Los humores de las mayorías pasan por sus urgencias cotidianas más el alivio transitorio del Mundial. Lo refleja el minuto a minuto de las mediciones de audiencia, sean radios, canales de streaming o TV. El principal partido opositor intuye el desacople con el drama de todos los días pero la puja interna, de todos modos, sigue. Con algunas prevenciones, eso sí. Lo que discute el peronismo tiene lógica y racionalidad, aunque sea incómodo: es la irrupción de nuevos liderazgos o la ratificación de los existentes.

El debate de fondo es por la representación del electorado opositor; una base de votantes significativa, muy gravitante en el AMBA. Esa franja de la sociedad, ¿mantiene una referencia única y permanente -con un vínculo hasta emocional- o las cosas cambiaron en los últimos años? Ese electorado, que en este cuarto de siglo fue el punto de partida para que el peronismo buscara (con distinta suerte) ganar elecciones, ¿atraviesa una fase deliberativa? ¿Está en un momento de espera, propio de las transiciones?

El peronismo juega con fuego y emerge la posibilidad de la ruptura
Foto: Prensa Gobernación

Estas y otras cuestiones explican lo que ocurrió en el debate público desde el banderazo por la libertad de Cristina. Hubo cruces, chicanas, advertencias, acusaciones y revoleos de antecedentes personales -reales, parciales o directamente fakes– que se intercambiaron, sobre todo en X, representantes de distintos sectores. El sanjuanino José Luis Gioja encontró una buena síntesis para describir el momento. “El peronismo no es un colegio de chicos buenos, donde te revisan si te cortaste las uñas, si llevás la corbata y te hacen formar fila tomando distancia”, desdramatizó por radio Futurock.

Las ocurrencias transmitidas con humor -el propio Perón era un maestro en ese arte- pueden servir para serenar o para convocar a darle un cauce a la polémica. Lo cierto es que desde el viernes hubo algunas señales en ese sentido. El Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la corriente que acompaña al gobernador Axel Kicillof, reunió a muchos de sus dirigentes en un local de La Plata. Primero hubo un encuentro bastante amplio con presencia de las distintas áreas del MDF, más tarde se juntó la mesa política.

El peronismo juega con fuego y emerge la posibilidad de la ruptura
Foto: Antonio Becerra

En el primer intercambio, tras escuchar informes por sector, Kicillof hizo un discurso bastante largo. En el mensaje instruyó sobre lo que consideró prioridades para los próximos meses. Llamó a los presentes a no involucrarse en una lógica de confrontación, de permanente ida y vuelta. En ese punto fue muy taxativo. Aseguró que la discusión interna del peronismo “no responde a las necesidades de lo que le pasa a la gente”. Y dijo que la prioridad del espacio debe ser, por el contrario, “defender la provincia de Buenos Aires y ganarle a (Javier) Milei”. 

Sus palabras, que se extendieron por casi una hora, incluyeron dos definiciones muy comentadas. En un momento sostuvo que “en el próximo gobierno popular no puede haber presos políticos”, una alusión a la prisión domiciliaria de CFK, con tobillera y condiciones de ejecución de la pena mucho más duras de lo habitual. La otra frase relevante fue una ratificación de que seguirá con sus recorridas por el país. Son los movimientos típicos de quien no descarta -o que se prepara- para asumir una candidatura.

Si Kicillof será candidato y buscará representar al arco opositor, también queda por ver quién o quiénes serán los demás postulantes. ¿Será Sergio Massa? ¿Es imaginable un outsider ajeno a la política tradicional y procedente de las grandes empresas, como el banquero riverplatense Jorge Brito (h), que compita por ser el paladín del pan-peronismo? Brito preside el directorio del Banco Macro y también el de Genneia, energética especializada en parques eólicos.

De todos modos, un interrogante fundamental subsiste más allá de los nombres. Se trata de un factor clave para la arquitectura electoral del PJ: ¿el gobierno logrará reformar el sistema de las PASO para derogarlas -apuesta máxima de la Casa Rosada para entorpecer el agrupamiento opositor- o, en todo caso, hacerlas optativas? Si dejaran de ser obligatorias, tanto para las fuerzas partidarias como para los votantes, ¿favorecería a los competidores con estructuras partidarias más curtidas y disciplinadas?

El peronismo juega con fuego y emerge la posibilidad de la ruptura
Foto: Edgardo Gómez
El peronismo juega con fuego y emerge la posibilidad de la ruptura

Si de primarias se trata, en la última semana creció una incógnita. Es una duda que recorre a todo el peronismo. ¿El polo de Máximo y Cristina Kirchner -proscripta- aceptará medir representaciones en una PASO postulando a un hombre del riñón o que tenga el aval de ese sector? ¿Habrá competencia en las PASO con otra fórmula, la que podría encabezar Kicillof? Dos dirigentes que estuvieron en la tribuna del Parque Lezama, Guillermo Moreno y Sergio Berni, deslizaron que tal puja no sucederá en la primaria. Ambos dijeron que en los comicios generales habrá dos listas, la apoyada por CFK y la de Kicillof.

Esa hipótesis, de concretarse, dividiría a la oposición. Consultado por Tiempo sobre esta posibilidad, el propio Moreno ratificó lo que había dicho en la semana. Al responder sobre la actualidad del PJ tras los cortocircuitos de los últimos días, insistió en que habrá “dos listas”. “A nivel superestructura se están definiendo dos áreas: una lista que va a ser encabezada por el progresismo socialdemócrata de Axel Kicillof y otra por el peronismo. Si Axel no declina su candidatura me parece que va a haber dos listas”, reiteró. ¿Y no sería riesgoso ir directamente a la general con dos listas? Por la posibilidad de que gane Milei en primera vuelta?, le repreguntó este diario. “Sí, pero es más riesgoso o tan riesgoso como que fracases en el gobierno, como fracasaría Kicillof -replicó Moreno-. El objetivo del peronismo es hacer un buen gobierno y eso no se puede hacer con una cabeza socialdemócrata”.

El exsecretario de Comercio basó su postura en una serie de ideas que le atribuye a Kicillof. “Haciendo la economía que hizo como ministro nos llevaría a un fracaso rotundo, como nos llevó (Martín) Guzmán”, añadió. Por último, ante la eventualidad de que las tensiones deriven en un acuerdo, dijo: “En política todo es posible, pero en la negociación, no en los proyectos”.

Desde otra mirada, el exjefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina se mostró convencido de que el peronismo utilizará el mecanismo de las PASO. En su opinión, a pesar de los contrapuntos, no habrá dos listas separadas en las generales. “El conjunto de la dirigencia va a ser consciente de que (ir con dos listas) sería un error muy profundo. Además, el electorado peronista no lo va a permitir. Enfrente tenemos al proyecto más antipopular que haya ganado con el voto en la historia de Argentina”, afirmó el politólogo, que integra el Movimiento Evita de CABA.