A la espera de que este viernes comience el torneo de Primera División (y más allá de la Supercopa Internacional, la copa local con nombre mundial que Racing le ganó a Boca en Abu Dabi el viernes pasado), enero sigue en modo selección. La estela de Qatar 2022 no terminará nunca, pero son días especiales, con el recuerdo demasiado fresco de Lionel Messi levantando la Copa del Mundo. En ese marco, la nueva camiseta de la selección con las tres estrellas se convirtió en un tema recurrente en redes sociales y en conversaciones cotidianas, por un doble motivo: por el orgullo de llevarla, pero también por la dificultad para conseguirla.

En concreto, mientras la selección sub 20 que participa en el Sudamericano de Colombia ya juega con la camiseta actualizada y bordada con las tres estrellas alusivas a Argentina 1978, México 1986 y Qatar 2022, el cuerpo técnico utiliza ropa previa al 18 de diciembre. Volvió a advertirse en la noche de este lunes en Cali, cuando Javier Mascherano vistió una chomba con dos estrellas durante el segundo traspié consecutivo de una selección juvenil, por ahora, con mala estrella (1-2 ante Paraguay y 1-3 contra Brasil).

Mientras tanto, en Argentina, los hinchas empezaron a comprar las primeras camisetas recién el martes pasado vía internet, ya casi a un mes de la final ante Francia, pero se agotaron en poco tiempo. Hoy, no se consiguen en ningún lado, ni en la web de Adidas ni en AFA shop ni en ninguna casa de deportes.

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Son las pasiones que despiertan el fútbol, la Scaloneta y la industria sentimental que gira alrededor del deporte. Si antes del Mundial la queja era contra Panini porque no había figuritas (después se supo que la empresa italiana había tenido una experiencia fallida en Rusia 2018, cuando extendió la producción a otras compañías argentinas del rubro y una parte del producto había terminado vendiéndose por afuera, por lo que esta vez Panini decidió hacerlas solas, aún a pesar de que su fábrica no tenía capacidad para cubrir la demanda), después del título la bronca en redes es contra Adidas.

Entonces, pueden leerse frases sin filtro como «Ponete las pilas, Adidas» o incluso, de uno los tuiteros con más chispa e ingenio de la tuitósfera argentina, Alberto Samid, escribió: «Papelón de Adidas que le dio a Mascherano una chomba con 2 estrellas. Tienen hasta mañana para sacárselas!!!!!!».

El detrás de escena de Adidas en Argentina es que terceriza la elaboración de su ropa a RA Intertrading, una empresa textil ubicada en Villa Lugano que también confecciona la indumentaria de Nike, Umbro, Topper, Puma y el resto de las principales marcas deportivas asentadas en el país. Allí, se realiza toda la ropa (tanto la que usan los jugadores como el cuerpo técnico como la que se vende para los hinchas en casas de deportes o por internet) de la selección argentina, River, Boca, Independiente, Racing, San Lorenzo, Newell’s, Rosario Central, Atlético Tucumán y muchos otros clubes de Primera División.

Tiempo contó a lo largo de 2022, antes del Mundial, de la lucha de los obreros de RA Intertrading, una historia que no suele replicarse en la mayoría de los medios hegemónicos: se sabe que las camisetas y los pantalones son la locomotora principal de la millonaria industria de la indumentaria deportiva. A fines de marzo, RA -en donde trabajan 900 costureros, el 80 por ciento de ellos nacidos en Bolivia- suspendió temporalmente a 33 trabajadores y despidió a cinco delegados gremiales que pedían aumento de haberes. «Según su reclamo, el sueldo básico de algunos de los empleados es de 35.000 pesos. La comparación es inevitable: como algunas camisetas cuestan 17.000 pesos -la alternativa de la selección, por ejemplo, o la amarilla que Boca usó en el último superclásico-, deberían trabajar todo un mes para comprar dos remeras», publicó este diario en marzo.

A finales de mayo, dos meses después, una medida cautelar de la Justicia Nacional del Trabajo ordenó la inmediata reincorporación a sus puestos de trabajo de tres de los despedidos, Gerson Rodríguez, Roger Torrez y Raúl Gaguillo Choque. Sin embargo, la empresa desoyó durante meses la decisión de la Justicia y recién a mediados de septiembre readmitió a los delegados, que finalmente pudieron volver a sus puestos de trabajo.

Foto: Política Obrera

En una nota titulada “las camisetas de la selección argentina se fabrican en Villa Lugano”, publicada en BAE en marzo de 2022, la presidenta de RA Intertrading, Daniela Rabinovich, confirmó con orgullo: “Somos los únicos fabricantes de las camisetas oficiales de la selección argentina. Este año cumplimos 20 años produciendo prendas para Adidas. El 50% de lo que producimos es para Adidas».

En ese notable volumen de trabajo -que no sólo atañe a la selección sino a los clubes-, RA tiene 30 líneas de producción de indumentarias de las cuales, en la actualidad, seis se ocupan de la nueva camiseta con las tres estrellas. En cada línea trabajan entre 10 o 12 personas que llegan a confeccionar entre 400 y 500 camisetas por día. Salvo la fabricación de la tela (algunos componentes son importados, con la complejidad que eso significa) y los bordados, el resto se hace íntegramente en la empresa, desde el corte, los estampados, la costura, el etiquetado y el embolsado final para enviarse a las tiendas.

La prioridad de Adidas, por ahora, es cubrir la fuerte demanda de la AFA, por lo que la venta para el público se cubre de manera intermitente: no sólo la sub 20 participa en estos días en Colombia, sino que la selección mayor jugará dos amistosos en marzo (y también las selecciones femeninas, por fuera de la tercera estrella, tienen un calendario fuerte en 2023).

La otra prioridad, claro, es la camiseta de jugadores más que el resto de las prendas: que Mascherano, como cualquier integrante del cuerpo técnico, no luzca la chomba con las tres estrellas se debe a que, como también ocurre con los pantalones, los buzos y las camperas, se irán actualizando una vez que ceda la demanda por la camiseta. Por ahora, tampoco están a la venta.

A su vez, por fuera del mercado oficial, también hay una búsqueda desesperada por camisetas con dos estrellas para agregarle la tercera y venderla, ya sea en Argentina u otros países. La violeta usada contra Polonia, con los parches del «match day» (o sea las que viajaron a Qatar junto a la delegación), llegan a cotizar 2.000 dólares en el exterior.

Gracias a la lucha de los delegados reincorporados por una medida cautelar de la Justicia, el salario básico de los trabajadores de RA Intertrading (sin contar horas extras, categoría, antigüedad y objetivos de producción) subió en un año de $ 35.000 a $ 73.200, aunque aun así está por debajo de la canasta familiar. Las pocas camisetas con las tres estrellas que llegaron a venderse por Internet en la web de Adidas costaron 22.999 pesos.