Las sillas de ruedas del PAMI que iba a reparar Defensa están abandonadas

El anuncio lo había hecho la vicepresidenta Gabriela Michetti. Son alrededor de 600 sillas, según denuncian los trabajadores de la firma Tandanor.
13 de Marzo de 2018

Los trabajadores del astillero Tandanor denunciaron que las 600 sillas de ruedas que habían sido “recuperadas” del PAMI en agosto de 2016 para ser reparadas, anuncio del que participó la vicepresidenta Gabriela Michetti, se encuentran en estado de total abandono y que muchas ya desaparecieron de los galpones. Por lo pronto, el Sindicato de Trabajadores de Talleres y Astilleros Navales (Sittan), le envió una carta al ministro Oscar Aguad para pedirle explicaciones al respecto.

La carta que denuncia el estado de abandono de las sillas para discapacitados la firman Alejandro López, secretario gremial del Sindicato de Trabajadores de Talleres y Astilleros Navales (Sittan) y el secretario adjunto, Mauricio Melian. 

Tandanor, el ministerio de Defensa, y el PAMI habían firmado un convenio que establecía los términos de la recuperación y reparación del material que se encuentra en la nave 35 del astillero, en el complejo Almirante Storni, de Tandanor, ubicado en la avenida España al 3091 de la ciudad de Buenos Aires". Sin embargo, nunca se llevó a cabo.

“A través de los talleres del astillero Tandanor nos sumamos a la tarea del PAMI para la recuperación de estas sillas de ruedas que se encontraban en estado de abandono en sedes del instituto”, había dicho el ministro de Defensa Julio Martínez, quien a su vez aseguró que el traslado y la posterior distribución iba a estar a cargo de efectivos y vehículos del Ejército. Incluso, había prometido que una vez finalizado el proceso de recuperación, “las sillas podrán ser distribuidas en organismos del Ministerio de Defensa, como hospitales militares, geriátricos y la obra social, además de las distintas direcciones del PAMI y del resto de la comunidad que las necesite”.

Martínez apuntó: “tenemos las capacidades y tenemos los talleres para reparar sillas de ruedas rotas, heredadas de la gestión anterior, así como camas ortopédicas, para ponerlas en función en unidades de PAMI y de las Fuerzas Armadas, que tienen sus hospitales y sus geriátricos”.

Sin embargo, el convenio que proponía que las sillas de ruedas y camas ortopédicas del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) serán reparadas y reacondicionadas en talleres de las fuerzas armadas, jamás se cumplió.

El 26 de octubre de 2016, Michetti visitó el depósito de Tandanor y publicó en sus redes: “Cuando llegamos al gobierno, encontramos más de 15.000 sillas de ruedas abandonadas en distintos depósitos del PAMI. Ayer visité el astillero Tandanor, uno de los puntos del país en donde se encargan de reparar cada una de estas sillas. Ellos las limpian, arreglan y reemplazan todas sus partes rotas hasta dejarlas como nuevas. El compromiso de los argentinos por el bienestar del otro es uno de los motores fundamentales del cambio. Vamos a seguir trabajando para que todas las sillas sean restauradas y lleguen a las personas que más las necesitan”.

Las sillas no sólo no fueron reparadas sino que quedaron en estado de abandono absoluto y comenzaron a ser robadas, ya que no hay documentación que acredite su faltante.

Por lo pronto Alejandro López, secretario gremial del Sittan, adelantó a Tiempo Argentino, que además de la carta a Aguad, realizarán una denuncia en la justicia esta semana. Los trabajadores son propietarios del 10% del astillero, el resto pertenece al Estado nacional.

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