Para Horacio Rosatti son días intensos, de estar o mirar al centro de la escena, y no sólo porque la autodesignación del presidente de la Corte Suprema como -también- máximo responsable del Consejo de la Magistratura fue calificada de inconstitucional por juristas y trabajadores del Poder Judicial. El santafesino, de 65 años, sigue además el día a día del cuestionado entrenador Sebastián Battaglia, quien parece jugarse su continuidad en el puesto en las próximas semanas. Esta noche, ante Corinthians en San Pablo por la Copa Libertadores, será uno de esos partidos en los que la atención estará en el campo de juego y en el banco de suplentes.

En realidad, ya sea para actualizarse con la situación de Battaglia o para informarse de todo lo relativo a su equipo, Boca, Rosatti escucha diariamente su programa partidario favorito, “Conectados al Mediodía”, una tira emitida de 13 a 14 por Cadena Xeneize, una radio on line -expandida a diversas plataformas audiovisuales, como YouTube y Twitch- que transmite 24 horas la información del club. Aunque no escucha “Conectados” en vivo sino a la noche, cuando regresa a su casa, el titular del máximo tribunal judicial y del organismo que selecciona y sanciona a los jueces tampoco dejó de sintonizarlo en estas semanas en las que su nombre está bajo la mira de gran parte del arco político y judicial.

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El dato fue mencionado por el periodista Pablo Ibañez en elDiarioAr: un perfil de Rosatti estaría incompleto sin una referencia a ese interés cotidiano por su club. Lo llamativo es cómo el hombre que construye poder en la Justicia -y es apuntado por Cristina Fernández de Kirchner, entre otras y otros- se vincula con el día a día del club. Su nexo es Marcelo González, el director de Cadena Xeneize y conductor de “Conectados”, periodista partidario de 45 años, 25 de ellos cubriendo a Boca.

“Rosatti es fanático del programa de las 13. Todos los días, a la noche, escucha el programa, que a veces dura una hora y otras, una hora y media, depende de la información que haya. Me manda seguido mensajes de whatsapp, también durante las transmisiones de los partidos, que mira por televisión pero baja el sonido para escucharnos a nosotros, a Cadena Xeneize. Alguna vez me dijo que era su cábala”, le dice González a Tiempo.

El director de Cadena Xeneize (@gon_marce en Twitter) aclara que no vive del periodismo: es taxista. “Mi laburo y mi comida es el taxi. La radio no me da un peso, y eso que por transmisión no bajamos de 20.000 usuarios únicos en la web, también salimos por AM 690 en Buenos Aires y tenemos 35 repetidoras en el Interior. Pero es muy difícil vender publicidad como para que además pueda vivir”, dice el periodista deportivo que sería la envidia de muchos colegas especializados en judiciales: tiene acceso directo al whatsapp de Rosatti.

La relación entre ambos, como el oyente que se comunica con el periodista que cubre la información de su equipo, nació el año pasado. “Hace seis o siete meses, antes de una transmisión, estaba llegando a la Bombonera cuando me llamó alguien de Boca y me dijo ‘te anda buscando el presidente de la Corte Suprema’”, recuerda González, que se hizo hincha de Boca por su padre. “Imaginate, lo primero que pensé fue qué pasaba, no entendía nada, pero le respondí ‘ok, dale mi teléfono’, y al toque me llamó el secretario y me dijo que quería hablar conmigo. Recién cuando me llamó Rosatti y y se presentó formalmente, entendí por qué quería hablar conmigo el presidente de la Suprema Corte. Honestamente, yo no tenía idea quien era”, agrega el periodista partidario

En aquel partido que Gonzalez no puede precisar, pero en el que Battaglia ya era el técnico, comenzó la relación entre el periodista partidario de larga experiencia y el hombre que ya presidía la Suprema Corte y que meses despues -desde la semana pasada- también pasaría a comandar la Magistratura. Suele pasar: un equipo de fútbol une a personas separadas por mundos muy distantes que confluyen en un punto acrítico. Al calor de las tribunas o en el día a día, los clubes unen -por 90 minutos y en toda la semana- a pibas, ancianos, terratenientes, cartoneros, jueces, ladrones y colectiveros.

“Ahí se presentó y me contó que es fanático de Cadena Xeneize desde que se enganchó con un programa que hicimos en la pandemia, en los momentos de más encierro, todas las noches a las 22. Después siguió con las transmisiones de partidos y el programa del mediodía. Después me contó que había escrito un libro en cuatro tomos de la historia de Boca, llamado ‘Cien años de multitud’, y nos regaló algunos ejemplares para que los sorteáramos entre los oyentes”, agrega el director de Cadena. Según historiadores de Boca que leyeron al menos uno de los cuatro tomos, publicados originalmente en 2009, se trata de una obra exhaustiva y con mucha rigurosidad aunque escrita con poco swing y sin grandes novedades.

González trata a Rosatti como “Horacio” -“no lo tuteo pero lo trato como un hincha de Boca”- y estuvo a punto de entrevistarlo hace pocos días. Por lo general renuente a aceptar reportajes sobre su trabajo, el hombre que se autovotó para presidente de la Suprema Corte y el Consejo de la Magistratura estaba dispuesto a hablar de su libro de historia de Boca, pero finalmente canceló la charla al aire.

“Me explicó que no era el momento de la entrevista, que dirían que el presidente de la Suprema Corte está hablando de fútbol. Después, en privado, hablamos del programa. Le gustan las editoriales que hacemos y algunas notas de recuerdos, de partidos históricos. Siempre es muy respetuoso conmigo, a veces hablamos dos o tres veces por semana o a veces pasan 15 días sin contacto.”, explica.

Rosatti (también criticado por Mauricio Macri en su libro, “Primer Tiempo”) no tiene actividad política en un club que durante 24 años fue comandado por el macrismo. Según González, “eso me lo aclaró de entrada: que se contactó con nosotros porque le gusta lo que hacemos, y que le interesaba mi opinión de su libro, pero que no le interesa ni le interesará estar en la vida interna de Boca. Que no tiene contactos con dirigentes de Boca y no los quiere tener”.

González y Rosatti todavía no se conocen personalmente, pero falta poco. “Me dijo que en su casa de Santa Fe tiene armado un museo personal de Boca con pósters y cosas viejas del club. Cuando el equipo juegue contra Colón o Unión, quedamos en conocerlo”, dice González, el inesperado vínculo periódico entre Boca y el hombre “de la casta de la que nadie habla”, como dijo Cristina.