Alberto Fernández pone a prueba su capacidad de conducción hacia adentro de la coalición oficialista con la presentación en sociedad del acuerdo con el FMI. Mientras los y las diputadas de La Cámpora todavía no tienen decidido si se abstendrán o se ausentarán para dar cuenta de su posición crítica, el Grupo Callao, -albertismo puro- emitió un documento en el que sostiene por qué ahora sí el gobierno va a poder avanzar en un camino de “reconstrucción”.

Este jueves por la mañana, cuando se dio a conocer el acuerdo, La Cámpora posteó un tuit en el que Néstor Kirchner fustigaba duro al FMI, sus políticas impuestas a distintos países y los resultados problemáticos que dejó en todos lados. En paralelo, el Grupo Callao, que integran el canciller, Santiago Cafiero, la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, entre otros dirigentes y dirigentas, emitió un documento para explicar cuál es la propuesta del Ejecutivo en función de lo que enmarcará la economía argentina de ahora en más.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

La preocupación del Callao está puesta en el nivel de virulencia que tomó la discusión con la oposición. Si bien dan cuenta de que en términos comunicacionales la dirigencia opositora tomó la iniciativa, llaman “no perder el foco” de la discusión sobre las políticas productivas.

Destacan que el acuerdo traerá “alivio financiero que permitirá continuar con reactivación, que no contiene las clásicas reformas neoliberales que reducen derechos a trabajadores y jubilados y se reducirá el déficit fiscal sin ajuste”. Según contaron altos funcionarios a Tiempo, apuestan a poder pagar a partir de la recaudación que se genere por el crecimiento de la economía y el mayor control fiscal desde la AFIP.

Además, convocan a dar la discusión ante la sociedad sobre quién y cómo tomó la deuda, iniciativa que, según el kirchnerismo, faltó hasta el momento. En ese contexto, desde el gobierno apelan a mantener la unidad del Frente de Todos.

Por lo pronto proponen levantar el nivel de la discusión política y poner en el centro cómo superar la restricción externa (los dólares que necesita la industria argentina para comprar insumos importados para producir) y la inflación, que erosiona los salarios de los y las trabajadoras formales, pero más de los informales. Es un problema crítico que no fue tomado por la oposición, cuyas bancas lucieron la bandera de Ucrania este 1 de marzo.

“Siempre estamos discutiendo lo que la derecha quiere. Eso no tiene que ver con un gobierno peronista. Gane quien gane en 2023, para llegar competitivos es esta agenda que hay que discutir y no otra”, sostuvo uno de los principales referentes del Callao.

Insisten en que “los objetivos fiscales son cumplibles, sin ajuste, sin reducir el gasto público en términos reales”. Pero admiten que “construir superávit fiscal lleva tiempo”, a la vez que admitieron que “los bancos, los mercados de capitales y los agro-exportadores están en contra de la política del gobierno”. Y que por ahora no se va a impulsar un impuesto adicional a esos sectores, que tenga el objetivo de recaudar entre los que más tienen. Sostienen que la política tributaria es potestad del Congreso. Desde La Cámpora también aclaran que no impulsarán ningún impuesto nuevo a los capitales financieros.

“Para cerrar el capítulo del endeudamiento irresponsable y consolidar esta etapa de desarrollo e inclusión social, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que anunció nuestro presidente es indispensable. Se trata de un acuerdo que no condiciona las bases sobre las cuales construir nuestro futuro, ni impone reformas que alteran el contrato social que garantiza un Estado presente. Esto no significa que ignoremos las implicancias de tener un acuerdo con el FMI; jamás nuestra fuerza política hubiese propiciado un acuerdo de este tipo. Nos toca, una vez más, solucionar problemas generados por políticas equivocadas que, lamentablemente, ya han producido endeudamiento y pobreza. Son temas que no se resuelven de un plumazo o con una sola acción de gobierno. El acuerdo no es un fin en sí mismo», señaló este sector en un texto que emitieron este jueves.

«El acuerdo alcanzado tiene las características de ser un medio para tener el tiempo necesario para desplegar toda nuestra capacidad productiva-agrega el escrito-, para seguir creciendo y estabilizar la economía, para incluir a todas y todos, con políticas públicas que den cuenta de la heterogeneidad social y laboral que caracteriza a la Argentina” .