Las fuerzas rusas atacaron diez empresas militares en la capital ucraniana, en represalia por su ataque contra un colegio en la ciudad de Starobelsk en mayo pasado que se cobró la vida de 21 alumnos, según un comunicado del Ministerio de Defensa ruso. «Como resultado de ataques con armas de alta precisión, diez compañías militares fueron golpeadas en Kiev, entre ellas empresas que producían drones de combate«, señaló la institución.

El Ministerio de Defensa ruso precisó que entre las empresas golpeadas en el ataque masivo llevado a cabo la noche del 1 al 2 de junio, figuran la fábrica Mayak y la compañía estatal Ukrspetsexport. «En (la provincia de) Zaporozhie fueron bombardeadas las instalaciones de la planta de maquinaria Omelchenko y la empresa de motores de aviación Motor Sich», detalló.

Las fuerzas rusas atacaron también empresas militares de Ucrania en las regiones de Járkov, Sumi y Dnepropetrovsk. En esta última fue bombardeada la compañía Fire Point que producía componentes para drones de largo alcance y misiles, detalla un cable de Sputnik.

El balance de víctimas a causa de los ataques aumentó a trece muertos y más de cien heridos, según confirmaron las autoridades de Ucrania. El Servicio Estatal de Emergencias indicó que «la mayor destrucción de infraestructura civil ha tenido lugar en Kiev, Dnipró (Dnepropetrovsk, para Rusia) y Járkov», con cuatro fallecidos en Kiev y otros nueve en Dnipró.

«En la capital, los equipos de rescate trabajan desde la noche en caso todos los distritos, con un total de 29 ubicaciones. La mayoría de los incendios han sido extinguidos, si bien el trabajo continúa en seis puntos activos en cinco distritos de Kiev», puntualizó, para afirmar luego que más de 60 personas resultaron heridas en la capital, donde además se registraron daños en varios edificios residenciales y un incendio en un edificio asociado al Ministerio del Interior ucraniano.

“En total, durante la noche, Rusia lanzó 656 drones de ataque y 73 misiles de diversos tipos contra nuestra gente: misiles balísticos, de crucero y antis buques. Un ataque a gran escala y una declaración absolutamente clara de Rusia: si Ucrania no está protegida contra ataques con misiles balísticos y otros, estos ataques continuarán. Europa necesita su propia defensa antibalística para que esta guerra pueda finalmente llegar a su fin. Y la asistencia de Estados Unidos en el suministro de misiles para los sistemas Patriot es absolutamente necesaria. Contamos con el apoyo de nuestros socios y con respuestas efectivas al ataque de hoy”, publicó el presidente Volodimir Zelenski en su cuenta en X.

Estudiantes muertos

El Kremlin advirtió este martes que el reciente ataque ucraniano a un centro universitario en Starobilsk, en la ocupada provincia de Lugansk, que mató una veintena de personas, «es un paradigma completamente diferente» de esta fase del conflicto, del que se cumplen ya cuatro años y medio. Ese ataque fue esgrimido como justificación por Moscú para la andanada de drones y misiles de la noche de este lunes.

El portavoz de Moscú, Dimitri Peskov, puso de manifiesto que este «ataque terrorista deliberado tan inhumano contra civiles» es un paso más allá en el devenir de esta guerra y remarca que Ucrania era consciente de que aquellas instalaciones no eran un objetivo militar.

«Estamos hablando de un colegio que nunca fue una instalación militar. Nunca estuvo relacionado con asuntos militares. Allí siempre había gente joven, niños, que estudiaban en esa institución (…) el régimen ucraniano lo sabía muy bien», denunció Peskov, en declaraciones a los medios, según recogen agencias rusas.

El pasado 22 de mayo, drones ucranianos golpearon las instalaciones del Colegio Profesional de Starobilsk de la Universidad Pedagógica de Lugansk, incluida una residencia de estudiantes, matando a 21 personas e hiriendo a otras 44. En el momento del ataque había 86 personas en el centro.

Ucrania afirmó que su Ejército solo apunta hacia objetivos militares, mientras la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas anunció una investigación sobre lo ocurrido.

ALG con NA, Europa Press y Sputnik