El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, aprovechó el primer encuentro con el presidente Alberto Fernández para pedir el cambio de criterio de vacunación en función de la proporción de población de más edad en cada distrito. El mandatario nacional le respondió solicitando la inclusión de Luana Volnovich, titular del PAMI, en la discusión. Al próximo encuentro también se sumará el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. En lo que sí hubo coincidencia en la videollamada de este sábado tres de abril es  en mantener la presencialidad escolar, por el momento.

El reclamo de Ciudad sobre el cambio de variables a tener en cuenta para la distribución de vacunas no es nuevo. Lo había hecho el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós. Hasta el momento, cada una de las provincias y la CABA recibe el volumen de vacunas en función de la cantidad de habitantes y no en función de la cantidad de trabajadores de la salud y mayores de 60, tal como quiere Ciudad. El presidente respondió de manera pública por Twitter: “(Larreta) me expresó su preocupación por acelerar la vacunación de los adultos mayores en CABA, teniendo en cuenta que en la Ciudad reside un mayor porcentaje de ellos. Ante la inquietud, propuse analizar la posibilidad de involucrar al PAMI en la aplicación de las vacunas”.

Volnovich, directora del PAMI, mantuvo siempre una postura contrapuesta a los criterios del gobierno porteño a la hora de vacunar. De hecho, a principios de marzo criticó la distribución porteña.  “Se delegaron a las prepagas y algunas obras sociales, pero la obra social que más afiliados tiene en Argentina quedó  discriminada”, reclamó Volnovich, quien indicó a su vez que nunca “recibió una respuesta de la Ciudad”.

Thank you for watching

La titular de la obra social de los adultos mayores solicitó al gobierno porteño que los “traten de igual manera” o que les permitan ayudar. “Les ofrecimos diez centros de vacunación”, dijo Volnovich, que habló en varias oportunidades con Quirós, pero siempre se mantuvieron las diferencias.

De esta manera, ante el reclamo porteño de privilegiar a la CABA por sobre el resto de las jurisdicciones, el presidente retrucó con la invitación a la titular del PAMI a la discusión. Es una forma de nacionalizar la cancha y federalizar el debate.

Presencialidad

 “Ambos compartimos la preocupación por garantizar el dictado de clases. Aún así, acordamos observar con atención cómo evoluciona la situación epidemiológica en las aulas, siempre preservando la salud de nuestros niños y niñas a la hora de educarse”, posteó el presidente.

Es que, tal como había dicho el ministro de Educación, Nicolás Trotta, la presencialidad se acuerda según la evidencia sanitaria evaluada en el Consejo Federal de Educación, donde participan todas las jurisdicciones. “Vamos a priorizar la presencialidad cuidada con protocolos estrictos hasta que la evidencia epidemiológica demuestre lo contrario”, dijo Trotta este sábado. Es decir que la posibilidad de cambio de criterio ante el crecimiento de los casos siempre está.

Por su parte, fuentes porteñas aseguraron a Tiempo que Fernández y Larreta coincidieron en “sostener las escuelas abiertas con educación presencial como máxima prioridad” tras analizar los datos de la Ciudad.

En otro tramo de su mensaje en redes sociales, el presidente comunicó: “Advertimos que nuestra experiencia indica que ante el avance de la pandemia, los casos se concentran primero en el AMBA y después irradian hacia el interior del país. Es por eso que el trabajo coordinado de CABA, PBA y el Estado Nacional se torna indispensable”. Es por eso que esta semana tendrá lugar el segundo encuentro, ya con la presencia de Kicillof, quien del otro lado de la General Paz tomó medidas preventivas.

El gobierno bonaerense dejó firme la resolución para limitar las actividades de 2 a 6 de la madrugada y acortar el número de personas en reuniones sociales hasta 10 en los 110 distritos que se encuentran en fase 4. Carlos Bianco, el jefe de Gabinete bonaerense, incluso adelantó que podían retroceder a fase 3 luego de este fin de semana largo.

Con el ritmo de llegada de vacunas recuperado tras el impasse que impuso la demanda mundial, el presidente pretende hacer frente a la segunda ola, que ya se nota en los registros oficiales diarios, con una mesa en la que su criterio como garante de la estrategia sanitaria nacional se mantenga firme. Es que las mesas de a tres para analizar la pandemia no se parecerán a las anteriores. En un año electoral, Larreta verá acotada su capacidad de negociación con representantes del oficialismo que siempre militaron la campaña de vacunación.