Las tarifas del servicio de gas no serán las mismas que estuvieron vigentes durante la administración macrista. Esa certeza contrasta con la incertidumbre sobre qué las reemplazará desde el 1 de enero del año próximo, cuando venza el congelamiento de los precios del servicio, cuya extensión no está en la agenda oficial.

El interventor del Enargas (órgano regulador del servicio), Federico Bernal, aseguró días atrás, luego de una reunión con el presidente Alberto Fernández, que el mandatario transmitió «la normalización del sector pero con una tarifa de transición. Todo esto lo estamos conversando, no hay nada definido».

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El Enargas está desarrollando auditorías sobre las revisiones tarifarias realizadas por Juan José Aranguren, entonces ministro de Energía de Mauricio Macri. En base a los resultados de las primeras revisiones, Bernal le propuso al presidente la anulación de los cuadros tarifarios resultantes de la primera actualización, de noviembre de 2016, sobre la cual se montaron después otros aumentos.

«Por los resultados de las revisiones de la auditoría, difícilmente puedan sostenerse esos cuadros tarifarios; de hecho, yo recomendé al Poder Ejecutivo que se declare la nulidad de esos cuadros tarifarios y se revoquen», dijo Bernal a radio El Destape.

De aplicarse esa propuesta, se volvería a los cuadros tarifarios previos a fines de 2016, con la complejidad que ello acarrearía. «Hay que volver a la situación inmediata anterior que estaba vigente antes de que comience la escalada y entre en vigencia la tarifa de Macri y Aranguren. Eso lleva a octubre de 2016. En ese momento, si la factura viniera en función de esos cuadros tarifarios, nos quedaríamos sin servicio público», advirtió el funcionario.

De allí que en el gobierno estén pensando en una tarifa de transición. La evaluación concreta apunta a resolver si esa transición se hace por kedio de un subsidio alas empresas de gas con el que se compensaría la merma de ingresos respecto de lo previsto con el cuadro tarifario original. El usuario no vería incrementos en sus boletas. «Tenemos que llevar ese cuadro tarifario a un valor que sea compatible con el servicio público, para que pueda brindarse y eso es a través de la tarifa o de subsidios a las empresas durante todo este período de transición para que el impacto en las facturas sea nulo o el mínimo posible».

La anulación del cuadro tarifario del macrismo abriría otro interrogante, en el sentido de cómo encarar una nueva negociación con las empresas reguladas del sector, las distribuidoras de gas y las transportistas. Difícilmente el gobierno del Frente de Todos esté dispuesto a realizar audiencias públicas en las que las empresas defiendan sus planteos de maximizar tarifas mientras los organismos de defensa del consumidor se oponen. De allí que una alternativa sea extender la transición durante varios años. «