En medio de uno de los momentos más complejos para la industria audiovisual argentina y justo en el Día del Cine Nacional, el director argentino Federico Luis obtuvo este sábado la Palma de Oro al mejor cortometraje en el Festival de Cannes por Para los contrincantes, una historia sobre el boxeo infantil en México que emocionó al jurado y consolidó el gran presente internacional del realizador argentino. Se trata de la primera vez que un argentino obtiene una Palma de Oro, el premio mayor del certamen francés.
El cineasta porteño, que en 2024 había ganado el Gran Premio de la Semana de la Crítica con su ópera prima Simón de la montaña, regresó a Cannes con un corto híbrido entre documental y ficción rodado en Tepito, el popular barrio de Ciudad de México conocido por su tradición boxística. Allí siguió con su cámara a Damián López, un joven peleador que sueña con convertirse en campeón.
“Es maravilloso estar aquí y también un poco agridulce, cuando sabemos tantas cosas crueles están pasando en el mundo”, expresó Federico Luis al recibir el premio durante la gala de clausura de la 79ª edición del certamen francés. El realizador también hizo referencia al critico estado de las cosas en la Argentina y agradeció el apoyo de amigos y familiares. También dedicó unas palabras especiales a Tepito, escenario de la película.

El reconocimiento adquiere una dimensión particular por coincidir con el Día del Cine Nacional y por llegar en un contexto de fuerte crisis para el sector audiovisual argentino, atravesado por recortes, paralización de políticas de fomento y denuncias de desfinanciamiento. En ese marco, el triunfo de Federico Luis se leyó también como una reivindicación del cine argentino en uno de los festivales más importantes del mundo, donde este año contó con presencia escasa: se vieron en diferentes secciones el documental El partido de Juan Cabral y Santiago Franco, la nueva película de Lisandro Alonso La libertad doble, y la restauración de La casa del ángel, de Leopoldo Torre Nilsson

Todos los premiados del Festival de Cannes
La gran ganadora del festival fue Fjord, del rumano Cristian Mungiu, que obtuvo la Palma de Oro. La película retrata la relación entre una pareja rumano-noruega ultrarreligiosa y sus vecinos en un remoto pueblo de los fiordos. Se trata de la segunda Palma para Mungiu, que ya había ganado en 2007 con 4 meses, 3 semanas y 2 días.
Otro de los momentos destacados de la ceremonia fue la consagración de los españoles Javier Ambrossi y Javier Calvo, conocidos como “Los Javis”, que obtuvieron el premio a mejor dirección por La bola negra, compartido ex aequo con el polaco Pawel Pawlikowski por Fatherland. La bola negra, inspirada en una obra inconclusa de Federico García Lorca, aborda la homosexualidad, la memoria y la represión en España a través de distintas líneas temporales situadas en 1932, 1937 y 2017. La película recibió una extensa ovación en Cannes y contó con la presencia de Penélope Cruz, una de sus protagonistas, durante la proyección.

El Gran Premio del Jurado fue para Minotauro, del ruso Andrey Zvyagintsev, mientras que el Premio del Jurado recayó en The Dreamed Adventure, de la alemana Valeska Grisebach. En tanto, Emmanuel Macchia y Valentin Campagne ganaron el premio a mejor actor por Coward, y Virginie Efira junto a Tao Okamoto compartieron el de mejor actriz por All of a Sudden. El galardón a mejor guion fue para Emmanuel Marre por Notre Salut, mientras que la Cámara de Oro a la mejor ópera prima quedó en manos de la realizadora ruandesa Marie-Clémentine Dusabejambo por Ben’Imana.