Con el período vacacional casi terminado, los industriales de todo el espectro productivo pulen los detalles de las agendas que presentarán a los candidatos presidenciales que se medirán en las PASO de agosto.

La tarea ocupa a las grandes industrias y a las pymes por igual. Con matices propios de las diferentes magnitudes, los sectores coinciden en la confusión por el rumbo de la administración nacional en la coyuntura económica pero evitan definiciones políticas tajantes.

El motivo, dijeron a Tiempo, es cautela porque la campaña apenas despunta y los candidatos, salvo unos pocos casos, todavía están en proceso de definición.

Sin embargo, las reuniones ya se vienen produciendo al nivel de los equipos técnicos, con referentes de varios precandidatos, según contó a Tiempo el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja.

Este abogado, también como titular de la federación industrial alimenticia Copal, es una de las caras más visibles del empresariado en el debate en torno a la inflación y la formación de los precios minoristas, dos temas de caliente actualidad.

En tanto líder de la UIA, será uno de los pocos que ocupará un lugar en la mesa chica en la que se conversará con los posibles futuros presidentes de la Nación.

Libro blanco y consensos

En primer lugar, la gremial industrial presentará su listado de «Propuestas para un Desarrollo Productivo Federal, Sustentable e Inclusivo» (llamado Libro Blanco) a todos los candidatos que se presenten a las primarias.

«Iremos con nuestra plataforma y todas las ideas que construimos en los últimos años, con inclusión de las pymes y con empleo de calidad, que demanda una desburocratización del sistema tributario para la simplificación y para que impacte menos sobre empresas formales. Que paguen los que tienen que pagar en el marco de una distribución equitativa», expresó.

En segundo término, abogará por una serie de consensos básicos de políticas de Estado entre el oficialismo y la oposición. «Tiene que existir para dar previsibilidad a la inversión y el crecimiento. Las empresas tienen grandes oportunidades, pero falta el respaldo de la credibilidad que hoy la Argentina no tiene».

La tercera parte de la estrategia será reunirse a «escuchar a todos los candidatos»  del espectro político, «no sólo a las grandes corrientes políticas sino también a los bloques parlamentarios».

El referente de las grandes industrias evitó referirse a las fuerzas políticas en particular porque «lo importante es lo que tienen que hacer en materia industrial y de macroeconomía. Lo único que pensamos es que hay que buscar esas líneas de encuentro entre el oficialismo y la oposición», concluyó.

Críticas y reclamos

En cambio, Norberto Fermani, vocal de la Confederación General Económica (Cgera) y presidente de la Cámara de la Industria Optica (Cadioa), analizó que en la primera parte de la campaña se destaca la «falta de definiciones precisas de políticas industriales que se van a ir tomando. No hay ninguna ni en el oficialismo ni en la oposición».

El empresario pyme aseguró a Tiempo que tampoco hay reuniones con los candidatos «ni siquiera charlas, porque están definiendo candidaturas y todavía no mostraron líneas de trabajo». Las primeras reuniones formales, que serán con equipos técnicos, se esperan en este lado del entramado industrial a partir de mayo.

Aunque destacó recientes visitas a Cgera del economista Martín Redrado y del secretario de Desarrollo Productivo, José Mendiguren, Fermani lamentó que en la propuesta oficial «hoy por hoy no hay señales de políticas industriales, más allá de parches».

Las pymes de Cgera también tienen una agenda de trabajo armada que está casi definida y que se piensa llevar también a los candidatos. La idea, adelantó Fermani, es plantear políticas de desarrollo industrial a mediano y largo plazo. «La industria manufacturera necesita normas técnicas claras para competir con Europa. Una política seria es plantear normas y reglamentos técnicos acordes al mundo», finalizó.

El empleo, desafío para el gobierno que vendrá

Los industriales consultados por Tiempo coincidieron en señalar que tanto el impacto de la pandemia como el de la guerra ruso-ucraniana fueron factores que alteraron la economía de manera crucial. Uno de los grandes desafíos del próximo gobierno, reconocieron, será sostener y alentar el empleo.


La gran industria propone que las nuevas autoridades avancen con incentivos a las inversiones como paso necesario para profundizar esa línea. Las pymes creen que para asegurar la creación de puestos de trabajo, el próximo gobierno deberá implementar políticas alineadas con el desarrollo tecnológico y la innovación.
«Si solo creamos empleos en los servicios serán de mala calidad y vamos a ir a una Argentina mediocre», dijeron desde Cgera.


El panorama actual es diferente. El dueño de la marca Union Pacific reconoció que no contrata personal «por problemas de abastecimiento y de importación de insumos. Tuvimos vacaciones prolongadas, y estamos reprogramando la actividad», explicó.