Con Fernando «Pino» Solanas nos conocimos a fines de 1989, cuando Antonio Cafiero era gobernador de la provincia de Buenos Aires y presidente del Partido Justicialista. Entonces yo era secretario de Cultura provincial y junto a Martín García, un enorme compañero, organizamos la entrega de una distinción a distintos referentes de la cultura nacional y popular, en el Parakultural de San Telmo.

La distinción se llamaba el Cinco de Oro, en homenaje a cinco nombres destacados de la historia cultural argentina: Homero Manzi, Enrique Santos Discépolo, Arturo Jauretche, Raúl Scalabrín Ortiz y el autor de la novela Adán Buenosayres, Leopoldo Marechal. 

Esa distinción fue entregada a un grupo de compañeros que se habían destacado en su trabajo por la cultura y la comunicación. En su momento se lo entregamos a Alejandro Dolina y ahí nos conocimos con Pino, quien hizo un encendido discurso oponiéndose la privatización de los medios de comunicación, donde sostuvo algo que no olvidé jamás: que el verdadero ministerio de Cultura y Educación de una nación eran los medios masivos de comunicación. Él se oponía a la privatización de los de los canales, que finalmente se hizo.

También recuerdo que había pensado un proyecto para las Galerías Pacífico, que se denominaba el Paracultural de San Telmo, pero que se frustró por la decisión del gobierno Nacional de entregar esa galería tan hermosa a una empresa, que finalmente instaló un shopping. A mí me quedó grabada esa lucha, entre tantas que sostuvo Pino, como la defensa del petróleo y la defensa de la integración geográfica argentina. 

Nosotros llegamos a la intendencia del municipio de La Plata poco tiempo después, en el año 1991, y teníamos como proyecto rescatar el Pasaje Dardo Rocha, que había sido una estación ferroviaria y después el correo de la ciudad. Por entonces estaba ocupado por dependencias administrativas y se encontraba en muy mal estado. Siempre pensábamos en hacer ahí un espacio cultural y recordando aquella frustración de Pino lo fuimos a ver. En ese momento yo tenía 34 años y Pino era hace rato un reconocidísimo director y productor de cine.

Lo fuimos a ver para decirle que en La Plata teníamos una estación ferroviaria similar y que también había proyectos para hacer en ella un centro comercial, pero que nosotros queríamos avanzar con esa idea que él había soñado para las Galerías Pacífico. Así fue que en 1993 recuperamos el dominio del Pasaje y empezamos el proceso de mudar las oficinas que funcionaban ahí.

En 1994 el edificio fue puesto en valor para que en él se realizara la Convención Constituyente provincial, mientras en Santa Fe tenía lugar la convención nacional. El edificio quedó hermoso y por sugerencia de Pino montamos dentro de él un museo de arte contemporáneo latinoamericano, un museo para los artistas de la ciudad, un cine, cuatro salas de teatro, una radio y otros espacios culturales.

Pino nos fue guiando en ese proceso que duró cuatro años. Finalmente, cuando en 1999 conseguimos inaugurarlo como un centro municipal de las artes y el espectáculo, lo invitamos a venir. Él vino a inaugurar el cine, al que bautizamos Select, porque ese era el nombre de una emblemática sala de cine arte de La Plata, con mucha historia en el ambiente cultural e intelectual de la ciudad, que por entonces había cerrado. Compramos las maquinarias, las sillas y así creamos la nueva sala Select. 

Pino quedó contentísimo por la forma en que nos habíamos aproximado a su ideal del imaginario de Latinoamérica y me acuerdo que en su discurso hizo una referencia al apellido del dueño de Galerias Pacífico. Dijo que la diferencia entre Buenos Aires y La Plata solo había sido la letra F, y que mientras allá en Buenos Aires estuvo un empresario llamado Falak (por Mario Falak, creador del shopping Galerías Pacífico), acá en La Plata había un intendente que se llamaba Alak.

"Homenajear a Pino Solanas implica un acto de memoria y de justicia"
Fernando «Pino» Solanas y Octavio Getino, directores del documental La hora de los hornos, junto a Juan Domingo Perón.
Foto: Fernando Solanas

Me acuerdo de ese juego de palabras y que nos felicitó por hacer un cine INCAA, por promover el cine nacional y desarrollar un proyecto que contemplaba museos de arte contemporáneo latinoamericano, muestras permanentes en el hall central, teatros, cines, escuelas de arte. Una diversidad de actividades culturales que pudimos sostener mientras fuimos gobierno hasta 2007. Luego empezó un proceso de gestión del PRO, donde el Pasaje Dardo Rocha volvió a entrar en decadencia, al punto de que lo recibimos de nuevo prácticamente cerrado. 

Una obra que impulsó Pino

Ahora el pasaje está en un proceso de renacimiento. Volvimos a inaugurar un nuevo espacio para la radio y un salón auditorio que lleva el nombre de Estela de Carlotto. También vamos a poner en funcionamiento las cuatro salas de teatro y este lunes vamos a rebautizar la sala de cine con el nombre de Pino Solanas.

Una decisión que implica un acto de memoria y de justicia, porque fue Pino el que nos dio la idea de hacer un centro cultural en el Pasaje, fue él quien nos impulsó, el que nos inspiró. Fue la producción de Pino Solanas la que nos dio el gran impulso para poner en valor el edificio ya dos veces, la primera en 1994 y ahora, casi 32 años después. 

Esta es nuestra forma de recordar a Pino, un trabajador de la cultura de enorme talento, de una valentía gigante que nos inspiró y nos sigue inspirando. Y con la puesta del nombre Pino Solanas a la sala, que estará acompañada por una muestra de fotos y objetos que complementa la proyección de cuatro de sus películas, nos comprometemos a hacer una segunda sala de cine, que llevará el nombre de Leonardo Favio.

Así que el Pasaje Dardo Rocha va tener dos salas de cine en su primer piso. Ahí mismo se encuentra el salón del auditorio, al que ya recuperamos íntegramente. De modo tal que, en el Pasaje Dardo Rocha, Pino Solanas, Leonordo Favio y Estela de Carlotto van a estar a unos pocos pasos de distancia. Para que nunca se pierda la memoria y siempre, siempre, los argentinos y los platenses estemos motivados por su producción, para seguir construyendo cultura nacional y popular.

En honor a Pino Solanas

En conmemoración del 90° aniversario del nacimiento del cineasta argentino Fernando “Pino” Solanas, que se conmemora este lunes 16 de febrero, el municipio de La Plata rebautizará con su nombre a la sala de cine municipal del complejo Select, ubicado en el histórico Pasaje Dardo Rocha, entre las calles 6 y 7 de la capital bonaerense. El acto tendrá lugar este lunes a las 18, con la posterior proyección de la película Tres en la deriva del acto creativo. La entrada será gratuita.

El homenaje al icónico director y documentalista incluirá también un ciclo de cine, en el que se proyectarán cuatro de sus trabajos más emblemáticos, que integran una notable filmografía de 19 largometrajes. Las películas elegidas son La hora de los hornos. Parte I (1968), Sur (1988), El viaje (1992) y Tres en la deriva del acto creativo (2021). Todas las proyecciones se realizarán con entrada gratuita, según la capacidad de la sala. Además, el ciclo estará acompañado por una muestra de fotos y objetos que recorren la obra de Solanas.

"Homenajear a Pino Solanas implica un acto de memoria y de justicia"

Agenda

Viernes 20 de febrero y 6 de marzo a las 20:30 – La hora de los hornos. Parte I.

Sábados 21 de febrero y 7 de marzo a las 20:30 – Sur.

Viernes 27 de febrero y 13 de marzo a las 20:30 – El viaje.

Sábados 28 de febrero y 14 de marzo a las 20:30 – Tres en la deriva del acto creativo.

La muestra podrá visitarse de manera libre y gratuita hasta el domingo 15 de marzo, de 12 a 20 horas.