La inflación de mayo fue de 2,1% y acumuló un 33,2% en los últimos doce meses, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) este jueves. En lo que va de 2026, el costo de vida ascendió al 14,7%.

La suba de precios se da en un contexto de derrumbe del consumo masivo, lo que tira abajo los precios internos, además del valor de un dólar planchado, que saca presión a los precios. Si a ello se le suma la importación de bienes finales a precios más bajos, el combo debería arrojar una deflación de los precios, no una suba.

La división de mayor aumento en el mes fue Comunicación, con el 3,4%. Siguió Educación, con el 2,9%. Del otro lado del ranking, las divisiones con menores variaciones fueron Bebidas alcohólicas y tabaco (0,8%) y Prendas de vestir y Calzado (0,3%).

La división Alimentos y bebidas no alcohólicas registró un alza del 2,5%, por encima de la inflación general, marcando un nivel elevado a pesar del derrumbe del consumo masivo evidenciado en los datos del Indec sobre ventas de supermercados y mayoristas (que abastecen a los autoservicios).

Otras tres divisiones marcaron alzas por encima del promedio: Recreación y Cultura (2,8%), Salud (2,6%) y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,6%), que es donde se siente el peso de las tarifas de la luz y gas. Por debajo del nivel general se ubicaron Transporte (2%), Restaurantes y hoteles (1,8%) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,4%).

A nivel de las categorías, los precios Estacionales (3,5%) fueron los que más subieron, principalmente por el aumento de las verduras, aunque fue compensado por la caída de las frutas.

Los regulados subieron 2,4% por el aumento en combustibles, la electricidad y el agua. Acá pesó un esquema de contrapesos: mientras que YPF y las petroleras se abstuvieron de subir los precios de los combustibles al ritmo del incremento del precio del petróleo («recuperarán» luego esa contención), el Ministerio de Economía subió menos de lo anunciado los precios de la luz y el gas, también con vista a aumentos más fuertes en el tercer trimestre del año.

El IPC núcleo, que agrupa a todos los bienes y servicios que no son ni estacionales ni regulados subió un 1,9% por el impacto de las alzas en restaurantes, bares y casas de comidas y en los productos farmacéuticos.

La inflación de mayo es la segunda baja consecutiva después del 3,4% de marzo. En abril, el costo de vida fue del 2,6%.

Como suele suceder cada vez que cree estar frente a una buena noticia, la Casa Rosada salió a festejar el dato de la inflación. El presidente Javier Milei felicitó al ministro de Economía, Luis Caputo.