América Latina y el Caribe es una de las regiones más castigadas por la pérdida de empleo ante la pandemia del Covid-19, con respecto a su población, según el último relevamiento de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El informe da cuenta de la pérdida en todo el mundo de “400 millones de empleos a tiempo completo (sobre la base de una semana laboral de 48 horas)” y una disminución de las horas trabajo a nivel mundial “del 14 por ciento en el segundo trimestre de 2020”.

El organismo, que entre ayer y hoy, y la semana próxima desarrolla la cumbre mundial “COVID-19 y el mundo del trabajo” señaló que la caída registrada en el segundo trimestre del año constituye “un incremento considerable con respecto a las estimaciones del Observatorio anterior (publicado el 27 de mayo) que preveía una disminución de 10,7 por ciento (305 millones de empleos)”.

En el informe “La COVID‑19 y el mundo del trabajo. Quinta edición” del Observatorio de la OIT, se advierte además que “a diferencia de crisis anteriores, el empleo femenino corre un mayor riesgo que el masculino, en particular como consecuencia de los efectos de la recesión en el sector de los servicios”. La OIT puntualiza que “las mujeres constituyen una gran parte de los trabajadores que realizan trabajos de primera línea, especialmente en los sectores sanitario y de asistencia social”. Esta situación las pone en desventaja en materia de género, ya que “a nivel mundial, casi 510 millones (40 por ciento) de todas las mujeres empleadas trabajan en los cuatro sectores más afectados, frente a 36,6 por ciento de hombres”.

Los empleos de tiempo completo perdidos en todo el continente americano suman 70 millones, con una caída de horas laborales del 18,3%. En América Latina y el Caribe, la pérdida de empleos suma 47 millones y las horas caídas representan el 20%. En América del Norte las cifras son menores, 21 millones de trabajos perdidos, aunque se trata de solo tres países que suman aproximadamente dos tercios de la población de la subregión mencionada primero. Además incluye a México, que también forma parte de América Latina. En la región norte, las horas perdidas fueron del 15,3%.

En Asia y el Pacífico, donde la expansión demográfica es superior, se perdieron 235 millones de empleos, pero el porcentaje de disminución de horas es de 13,5%. En Europa y Asia Central son 45 millones de empleos caídos, así como el 14% de horas. Y en África se registran también 45 millones de trabajos menos, con pérdida del 12,1% de horas.

La OIT evalúa tres posibles escenarios para la segunda mitad de 2020: Un modelo de base, que supone un repunte de la actividad económica, levantamiento de restricciones y la recuperación del consumo y de las inversiones con una disminución en la pérdida de horas de trabajo de 4,9%. Un escenario pesimista que asume una segunda ola de la pandemia y el regreso de las restricciones, con un descenso de las horas de trabajo de 11,9 por ciento (340 millones de empleos a tiempo completo).

El escenario optimista asume que las actividades laborales “se reanudarán rápidamente, impulsando de manera significativa la demanda agregada y la creación de empleos. Con esta recuperación excepcionalmente veloz, la pérdida de horas de trabajo disminuiría hasta 1,2 por ciento (34 millones de empleos a tiempo completo)”.

A la vez considera que los principales desafíos de las naciones del mundo son “implementar y mantener intervenciones políticas a la escala necesaria cuando es probable que los recursos sean cada vez más limitados”; “proteger y promover las condiciones de los grupos vulnerables, desfavorecidos y más afectados para que los mercados de trabajo sean más justos y equitativos”, y “garantizar la solidaridad y el apoyo internacional especialmente para los países emergentes y en desarrollo”.

Fuente: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—dcomm/documents/briefingnote/wcms_749470.pdf