Una importante cantidad de vecinos y delegaciones sindicales participaron este jueves 20 para participar de un festival solidario con la lucha de los trabajadores de las firmas Eitar y Tecno Forja, que buscan recuperar las plantas cerradas por sus dueños para ponerlas en funcionamiento y preservar los puestos de trabajo.

El evento se concretó en las vísperas de cumplirse un mes de la permanencia de los 240 trabajadores en las dos plantas, ubicadas una al lado de la otra sobre la calle 189, en Bernal Oeste, provincia de Buenos Aires.

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“Acá estamos en una jornada solidaria que organizamos junto con la Unión Obrera Metalúrgica seccional Quilmes, que dirige Francisco Gutiérrez. Es un festival solidario para recaudar fondos para seguir sosteniendo la lucha”, le dijo a Tiempo Gastón Páez, delegado de los trabajadores de Eitar.

Marcelo López, también delegado de Eitar, le detalló a Tiempo los pormenores de la situación: “Mañana se cumple un mes desde que los dos dueños de las dos fábricas, Raúl Garzotto y Mario Bortot, decidieron irse. Se llevaron de manera clandestina toda la información digital y tecnológica de las empresas. Era de noche y aprovecharon que no había personal en la planta; un compañero que vive acá enfrente nos alertó de la situación, nos hicimos presentes y desde ese momento decidimos estar dentro de la fábrica para preservar la fuente de trabajo y los puestos de trabajo, las máquinas, los insumos. Y con la idea de conformar una cooperativa, ya iniciamos los trámites”.

Eitar y Tecno Forja son dos fábricas levantadas en los años 60 por Lino Gazzotto padre de uno de los propietarios. Se especializan en la producción de válvulas de seguridad para artefactos a gas, como termotanques, cocinas y estufas. Poco antes de la intrusión nocturna por la que desaparecieron todas las computadoras y la información técnica de los productos, los dueños habían declarado que no podían operar más porque la AFIP les embargó las cuentas. También presentaron un pedido de quiebra en los tribunales de Lomas de Zamora.

Páez remarcó que “la empresa pidió su propia quiebra ante la justicia, el expediente está radicado en el Juzgado 14 de Lomas de Zamora. Nosotros hemos hablado con el juzgado y nos hemos enterado que todavía no fue aprobada”.

La pelea de los trabajadores ha recibido una amplia solidaridad de trabajadores y vecinos de la zona. No ha sido el caso de la intendencia de Quilmes. “Del Municipio hemos tenido poco y nada de ayuda. Hicimos una marcha hacia la Municipalidad de Quilmes para pedirle al Ejecutivo que se ponga al frente de la situación y busque alguna salida, pero al día de hoy lo que recibimos fueron algunos bolsones de mercadería pero ninguna medida concreta. A nosotros no nos sorprende porque esa es la línea que baja el gobierno nacional, que no es a favor de los trabajadores sino al contrario. La ausencia del Municipio, a cargo del excocinero Martiniano Molina, es prácticamente total”, reflexionó López.

Los delegados relataron que están en diálogo con el Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación para lograr un seguro de desempleo ampliado. “No es la solución pero es un alivio económico para seguir sosteniendo nuestra lucha”, agregó.

Los delegados aseguraron que el cierre de las fábricas dejó pedidos pendientes de entrega, tan sorpresiva fue la decisión de los dueños. “10 clientes quedaron con el trabajo pendiente, incluido un pedido de Australia por termostatos y que ya habían realizado un pago, pero la AFIP embargó las cuentas”. Además, señalaron que unos 15 proveedores dependen de Eitar y Tecno Forja.

En Tecno Forja trabajan unas 20 personas. Allí se elabora la materia prima con la que luego los 220 trabajadores de Eitar producen los termostatos y válvulas de gas.