Un amigo y la familia de Santiago denunciaron penalmente a Otranto

Es por incumplimiento de funcionario público, romper el secreto de sumario y no actuar ante la denuncia de desaparición.
20 de Septiembre de 2017

Ariel Garzi, amigo de Santiago Maldonado, testigo que declaró haber llamado al celular y que fue atendido durante unos segundos, realizó  este miércoles junto a la familia Maldonado una denuncia penal contra el juez federal Guido Otranto por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Ariel es el testigo que perdió la protección de la privacidad en la causa luego de que la ministra Patricia Bullrich hiciera público su nombre en la exposición en el Senado.

“En estos momentos estamos denunciando al juez por mal cumplimiento como funcionario público, por haber roto el secreto de sumario, por no actuar de manera inmediata con la prueba de la llamada y por hacer oídos sordos al hostigamiento que viví en El Bolsón”, relató a Tiempo Argentino el joven.

Ariel había relatado ante la justicia que al día siguiente de la desaparición forzada de Santiago había llamado a su celular y fue atendido durante 22 segundos hasta que se cortó. Luego volvió a llamar y ya no se pudo comunicar.

Luego, Bullrich en el Senado, cuando defendió el rol de la Gendarmería en la represión del 1 de agosto, relató esta parte de la causa a viva voz y dio su nombre, a pesar de que era un testigo protegido. A partir de entonces, Garzi tuvo que tomar la decisión de salir a dar reportajes para visibilizarse y de esa manera protegerse de eventuales acosos.

Garzi es acompañado en la denuncia por la abogada de la familia Maldonado, Verónica Heredia, y Sergio Maldonado, quienes hoy aseguraron que el otro testigo que declaró ayer sostuvo lo mismo que el anterior: vio como a Santiago se lo llevó la Gendarmería. 

Ya Matías Santana había declarado ante la Justicia que a Santiago lo agarraron los gendarmes y lo subieron al Unimog.

También volvieron a criticar que Otranto no haya dejado pasar a Sergio Maldonado a ver los rastrillajes. “Eso es entender que Sergio es una persona violenta que no puede ser controlar con 400 efectivos”, razonó Heredia.

Otranto ya cuenta en su haber con la recusación de la familia Maldonado y la del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

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— Tiempo Argentino (@tiempoarg) 19 de septiembre de 2017
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