Varias de las empresas transportistas y distribuidoras de gas que pedirán aumentos en torno o por encima del 50% en la audiencia pública de pasado mañana registraron fuertes ganancias en el último año. Sus números fueron positivos pese a que las tarifas no se actualizan hace dos años, lo que hace suponer que gozaban de un buen margen de rentabilidad.

Todas ellas podrán plantear sus reclamos este martes, en la audiencia pública convocada por el Enargas. Allí se escuchará la postura del regulador, de las empresas y los usuarios antes de establecer el régimen tarifario de transición, que regirá hasta que se apruebe otro integral que reemplace al instaurado en 2017.

Los pedidos no serán vinculantes ni tampoco se trasladarán de lleno a la factura que pagan los consumidores finales, que pondera varios ítems. Según la Asociación de Distribuidores de Gas (Adigas), este último servicio influye en un 24% en el monto total de las boletas; el más importante es el costo del gas inyectado por las productoras (41%), mientras que el transporte por gasoductos aporta el 11 por ciento. El 24% restante son impuestos.

De las empresas que expondrán el martes, de acuerdo a los estados contables hechos públicos por las propias compañías, la de mejor resultado fue Transportadora de Gas del Sur (TGS), que declaró una utilidad neta de $ 3286 millones. La firma, en donde conviven Pampa Energía y el grupo Werthein, entre otros accionistas, informó que las obras de ampliación en Vaca Muerta y los acuerdos firmados con empresas que operan en el yacimiento para transportar su producción “permitirán continuar mejorando la rentabilidad de la inversión efectuada” de cara a los próximos meses.

TGS informó al Enargas que pedirá un incremento de 58,6% en su tarifa. La dueña de la otra mitad del sistema, Transportadora de Gas del Norte (TGN), solicita un 44,5% de aumento. Según informó a los inversionistas, entre enero y septiembre del año pasado tuvo ganancias netas por $ 1561 millones.

Distribuidoras

Entre las distribuidoras, el panorama es más variado. En líneas generales, la decena de compañías que realizan ese servicio en todo el país pedirán subas de 50% a 75% por llevar el fluido desde los gasoductos hasta los hogares. Esto significaría alzas netas de entre 12% y 18% para los clientes.

Por ejemplo, Naturgy, que abastece a buena parte de la región metropolitana, ganó $ 678 millones en los primeros nueve meses del año pasado. Así y todo, pedirá una actualización tarifaria de 51% en el valor de distribución. Como alternativa, la firma (de capitales españoles) propuso aliviar el aumento a los clientes residenciales, con una suba de 44% en el cargo fijo y 22% en el metro cúbico de gas a distribuir, pero recargando hasta 128% lo que le cobra a empresas y grandes usuarios.

El caso de Metrogas, que también abastece al AMBA, es diferente: tuvo un rojo de $7399 millones entre enero y septiembre. Semejante pérdida se explica porque ante la falta de actualización tarifaria, la empresa decidió revaluar a la baja sus activos. Sin ese artilugio contable, la pérdida neta hubiera sido de $1087 millones. Quizás por eso pidió una actualización mayor, de 58 por ciento.

En cambio, Camuzzi Gas Pampeana ganó $890 millones de enero a septiembre de 2020, según el portal financiero Investing.com. La empresa (en donde hace pocos meses Alejandro Macfarlane, ex Edenor, compró parte del paquete accionario), pidió 50% de aumento para distribuir el gas en La Pampa y Neuquén, mientras que la división Sur de la firma, que abastece al resto de la Patagonia, se descolgó con un 75 por ciento. Distribuidora de Gas Cuyana, en tanto, perdió $ 428 millones en 2020.

En general, la gama de aumentos solicitados coincide con la inflación mayorista del último año, desde que el Ejecutivo congeló las tarifas. Pero quizás por una cuestión de principios, muchas de ellas reclamarán que se les reconozca el atraso desde abril de 2019, recomponiendo sus ingresos por el índice de precios mayoristas, tal como habían acordado con el ministro de Energía del macrismo, Juan José Aranguren. Ese criterio dispararía una actualización de entre 128% y 149%.

Este último valor es el que planteó Metrogas: postuló al Enargas que “no hay razón fáctica ni jurídica por la cual la tarifa de transición no deba ser aquella que corresponde conforme a su actualización de acuerdo al mecanismo no automático de adecuación de la tarifa de distribución” establecido en la Resolución 4356/17 del organismo regulador. Aunque todas esas empresas saben que más allá de las fórmulas matemáticas, no hay margen para que ese pedido pueda prosperar; están sentando posición. «

El lunes, nueva audiencia

El lunes habrá otra audiencia pública, convocada por la Secretaría de Energía, en la que se debatirá el nivel de subsidios que el Estado afrontará para que los usuarios no tengan que abonar el total del costo del gas establecido por decreto. Según la documentación preliminar, a un precio estimado de 3,91 dólares por millón de BTU (que pondera el precio local y el de la fracción que se importa de Bolivia y de otros países), los usuarios sólo pagan un 40% del fluido; el resto le costaría al Estado cerca de $ 133 mil millones, 75% más de las partidas asignadas para ese fin por el Presupuesto 2021. Transferir esa diferencia a los consumidores significaría un 26% de aumento en la boleta a fin de mes.