Se trata de María del Carmen Artero y Alfredo Giorgi, cuyos legajos fueron reparados y figura que fueron víctimas del terrorismo de Estado.

“La ciencia y la tecnología no son neutrales, el Estado que impulsamos no es neutral. El reconocimiento a nuestros compañeros detenidos desaparecidos, la reparación de sus legajos, es la demostración de que un INTI que se recupera conceptual e integralmente brinda la posibilidad de hacer un país más justo, más equilibrado, más inclusivo. Tenemos este instrumento maravilloso del INTI para ayudar a cambiar la realidad”, señaló Rubén Geneyro, presidente del Instituto.
Giorgi era investigador del Centro de Plásticos del INTI y fue secuestrado en su lugar de trabajo en noviembre de 1978. Fue visto en el Olimpo y su caso fue juzgado en el Juicio a las Juntas y en los dos primeros debates por el Circuito ABO.
María del Carmen Artero trabajaba en INTI Química y era delegada gremial. Militaba en Montoneros y también junto al padre Carlos Mugica en la Villa 31 de Retiro. Fue secuestrada en octubre de 1978 y fue vista en el Olimpo, al igual que Giorgi.
Ambos habían sido dados de baja del organismo por faltas injustificadas y a partir de un proceso que comenzó en 2015, se recuperaron sus legajos, en los que se informa que la verdadera causal de la interrupción de la relación laboral fue la desaparición forzada como consecuencia del accionar del Terrorismo de Estado.
Durante el encuentro, se emitió una entrevista a Susana Liberman, quien era esposa de Giorgi, como parte del ciclo audiovisual “Relatos desde la Memoria”. Allí contó sobre su militancia y sobre el momento del secuestro, cuando ella estaba embarazada de 8 meses. “Me gustaría que se lo recuerde como una persona que luchó por sus ideales, que eran de la igualdad, que todos tengan oportunidades, de justicia social, al mismo tiempo como una persona que amaba la ciencia y creía que el país necesitaba de la ciencia para crecer”, sostuvo.
El primer episodio de ese ciclo audiovisual del INTI fue una entrevista a la hija de María del Carmen, Cristina, quien relató las últimas palabras que escuchó de su madre: “No me vas a ver más con vida, pero no te olvides nunca de denunciar. Contalo, que esto no haya sido en vano”, le dijo
El acto se realizó en el auditorio del INTI ubicada en el partido bonaerense de San Martín, sobre la colectora de General Paz, y comenzó con una charla del médico genetista Víctor Penchaszadeh sobre el “El aporte de la genética a los Derechos Humanos”. Penchaszadeh participó en la creación del primer “índice de abuelidad” que permitió identificar a hijos e hijas de personas desaparecidas durante la última dictadura cívico militar, e impulsó la creación del Banco Nacional de Datos Genéticos.
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