La Guardia Revolucionaria de Irán anunció este miércoles la incautación de dos buques en el estrecho de Ormuz argumentando que «pusieron en peligro la seguridad marítima» y que navegaban en la zona «sin los permisos necesarios», en medio de las tensiones en esta estratégica vía a raíz de la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.

La Armada de la Guardia Revolucionaria indicó que los buques son el ‘MSC-Francesca’, al que vincula con Israel, y el ‘Epaminodes’, antes de reseñar que «pusieron en peligro la seguridad marítima al navegar sin permisos necesarios y manipular sus sistemas de navegación«.

Mientras juega una pulseada con EEUU por las negociaciones del alto el fuego y la navegabilidad de Ormuz, la GRI destacó que estos buques «intentan salir del estrecho de forma secreta y sin autorización», al tiempo que manifestó que estas interceptaciones «van en línea con los derechos de la noble nación iraní en el estrecho de Ormuz», según informó la cadena de televisión pública iraní, IRIB.

«Estos buques han sido trasladados a aguas territoriales de Irán para examinar su carga y documentos», dijo. «La Armada de la Guardia Revolucionaria reitera que cualquier acción que altere la aplicación de las normas anunciadas por Irán para el tráfico en el estrecho de Ormuz, así como cualquier actividad contraria al paso seguro en esta vía estratégica, será supervisada constantemente«, reiteró.

Las autoridades iraníes anunciaron el 17 de abril que ponían fin a sus restricciones al tránsito en la zona una vez se confirmó un día antes un alto el fuego temporal en Líbano, si bien aseguraron que volvían a reimponerlas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara en respuesta -tras aplaudir el paso de Teherán- que las fuerzas estadounidenses mantendrían su bloqueo a la vía.

En ese sentido, las autoridades de Irán subrayaron que las conversaciones con Estados Unidos en Pakistán se retomarán únicamente después de que Washington retire su bloqueo al estrecho de Ormuz, después de que la segunda ronda prevista en Islamabad no se materializara y en medio de unos contactos diplomáticos a tal fin que han llevado al presidente estadounidense, Donald Trump, a extender el alto el fuego pactado el 8 de abril.

«El bloqueo naval de Estados Unidos es una violación del alto el fuego«, reiteró el representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, quien subrayó que Teherán trasladó esta petición a Washington y agregó que, en respuesta, se recibieron «señales de que están dispuestos a hacerlo», según informó la agencia iraní de noticias Tasnim.

«En cuanto lo hagan, creo que la siguiente ronda de negociaciones tendrá lugar en Islamabad», explicó Iravani, a la vez que consideró que Irán «está preparado» para un proceso de negociaciones para un acuerdo. «Si quieren sentarse en la mesa (de negociaciones) y discutir para una solución política, nos encontrarán dispuestos. Si quieren ir a la guerra, Irán también está preparado», argumentó.

Además recordó que Irán «no inició la agresión militar». «Ellos iniciaron la guerra«, recalcó, en referencia a la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático, en medio de un proceso de negociaciones entre Washington y Teherán para intentar lograr un nuevo acuerdo nuclear, después de que Trump se saliera en 2018 del firmado tres años antes.

BB con Europa Press