El Vaticano será escenario, este 21 de abril, de una proyección cargada de simbolismo: la premiere de Aldeas: el último sueño del papa Francisco, el documental impulsado por Martin Scorsese que incluye la última entrevista en profundidad registrada del pontífice argentino. La función, de carácter privado, coincide con el primer aniversario de su muerte y refuerza el carácter testamentario de una obra que evita el biopic tradicional para enfocarse en una idea: el cine como herramienta de transformación social.
Lejos de un recorrido cronológico por su vida, la película se articula alrededor de Scholas Occurrentes, la red educativa global que Francisco promovió durante su papado, y en particular del proyecto “Aldeas”, una iniciativa que invita a comunidades de distintos países a narrarse a sí mismas a través del lenguaje audiovisual. En ese cruce entre pedagogía, espiritualidad y cultura aparece el corazón del film: jóvenes que filman, cuentan y discuten sus realidades mientras el Papa reflexiona sobre el rol del arte, la inclusión y el futuro.

El material cobra una dimensión adicional por su condición de despedida. La entrevista -íntima, pausada, sin grandilocuencias- funciona como hilo conductor y como cierre de un pensamiento que siempre buscó correrse del dogma para dialogar con el mundo contemporáneo. Scorsese, cuya obra viene explorando desde hace décadas los dilemas de la fe, encuentra aquí un interlocutor inesperado y, al mismo tiempo, profundamente afín.
Codirigido junto a otros realizadores, el documental se presenta como una pieza coral que combina registros de talleres, fragmentos filmados por los propios participantes y las intervenciones del Papa. El resultado no apunta a la solemnidad sino a una construcción colectiva donde la mirada se multiplica.
Por ahora, no hay fecha confirmada de estreno comercial ni en plataformas, pero el impacto inicial ya está asegurado: una despedida en imágenes que condensa legado, pensamiento y una apuesta concreta por el poder del cine como acto comunitario.