Ozzy se despidió a lo grande

El ex Black Sabbath y uno de los máximos íconos del metal se presentó en el espacio al aire libre de Obras Sanitarias. Los fans deliraron ante lo que prometió ser su gira despedida de los escenarios. ¿Cumplirá?
14 de Mayo de 2018

Con el clima a favor y un cielo estrellado, miles de fans colmaron el viernes el estadio abierto de Obras acompañados por sus camperas de cuero, tachas y remeras de Black Sabbath, esa liturgia fiel que embandera el mundo del metal, para escuchar y ver, quizás por última vez, a Ozzy Osbourne, el Príncipe de las Tinieblas. El nombre de la gira dice mucho –“No More Tours 2”–, en declaraciones periodísticas juró y perjuró que se retira de los escenarios, pero con Ozzy nunca se sabe.

A las nueve en punto un video con imágenes históricas del ex Black Sabbath le dio inicio al concierto para luego encender los motores con el primer tema: “Bark at the Moon”, y con ese ladrido a la luna se prendieron las luces y el estadio estalló eufórico. Entre tema y tema el público no dejó de ovacionarlo con el típico “Olé olé olé...” como agradecimiento a un músico clave en la historia del rock.

Siguieron temas como “Mr. Crowley”, “I Don´t Know”, “Fairies Wear Boots” (Black Sabbath), “Suicide Solution”, “No More Tears”, “Road To Nowhere”, hasta llegar a “War Pigs” (Black Sabbath): fueron veinte minutos épicos, con la cruz en el medio de la pantalla teñida de un rojo sangre y fuego mezclándose con la imagen de Ozzy, quien en un momento dejó el escenario para darle todo el protagonismo a Zakk Wylde. El guitarrista que acompañó a Ozzy por más años hizo un solo monumental y piruetas de diversa índole que encendieron todavía más a los fans. La banda la completan Tommy Clufetos (batería), Rob "Blasko" Nicholson (bajo) y Adam Wakeman (teclados e hijo de Rick).

Catorce fueron los temas que convirtieron el concierto en una noche sin fallas y difícil de olvidar. El sonido impecable, las pantallas de altísima resolución, la cruz enorme en el medio y los rayos láser ofrecieron un marco ideal para una banda que maneja la biblioteca del metal al detalle y todo el carisma de Ozzy. El cierre formal del show fue con la monumental "Crazy Train" y la adrenalina subió hasta lo más alto.

Pero habría más. Los bises incluyeron “Mama I´m Coming Home” y como cierre definitivo, “Paranoid”, de Black Sabbath. La lluvia de aplausos y gratitud fue el telón de fondo de un anoche sin baches.

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