El anuncio de la baja gradual de las retenciones a las exportaciones de vehículos coincidió con un momento crítico del complejo automotriz que, casi promediando 2026, sigue con la producción y las ventas locales e internacionales caídas y, para empeorar el cuadro, arrastra consigo a los proveedores de autopartes locales.
La novedad no conformó a las empresas, que hicieron equilibrio entre el elogio a la decisión y el reclamo por nuevos alivios de tipo impositivo.
El jueves por la noche, el presidente Javier Milei realizó el anuncio en un acto en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, y aunque la quita de los derechos de exportación es un reclamo histórico del sector, las empresas tardaron varias horas en manifestarse sobre el tema.
El viernes, después del mediodía, la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) valoró la medida como “estímulo fundamental para la competitividad”, pero también volvió a la carga con su reclamo contra impuestos provinciales, como Ingresos Brutos, y tasas municipales, a los que sigue impugnando como repelentes de inversiones. En el mismo sentido se manifestó su titular, Rodrigo Pérez Graziano.
Zona de desastre
La respuesta de los fabricantes de autos generó especulaciones de todo tipo en los foros especializados. Hubo quienes se sorprendieron de la moderación de las empresas respecto de la decisión oficial y otros que plantearon que el anuncio, fruto de negociaciones del gobierno con el sector privado, además de quitar las retenciones, tendría el objetivo de correr al gobierno nacional de un escenario tenso, en un contexto desastroso de la industria y el empleo, y exponer a los gobiernos de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe y a los municipios.
Desde las terminales confiaron que se espera el impacto de la reducción gradual de retenciones a partir del mes que viene. Pero el resto de los actores que intervienen en la cadena de valor siguen las alternativas con preocupación, parados sobre una pila de datos negativos del primer cuatrimestre y con pocas expectativas de recuperación de mediano plazo.
Entre esos indicadores, la producción de las terminales fue de 37.521 unidades en abril, lo que implica que las fábricas produjeron un 17,5% menos que en el mismo mes de 2025, en un período afectado, según las empresas, por feriados y adecuaciones a nuevos proyectos.
La caída frente a marzo fue del 10,1% y en el cuatrimestre el sector acumuló una contracción del 18,6%, reflejando la transición que atraviesa la industria.
En el mismo mes, las fábricas vendieron a los concesionarios 35.976 unidades, un 31,6% menos que en abril de 2025 y 13,2% por debajo del nivel de marzo. Y en los cuatro primeros meses del año, retrocedieron un 17,9% comparado con el primer cuatrimestre de 2025.
Las ventas al exterior de abril subieron 18,8% interanual y 0,9% en el mes, pese a los reclamos del lobby automotriz de medidas para mejorar la competitividad. En el cuatrimestre cayeron 1,6%.
Los primeros informes privados sobre actividad industrial de abril registraron la situación del complejo automotriz. La fundación FIEL describió un panorama más amplio que el de las terminales cuando señaló “se anticipaban bajas en los registros de actividad a causa de la realización de paradas de distinta magnitud y motivos en las terminales (como) reducción de producción por caída de exportaciones, problemas de abastecimiento de autopartes, adecuación de líneas de producción para el lanzamiento de nuevos modelos, que afectaron la producción”.
También resaltó que la caída de los despachos de las terminales al mercado interno fue la tercera consecutiva, mientras que los patentamientos volvieron a caer.
Según la Asociación de Concesionarios (Acara) el retroceso fue del 13,6% interanual, con 47.565 unidades patentadas. En el acumulado cuatrimestral se registró la baja de los patentamientos fue del 5,7%, según la misma fuente.
Proveedores complicados
Las concesionarias intentaron bajarle el tono a la caída de las ventas con el argumento de que está en curso una transformación del mercado favorecida por el crecimiento de las importaciones que promete una baja de los precios a futuro y una posible reactivación en un futuro no muy lejano.
Los autopartistas, atados a la demanda de las terminales y al mercado callejero de la reposición, no comparten ese optimismo. La producción nacional cayó 9,7% en el primer trimestre del año, según datos de la Asociación de Fábricas del sector (Afac). En el período también cayeron las exportaciones de estos productos, un 7,7 por ciento.
A futuro, Afac proyectó caídas de producción condicionadas por más disminución de la demanda y de las exportaciones, además de la escasa participación local en los proyectos anunciados. También vaticinaron un achicamiento de la producción de autopartes para reposición por caídas productivas y por el aumento de la participación de piezas de origen chino. «