Chiquitas, redondas y carnosas. Las aceitunas para elaborar aceite o las de mesa son parte fundamental de los recorridos que en distintas provincias se desarrolla. Con historias que nos llevan a Cuyo con Domingo Sarmiento o en provincia de Buenos Aires, el mapa olivícola es amplio y con diversas propuestas.
Hay de todo. Pasear entre olivos, conocer ejemplares de hasta cuatro siglos, saborear platos de menúes donde se vincula el producto, la cocina y la industria; participar y aprender en una cata de aceites de olivas; descubrir sus beneficios para el cuerpo y el alma con oleoterapia; recorrer establecimientos productivos y hasta ser olivarero por un dia. Es decir, cosechero.
Oliva bien
En Mendoza, Oliva Bien es el producto oleoturístico de la provincia, vinculado al cultivo del olivo, al Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) y a los territorios donde se desarrolla esta actividad. Hace unos días, el tema del olivo pisó fuerte. Fue en el marco del 51 Congreso de Agentes de Viajes que se realizó en la capital mendocina, también se desarrolló la Asamblea del Consejo Federal de Turismo (CFT) con los ministros y secretarios de turismo de casi todo el país.
Un día antes de todas estas movidas se realizó una visita guiada “Entre Historia & Olivos” por el Centro Cívico de Mendoza. La actividad integró los ejes temáticos de la presentación del destino ante más de 2100 agentes de viajes y fue uno de los puntos tratados en el orden del día del CFT, donde la presidente del Ente Mendoza Turismo (EMETUR) Gabriela Testa, disertó sobre “Oleoturismo” junto con autoridades de Asolmen, la Asociación Olivícola de Mendoza.

En esta provincia, Octava Capital Mundial del Vino y donde hasta en el aeropuerto hay viñedos, son los olivos los que también tallan su historia productiva. “En el 2022, el aceite de oliva recibió un reconocimiento de identificación geográfica”, destacó Gabriela Testa en diálogo con Tiempo y contó: “Hemos hecho un trabajo puesta en valor, muy cerca de la Casa de Gobierno, donde hay unos olivos centenarios hermosos, que describen un paseo que termina aquí en la Enoteca”.
La historia del oleoturismo tiene su anclaje en este circuito porque “aquí fue el origen de la Quinta Agronómica, una escuela de formación de ciencias agrarias creada en 1854 por (Domingo Faustino) Sarmiento, con un director que fue Pouget (Michel Aimé) -puntualizó la funcionaria–. Fue un hombre que influyó enormemente y fue determinante probablemente en la vitivinicultura mendocina. Y la Quinta Agronómica estaba aquí, donde está la casa de gobierno”, explicó Testa. Hoy en su recorrido, se pueden apreciar unos 18 ejemplares antiquísimos que aún pueblan los alrededores del Centro Cívico donde surgió esta producción
Leyendas
Para quienes han visitado La Rioja o están por ir, hay un circuito imperdible en torno a los olivos. Esta provincia ostenta en el nombre de un departamento la variedad argentina de aceituna de mesa: Arauco. Es enorme, casi como el dedo gordo de la mano, carnosa y riquísima.
Y aquí mismo, en la localidad de Aimogasta se concentra esta producción pero más que nada se concentra la historia. Fue cuando los españoles arrasaron con los olivares porque competían comercialmente con España y cuenta la historia que una anciana preservó un brote en un hoyo en la tierra y hoy ese Olivo Cuatricentenario requiere de unas ocho personas para abrazar su tronco. Algunos riojanos andan apichonados porque una bacteria afectó a este árbol que sin embargo resiste y hasta da aceitunas.
El 24 de mayo es el Día de la Olivicultura en la Argentina. Y aquí, en estas tierras, un hacedor de esta historia productiva como José Hilal, siempre cuenta como su familia se afincó en el siglo pasado y reconstruyó olivares añejos y las nuevas variedades. “La Rioja produce el 65 por ciento de las aceitunas de mesa del país”, le dice a Tiempo, quien también es el presidente de la Federación Olivícola Argentina (FOA) y desde su finca de toda la vida, donde está la vieja casona familiar se mudó muy cerquita para emprender una propuesta más integral.
“La nueva fábrica fue diseñada como espacio turístico y productivo, con señalización, visitas guiadas, zonas de degustación y entretenimiento y un recorrido educativo sobre la historia de la olivicultura y nuestra familia”, le explicó a Tiempo sobre su nueva propuesta. “Los visitantes pueden caminar entre olivos históricos, conocer el olivo cuatricentenario y terminar la visita con una degustación bajo una pérgola cómoda y protegida”, agrega. Es de fácil acceso para quienes recorren esta parte del territorio riojano. Hilal es famoso porque desde siempre mostraba a los visitantes cómo funciona el molino de piedra con el que trabajaron sus familiares pioneros, donde la rueda del molino gira y tritura las aceitunas que luego forman una pasta aceitosa que se prensa para extraer el aceite virgen extra.

Para los riojanos, cada producción es un tesoro en un territorio poblado en un 85 por ciento de montañas. Tan sólo llegar a Chilecito también es posible hacer un doblete y conocer la historia y la mayor producción vitivinícola en esta zona que se conjuga con el Aceite de Oliva Virgen Extra.
De olivo al pistacho
San Juan también tiene su historia unida a la olivicultura. Y si bien “es un producto que se repite en muchas provincias, San Juan tiene su historia con todo lo que trajo Sarmiento, tanto en vitivinicultura como la olivicultura. Somos productores mundiales de aceite de oliva, de aceitunas. Y hoy es un producto más que tiene la provincia para recorrer”, le dice a Tiempo, Ariel Gimenez Bacur, presidente de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de San Juan (AAVYT San Juan).
En este sentido Bacur contó que, junto con el camino del vino sanjuanino, se está trabajando la ruta del olivo y en cualquier momento aparece también el pistacho, con su producción sanjuanina.
Olivos bonaerenses
A poco más de 500 kilómetros de Capital Federal, el paisaje del sudoeste bonaerense cambia de ritmo y de colores con sus sierras suaves, lagunas, caminos rurales y campos abiertos. La cita con la cosecha en los olivares es en otoño. Se trata de un corredor productivo y turístico, que une destinos como Coronel Dorrego, Bahía Blanca, Tornquist, Coronel Pringles, Puán y Adolfo Alsina, donde se desarrollan propuestas que combinan gastronomía, naturaleza, bienestar, cultura y experiencias participativas en torno a los olivos.

Este mes, en Adolfo Alsina, la Finca Recóndito Olivares brinda una “Experiencia Sensorial en el Olivar”. Hay dos opciones el sábado 13 de junio, a las 9:30 o a las 15.30. La cita es en alemanes del Volga, Colonia San Miguel Arcángel, donde se realiza un recorrido guiado por el olivar, una experiencia productiva y sensorial, con explicación sobre el cultivo, el proceso de elaboración, visita a espacios de bioconstrucción realizados con tierra y materiales naturales, desayunos y meriendas con productos locales, y la degustación del Olivalatte (una infusión especial a base de hojas de olivo y leche, desarrollada como producto identitario de la finca). En Coronel Dorrego, Estilo Oliva (IG @estilooliva) desarrolla prácticas sustentables en sus fincas Don Nicolás y Familia Hollender.
Muy cerca está Finca Rumaroli (IG: @fincarumarolioficial). Con tecnología italiana de última generación, los especialistas explican aromas, perfiles y características de cada variedad y en la localidad de Faro -ubicada sobre la Ruta Provincial 72 y reconocida por sus playas agrestes y el histórico Faro Recalada a Bahía Blanca-, Capilla Nuestra Señora del Olivo suma un perfil histórico a la ruta turística.
En la localidad de Puán, el paisaje combina lagunas, patrimonio cultural y paisajes serranos. En ese entorno se encuentra Epu Antu (@epuantu.oliva) y en el paraje Fra-Pal, municipio de Coronel Pringles, cerca del cordón Pillahuincó, Olivares La Loma (@olivareslaloma) desarrolla una producción artesanal y sustentable.
Bahía Blanca concentra una parte fundamental de la Ruta del Olivo bonaerense. En Finca Nobles Caciques (IG @fincanoblescaciques) olivares y viñedos conviven en un mismo paisaje. Finca Oliva Olivos (@fincaolivaolivos) transforma la cosecha en una experiencia participativa para toda la familia. Tan sólo a 50 km de Bahía Blanca, en la localidad de Cabildo, del Napostá (IG olivosdelnaposta) propone una experiencia que integra bienestar, salud y producción olivícola.
Aceite junto al mar
En Río Negro, la postal es única: Olivares junto al mar. Se trata de un emprendimiento donde su aceite ha sido premiado: Oleosan. Está a orillas del Golfo San Matías, en San Antonio Oeste, donde abre sus puertas al turismo y ofrece una alternativa que incluye visitas guiadas por las instalaciones, la plantación de olivos y degustar los más exquisitos aceites producidos a orillas del mar.
La historia de la humanidad está unida a los olivos desde tiempo inmemorial. Desde la Diosa griega Palas Atenea hasta nuestros días. Los beneficios del olivo se mantienen intactos.
