En el marco del día nacional del Movimiento Ni Una Menos 3J, mujeres jujeñas cuentan la pesadilla que viven en manos del gobernador Gerardo Morales. Son perseguidas por las fuerzas de seguridad que les hacen sentir el terror todo el tiempo. Exigen el sobreseimiento de sus compañeras de militancias que están judicializadas desde el año pasado y temen que las manden a la cárcel al momento que dicten la resolución. Señalan que el Poder Judicial funciona a merced del ejecutivo provincial y reclaman que respeten la forma republicana de gobierno y las divisiones de poderes.  

“Las mujeres y disidencias de Jujuy exigimos el Ministerio Público de la Acusación que conceda el sobreseimiento de todas nuestras compañeras que están injustamente procesadas en distintas causas armadas”, expresó Noemí Bejarano, miembro del Grupo de Género Awkasisi -flor guerrera- a Tiempo. Continuó detallando que “nos referimos puntualmente al fiscal Diego Funes, que es uno de los principales responsables de esta justicia patriarcal, machista que disciplina todo el tiempo a las mujeres madres, trabajadoras y docentes que salimos a militar para el bien común”.

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“Sufrimos violencia institucional y psicológica. Le queremos contar a la sociedad que las mujeres jujeñas nos sentimos observadas en profundidad cuando pasa un patrullero. También cuando estamos en nuestras casas a la expectativa de una nueva notificación de esta justicia injusta”, describió Noemí sobre la terrible situación que les toca vivir.

“Nos sentimos inseguras frente a las instituciones y la justicia de nuestra provincia”, agregó y puntualizó que están desprotegidas “ante el invento de causas penales y la violencia judicial, institucional, patriarcal y machista”. La militante cerró ahondando en que “lo hacen para disciplinarnos. No soportan ver que las mujeres nos organizamos para luchar en contra de las injusticias que padecen a diario nuestros barrios”.

Mujeres procesadas

“Llevamos un año procesadas y pretenden meternos presas. Somos espiadas, fotografiadas y tratadas como delincuentes”, contó a este diario Marisol Velázquez, una de las imputadas por amenazas de muerte hacia el gobernador. “Nuestra inocencia está más que demostrada pero la justicia solo hace caso al gobernador” siguió.

 “Vigilan y controlan nuestras redes sociales para ver a qué partido político simpatiza cada una de nosotras”, aseveró Marisol. “Pretenden callarnos pero no lo lograran”, remarcó. Terminó subrayando en que “seguiremos luchando para que algo mejore en Jujuy. Las pruebas que tiene la justicia se caen a pedazos. Así es como vivimos las jujeñas, nos someten al terror para que nos militemos en nuestros barrios”. 

Otra de las militantes judicializadas es Ana Julia Ramos del Partido Político AJI20 y, al igual que Marisol, es trabajadora y educadora en la Biblioteca Niños Pájaros del barrio Alto Comedero. “El pedido de sobreseimiento no avanza, seguimos reclamando a la justicia pero no somos escuchadas”, resumió. Continuó diciendo que “nos han armado una persecución política”.

“El expediente de la causa no hace más que mostrar todo el trabajo social que hacemos en los barrios”, aseguró Ana Julia. Explicó que también figuran “fotos de nuestra campaña en la presentación como diputadas provinciales en las elecciones legislativas del año pasado”. Además denunció que la justicia tiene “un listado de compañeras y compañeros militantes”.

“Acá en Jujuy es muy común ver que los participantes de la política son personas que tienen dinero, una buena vida y llegan a ocupar puestos por acomodo”, se quejó Ana Julia. “Nosotras nos animamos a formar este partido político -AJI20- y participamos con mucha fuerza las elecciones legislativas del año pasado y días después nos llegaron las notificaciones a nuestras casa y fuimos citadas para que escuchemos de lo que nos acusan”, agregó.

Las militantes Ana Julia y Marisol están acusadas de difundir un grafitis que circuló en las calles céntricas de San Salvador, el mismo lleva el rostro de Gerardo Morales y expresa el deseo de muerte del gobernador jujeño. “Está comprobado que yo y Marisol no participamos de esa actividad. Sin embargo, en breve la justicia dictará una resolución y podemos ir presas”, advirtió.

“Somos muchísimas compañeras que estamos organizadas e intentan callarnos; el mensaje mafioso es para todas y todos. Es la forma que el gobierno provincial tiene de decirnos que no nos metamos en política o vamos presas”, explicó Ana Julia. “Estamos viviendo una situación muy fea, peligrosa para nosotras, todas las mujeres del país y la democracia” enfatizó.

“No se respeta la forma republicana de gobierno en Jujuy. La justicia está a entera disposición del ejecutivo provincial”, señaló la docente y militante. “Pedimos que Morales se haga responsable de lo que hace y de todo lo que no hace. Nosotras trabajamos en distintos espacios culturales, deportivos, de salud, de formación en comedores y merenderos. Porque el Estado no lo hace y nosotras lo hacemos todos los días” aseguró Ana Julia.

“En esta nueva fecha de Ni Una Menos pedimos que el gobierno y la justicia dejen de perseguirnos por ser mujeres trabajadoras, que solo queremos ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas de nuestros barrios. Porque la verdad que sufren mucha hambre e injusticias” imploró la docente Ana Julia. Finalizó contando que Jujuy tiene “el índice de femicidios más alto del país. Ahora estamos atravesando la situación de que un funcionario político -Horacio Pasini Bonfanti, secretario del Tribunal Electoral de Jujuy- le pegó un tiro en la espalda a su mujer y luego se suicidó, ella se encuentra internada luchando por su vida”.