Bioeconomía, Fernando Vilella, y de sectores del comercio minorista, que se vieron con autoridades de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial.

En esos cruces, los referentes de la patronal rural se quejaron por la decisión oficial de aplicar retenciones del 15% a las exportaciones. En tanto, los comerciantes escucharon la confirmación de que la Secretaría de Comercio no va a intervenir de ninguna manera para contener los precios.

En el último lugar de la fila, las pymes que operan masivamente en el mercado interno se manifestaron ampliamente en contra de las primeras medidas informadas por el ministro de Economía, Luis Caputo. Recurrieron a los medios porque no fueron recibidos por ninguna instancia del Estado. 

Acomodándose

Ferraro estrenó este jueves su amplia representatividad con una convocatoria a las autoridades del Grupo de los Seis (G6): Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco); Daniel Funes de Rioja, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA); Adelmo Gabbi, titular de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA); Javier Bolzico, presidente de la Asociación de Bancos (Adeba); Marco Pereda, por la Sociedad Rural Argentina (SRA); y Rodrigo Pérez Graziano, en representación de la Cámara Argentina de Comercio (CAC).

El G6 integra, junto al sindicato Uocra, el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI). En la reunión, el ministro ratificó el perfil que el gobierno le quiere dar a la obra pública, para el que reclama una mayor participación de la inversión privada.

Con esa meta, el ministerio y los empresarios acordaron trabajar las políticas de infraestructura en mesas técnicas y monitorear el avance mensual y trimestralmente.

Aunque destacó la coincidencia “especular” entre la agenda del CPI y el armado de la cartera a su mando, el primer desafío de Ferraro será la evangelización del empresariado, especialmente de la Camarco, un espacio al que Milei acusó repetidamente de corrupción durante la campaña electoral.

“El objetivo es el déficit cero –dijo el titular del Ministerio en una entrevista radial-. Mientras tanto, lo importante es que el sector privado se vaya acomodando al ajuste, convenciéndose de que tiene que ser el impulsor de estas inversiones. Y esa convicción empezó ayer”.

Reseteo

En el cierre del 22° Seminario ProPymes, que organiza el Grupo Techint para encontrarse con su cadena de proveedores, el ministro del Interior, Guillermo Francos, escuchó los elogios del patriarca de la casa, Paolo Rocca, para la nueva administración y su programa de gobierno.

Rocca analizó el inicio de un nuevo cambio estructural que proyectó abarcativo de todos los sectores y consideró que el “nuevo reset abre el camino a las inmensas oportunidades que tiene este país en energía, minería, economía del conocimiento y fortalecimiento del sector industrial”.

El respaldo del magnate ítalo-argentino es muy pesado en la ecuación de poder, y coincide con el aporte de ejecutivos importantes de la multinacional a la nueva administración de la petrolera estatal YPF. «

Los supermercados buscan listas de precios

Tras un cruce de acusaciones entre las industrias que elaboran los artículos de consumo masivo y los comercios que reciben las listas con los aumentos, el gobierno de Javier Milei, por medio del subsecretario de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, Fernando Blanco Muiño, convocó a un sector del supermercadismo.
En la reunión Blanco Muiño confirmó que la nueva Secretaría de Comercio no intervendrá ni fijando precios ni estableciendo controles, pero mantendrá un espacio de diálogo con las empresas que intervienen en la cadena.
Como todo paliativo frente a la angustiante situación inflacionaria, las empresas se comprometieron a armar una lista de entre 15 y 20 productos a precios más bajos en colaboración con los proveedores; una idea que resulta, cuando menos, curiosa tras la desactivación de Precios Justos.
Una fuente que participó de la reunión confió a Tiempo que “para hacer algo dependemos totalmente de los proveedores. Se supone que el mercado se va a ir acomodando y desaparecerán todas las distorsiones. Asusta un poco, pero la realidad es que los controles de precios nunca dieron resultado. Al contrario”.