La municipalidad de la ciudad de La Plata decretó tres días de duelo por el fallecimiento de Carlos “El Indio” Solari. La medida fue dispuesta por el intendente Julio Alak para la ciudad en la que el músico residió, estudió y formó la mítica banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Según informó la Municipalidad, la decisión de Alak está fundada en que “el músico vivió desde su infancia en nuestra ciudad y cursó sus estudios en la Escuela Primaria N° 33, el Colegio industrial Albert Thomas, el Colegio Normal N° 3 y la Escuela Superior de Bellas Artes”.

En ese sentido, considera que “su partida ha generado enorme tristeza y conmoción para miles de seguidores que encontraron en sus canciones una voz propia y un refugio de resistencia cultural”, detallaron en un comunicado.

Por ello, la municipalidad resolvió “declarar tres días de duelo por el fallecimiento de del querido artista popular Carlos Alberto Solari”.

“Solari inició su carrera musical en el año 1976, fundando junto a Skay Beilinson la emblemática banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, considerada una de las más importantes e influyentes de la historia de la música argentina y su líder, un ícono en la escena del rock argentino”, señaló el intendente en su resolución .

“A través de su voz y el uso de metáforas, se convirtió para muchas generaciones en un referente de la cultura nacional y popular y en uno de los artistas más emblemáticos del arte argentino de los últimos tiempos”, finalizó.

Misa en 7 y 50

Al mismo tiempo que la marea ricotera confluía en Plaza de Mayo y los puntos neurálgicos de las principales ciudades del país, en La Plata una multitud se reunió el viernes por la noche en la esquina de avenida 7 y calle 50 para despedir al Indio Solari.

La esquina es el epicentro de los festejos y las protestas, de las manifestaciones populares más o menos espontáneas, el punto de referencia: “Convocamos a todos los ricoteros a juntarnos en 7 y 50 a las 19”, decía el mensaje que primero circuló por Whatsapp y que rápidamente se hizo flyer para circular por redes sociales.

Hasta entrada la noche una multitud se acercó a bailar, levantar pequeños altares plebeyos con imágenes del Indio, velas y latas de cerveza vacías o simplemente alzar los brazos al cielo para cantar a los gritos alguna de las estrofas de las canciones del músico que atronaban en unos parlantes desde el Pasaje Dardo Rocha.

Apenas a unas cuadras de distancia, un grupo de ricoteros levantó un pequeño altar con velas y una foto del cantante en la vereda del mítico Teatro Lozano, sobre la calle 11 entre 45 y 46, donde hace medio siglo el Indio comenzó su camino en los escenarios con la banda que formó con Skay y la negra Poli.