La arenga antivacuna no para y se intensifica día a día en distintos puntos del país. Si bien la gran mayoría son manifestaciones de grupos reducidos de personas que vitorean contra la supuesta falta de libertad que ocasionan las vacunas contra el Coronavirus, durante el fin de semana, una pequeña localidad de Entre Ríos, ubicada a 42 kilómetros de Paraná, se vio sorprendida por la reacción de varias personas que produjo la suspensión de una jornada de vacunación voluntaria. El hecho ocurrió en el centro comunitario «Adolfo Goldemberg», de Crespo, un distrito de apenas 30 mil habitantes.

Momento en el que los antivacunas ingresaron al centro comunitario de salud.

Cerca de las 13 horas, alrededor de 10 personas, irrumpieron en el lugar de manera violenta, con gritos e insultos alegando supuestos efectos adversos de la vacuna en la salud de quienes fueron inmunizados. Los profesionales médicos que se encontraban trabajando en el lugar, pedían calma y llamaron al diálogo, pero los antivacunas continuaron gritando contra el personal de salud y las personas que se acercaron a recibir su dosis.

La directora del hospital “San Francisco de Asís” de Crespo, Sandra Scarso, fue la primera en realizar la denuncia y solicitó la intervención al Ministerio de Salud, quien inmediatamente inició una causa judicial. “La situación fue insólita porque lograron detener la jornada de vacunación entrando a los gritos, diciendo que las vacunas no eran inocuas, que provocaban la muerte, y ante esta situación quienes se acercaron a vacunarse se fueron, y es por eso que hoy estamos realizando una gran jornada abierta para que continúe el proceso de vacunación”, cuenta en diálogo con Tiempo, la doctora pediatra Sandra Scarso.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

La causa avanza a paso firme e investiga a las 10 personas por los delitos tipificados en el artículo 205 del Código Penal de la Nación. El apartado establece prisión de seis meses a dos años a quienes violan medidas “adoptadas por las autoridades para impedir la introducción o propagación de una epidemia». Desde la cartera de salud local, reconocieron que debido a las pruebas recolectadas se podrán encuadrar los hechos en otra figura penal, o vincular nuevos autores o partícipes.

Desde el municipio trabajan de manera conjunta con la provincia con el objetivo de que avance rápidamente el proceso de vacunación en toda la jurisdicción, ante la escalada de contagios en medio de la tercera ola.

“Nuestra comunidad es bastante pequeña de no más de 30 mil habitantes, la mayoría son alemanes e italianos y nos manejamos como una región de puertas abiertas ya que nos conocemos entre todos, y es por eso que no estamos acostumbrados a estos hechos de violencia o situaciones de ese estilo”, agrega Scarso.

La profesional reconoció que el proceso de inmunización en niñas, niños y adolescentes avanzó en la zona, pero que todavía “está costando reforzar el tema, porque algunos colegas tienen que incluir algo más de bibliografía ya que aún existe resistencia sobre la vacunación pediátrica. Igualmente estamos muy contentos porque se acercaron muchos niños y en los días subsiguientes vamos a estar realizando más jornadas de vacunación en otros lugares. Es decir, el proceso avanza, y esto era lo que aducían estas personas antivacunas, que la inmunización había avanzado mucho y que ellos se veían en la obligación de ponerle un freno”.

Por último, Scarso, dijo que quienes se oponen a la vacunación, todavía “no tienen muy en claro qué tipo de bandera están defendiendo, porque si bien tienen miedo, se basan en argumentos que no están demostrados científicamente, no hay nada concreto sobre la idea que están defendiendo. Hay que tener en claro que el acto de vacunación es voluntario y que con las dosis evitamos tener la cantidad de personas muertas que tuvimos en 2020 y el año pasado, por eso nadie puede evitar que las personas que quieran ser vacunadas reciban sus dosis, porque donde empieza la libertad de uno termina la libertad del otro”.

Denuncia contra el pase sanitario

En las primeras horas de éste lunes, llegó a la Casa de Gobierno provincial una carta documento firmada por el abogado Félix Javier Román que acompaña la denuncia de un grupo de vecinos de la ciudad de Concordia, solicitando al gobernador Gustavo Bordet que con carácter de “urgente” se dicte el acto administrativo para dejar sin efecto en el pase sanitario en toda la provincia. Román consideró que la exigencia de la constancia de vacunación completa “resulta violatoria de los derechos que nos asisten y se encuentran reconocidos en la Constitución nacional y en la provincial (…) Es menester dejar bien en claro que la inoculación exigida, mal llamada vacuna, se trata de una terapia génica experimental (textuales palabras) con seres humanos, no obligatoria cuyo contenido resulta confidencial, la cual se encuentra prohibida por el Código de Nüremberg, por la Unesco y el Código Civil de la Nación”.
En el mismo sentido, el abogado intimó al gobernador a dejar sin efecto el pase sanitario, de lo contrario, amenazó con iniciarle acciones civiles y penales por coacción, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.