Organizaciones sociales y comunitarias realizaron este jueves un «frazadazo» en Plaza de Mayo y una movilización hacia el Congreso de la Nación que finalizó con una olla popular, en el marco del cierre del Tercer Encuentro Latinoamericano y del Caribe de personas en situación de calle, que se desarrolló desde el lunes pasado en la Ciudad de Buenos Aires.

El mate como principal protagonista entre las personas aglutinadas en Plaza de Mayo frente a la Casa Rosada y una pila de frazadas dispuestas para entregar a personas en situación de calle, pudieron observarse mientras caía el sol.

Foto: Soledad Quiroga

Con el sonar de los bombos, bajo las insignias de las organizaciones y con una bandera en la que se leía «la calle no es un lugar para vivir, ni para morir», comenzaron a avanzar los manifestantes que participaron de la nutrida marcha.

Entre las entidades convocantes a la movilización se encontraban Proyecto 7, el Programa de Justicia y Derechos Humanos Escuela Idaes-Unsam, Acij, CELS, Empresa Cooperativa de Alimento Soberano, Red Puentes, Somos Barrio de Pie, Hecho en Buenos Aires y Asamblea PSC Lanús.

Foto: Soledad Quiroga

«Es el sexto frazadazo que se hace para visibilizar que en invierno también están las personas en situación de calle y que no alcanzan los espacios nocturnos. Las organizaciones populares acompañamos esta situación constantemente, todos los días, y sabemos que no es solamente una cuestión de techo, sino que no podemos pensar la situación sin tierra, techo y trabajo», expresó a Télam Mariam López Dualde, integrante de Red Puentes.

Con respecto al encuentro, detalló que lo que lo caracterizó fue «la identidad de quién somos y qué perdemos cuando estamos en situación de calle», y seguir exigiendo «la implementación de la Ley 27.654 de personas en situación de calle y familias sin techo que se reglamentó el año pasado«.

Foto: Soledad Quiroga

«Las organizaciones sociales siempre decimos que lo que hace falta son centros de integración. No es lo mismo un parador donde uno va, se puede bañar, puede dormir; que un espacio donde te escuchen, donde te contengan, donde puedan saber quién sos, qué te pasa, qué querés», concluyó la joven.

Mientras algunos manifestantes caminaban enfundados en frazadas y mantas, otros sostenían botellas de plástico cortadas con velas blancas encendidas en su interior, simulando antorchas.

Foto: Soledad Quiroga

Paola Velázquez, quien estuvo en situación de calle y sostuvo que pudo «salir», hoy forma parte de la organización transfeminista «No Tan Distintes», acompañando a «compañeres en situación de calle, en riesgo de estarlo o consumos problemáticos», brindando talleres, desayuno, almuerzos y proporcionando baños.

«La situación de calle como mujer es difícil. Hay que tener mucho carácter y fuerza de voluntad. Pasan un montón de cosas horribles, mucho peligro y tendrían que haber lugares sin prejuicios. Tenemos una compañera que hace dos meses falleció porque el parador no le dio una cama. Ella se fue y se murió a la noche, porque la atropelló un auto«, recordó.

Foto: Soledad Quiroga

Por su parte, Alejandro Barrera, uno de los coordinadores del Centro de Integración Monteagudo, que pertenece a Proyecto 7, manifestó la importancia de la implementación de la ley que contempla centros de integración para que «la gente no entre a las 6 de la tarde y a las 7 de la mañana se tengan que ir con un número más».

Además, que se le pueda brindar «contención psicológica, de salud, tratar las adicciones, tratar de generar un nuevo vínculo con la familia los que quieren, y ver cómo se puede apoyar a esas personas para volver a reinsertarlos en lo que sería la sociedad», enumeró y puso énfasis en que los números del último censo de la Ciudad de Buenos Aires indican que hay 2.950 personas en situación de calle, lo que «se contrapone con todo lo que fue post pandemia, donde la gente se quedó en la calle por no poder sostener el alquiler o por quedarse sin trabajo».

Foto: Soledad Quiroga

Así, el joven indicó que como balance del encuentro se quiere generar que toda Latinoamérica posea leyes que tengan en cuenta a las personas en situación de calle, que «tenemos que hacer visible lo invisible. Invisible para los gobiernos, pero todo el mundo lo ve».

El Tercer Encuentro Latinoamericano y del Caribe de personas en situación de calle congregó a organizaciones que trabajan con la problemática de distintas provincias de Argentina en Uruguay, Brasil, México, Guatemala, Chile y Colombia, entre otros países.

Foto: Soledad Quiroga

En el mismo se planteó cinco ejes temáticos sobre los que discutir en instancias asamblearias para alcanzar definiciones colectivas sobre el diseño y gestión de centros de integración, inquilinatos y desalojos, políticas públicas, acceso a la salud y violencia institucional.

Asimismo, en cada eje se buscó atender las particularidades que asume la problemática en materia de niñez, personas adultas mayores, violencias de géneros, el colectivo travesti trans y considerando el contexto y la coyuntura de cada uno de los países que participan.