Todo había empezado como un rumor y parte de la comunidad educativa porteña especuló con que el cierre de escuelas y jardines maternales era un límite que el actual jefe de Gobierno porteño no iba a cruzar. Sin embargo, el año pasado Jorge Macri cerró una escuela primaria, más tarde suprimió centenares de secciones y grados escolares y este año cerró al menos cinco jardines maternales de los barrios más postergados.

El gobierno porteño restringe el acceso a estudiantes con discapacidad

Pese a la resistencia de organizaciones sociales, familiares y movimientos estudiantiles, también el gobierno porteño logró avanzar con la reforma educativa BA APRENDE en 2025 y, en estas últimas semanas, comenzó a hacer carne el ajuste que representa tal medida: despidos de docentes en el nivel medio, eliminación de materias y quite de horas cátedras.

En ese sentido, los secundarios denunciaron aprietes y persecución del gobierno porteño a quienes se oponen a la reforma educativa. Y este sábado familias, docentes y estudiantes se reunieron en la Facultad de Sociales para frenar la reforma educativa del PRO.

Ahora el mandatario porteño profundiza el vaciamiento en el sector. Desde las Escuelas Especiales denuncian que Jorge Macri restringe el acceso de estudiantes mayores de 22 años. Denuncian que la plataforma Aprende BA no permite la inscripción de alumnos mayores de 22 años en cuatro Escuelas Especiales con formación integral.

Exigen la ampliación de la plataforma Aprende BA para garantizar el derecho a la educación de personas sordas y con discapacidad mayores de 22 años. Específicamente y de acuerdo a la denuncia recibida por este medio, los afectados son estudiantes que asisten a cuatro establecimientos educativos: la Escuela para Jóvenes y Adultos con Discapacidad Visual y Formación Integral N° 34 «Gral. San Martín; la Escuela para niños, niñas, jóvenes y adultos con discapacidad mental y formación integral N° 3 D.E. 17 “Tobar García”; a la Escuela Bilingüe con Discapacidad Auditiva y Formación Integral Nº 28 «Prof. Bartolomé Ayrolo»; y la Escuela Bilingüe para Niños, niñas, Jóvenes y Adultos con Discapacidad Auditiva y Formación Integral Nº 29 «Dr. Osvaldo Magnasco”.

Analía tiene 46 años y es ciega hace cuatro años. Es intérprete de lengua de señas hace más de 15 años y alumna de una de las cuatro escuelas especiales de adultos mayores dentro de CABA.

“Hoy nos vemos obligados a salir a las calles, a golpear las puertas de la legislatura, del Ministerio de Educación. Ya que empezaron con un rumor, el cual dice que la discapacidad solo está asignado a un grupo etario de 18 a 23 años, sin querer ver realmente que la discapacidad le puede tocar a cualquiera, que la discapacidad está fuera esperando por cualquiera”, contó Analía a Tiempo.

Estudiantes y referentes de las cuatro escuelas especiales en cuestión, fueron a la legislatura porteña y plantearon su situación. En ese momento, el legislador Sergio Siciliano del bloque del oficialismo porteño dijo desconocer el tema.

“Nos dijo que nos quedáramos tranquilos, que no pasaba nada, que no va a pasar de que el adulto mayor se quede sin estos lugares para su reeducación. Al día de hoy estamos esperando por escrito esto que el legislador Sergio Siciliano afirmó, solo de palabra”, sumó Analía.

También las y los estudiantes con discapacidad llevaron miles de firmas a la cartera educativa que conduce Mercedes Miguel para que no avance con esta iniciativa.

“Ya juntamos más de 4.200 firmas, las llevamos al Ministerio de Educación y dijeron que íbamos a tener una respuesta. Tenemos también un número expediente, pero no tenemos la respuesta y estamos esperando que se acerquen a hablarnos porque tampoco lo hacen. Tanto la persona ciega como la persona sorda, tenemos que salir a luchar por nuestros derechos sabiendo que está la ley que nos ampara”, agregó Analía.

Cabe destacar que, de avanzar con esta medida, el gobierno porteño afectará seriamente a las trayectorias educativas de los alumnos y podrían constituir medidas regresivas que afectan particularmente a personas sordas y con discapacidad.

“Yo viajo desde Devoto, estoy cerca de la cárcel, hasta la escuela. Cuando yo me quedé ciego me encontré con que no podía viajar, era una persona muy autónoma. Se hizo muy difícil tener que depender de alguien para salir y cuando ingresé a la escuela, en breve tiempo,  pude empezar a salir a la calle. Acá me brindan la orientación y movilidad, cómo moverte por la calle, como referenciar, esquivar, cruzar una avenida, cómo cruzar si no hay un semáforo, si no hay gente que te ayude, cómo parar un colectivo, etc.,” dijo a éste medio Darío Tomasi, estudiante de la escuela que tiene 42 años

Darío señaló que la escuela para él resultó fundamental. “A uno lo reinsertan de vuelta en la sociedad. En mi caso, por ejemplo, yo pude seguir trabajando, ahora estoy jubilado por invalidez. Pero acá hay muchas personas que debido a los talleres que hacen en el establecimiento pueden tener su mango propio, pueden hacer distintas cosas. Hay talleres de costura, de tejido, infinidades de cosas”, detalló.

Para el caso del Proyecto de inclusión de la Escuela de Educación Especial y Formación Integral Nº 3 (D.E. 17º), funciona desde el año 2010. Pero, de acuerdo a la denuncia de integrantes de la comunidad educativa junto a referentes del sector, en todos estos años el macrismo no firmó la Resolución que formalice su creación e institucionalización.