Organizaciones de Derechos Humanos y sociales de Colombia nucleadas en la Coordinadora Humanitaria Nacional lanzaron una declaración de alerta y la instalación de una agenda humanitaria en el país, debido al imparable aumento de la violencia y a la postergada puesta en marcha de las reformas impuestas en el Acuerdo de Paz firmado en 2016 en La Habana, que el gobierno sigue incumpliendo.

“Denunciamos la dramática situación que afrontamos las comunidades a lo largo y ancho de Colombia, sufrimos graves e incesantes afectaciones: homicidios selectivos, desplazamientos, confinamientos, masacres, amenazas, desapariciones forzadas, violencia sexual, reclutamiento forzado a niños, niñas, adolescentes y jóvenes, despojo, ataques a bienes civiles y misiones médicas e internacionales, judicialización y estigmatización de líderes y lideresas, defensores de derechos humanos y sus organizaciones y el territorio, y afectaciones al medio ambiente y a la relación con el territorio”, señala el documento difundido el martes pasado y firmado por 12 organizaciones.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

“Nos preocupan los constantes enfrentamientos y ataques en los cuales se ve afectada la población civil, el aumento del 621% de la violencia en el país, el incremento de ésta de cara a las próximas elecciones, el incumplimiento de la implementación del Acuerdo de Paz con las FARCEP, el problema del paramilitarismo y la persistencia del conflicto armado en Colombia”, señala el texto que cita como fuente la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA).

La Coordinadora Humanitaria hace un llamado al gobierno de Iván Duque para que “materialice su obligación de proteger a la población civil, reconozca los Acuerdos Humanitarios como un mecanismo de salvaguarda de nuestra vida e integridad, implemente de forma integral el Acuerdo de Paz y reactive los diálogos con el ELN, y se inicien con los otros actores armados”. De igual forma, a que reactive las instancias y acciones del Acuerdo de Paz, ponga en marcha “el desmonte de estructuras sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo” y la institucionalidad cumpla las recomendaciones hechas por el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo». Finalian instando «a la comunidad internacional a acompañar ahora más que nunca a nuestros pueblos para que se puedan detener las afectaciones de la guerra”. «