Los grandes empresarios cuestionaron la decisión de la Corte Suprema de aplicar el beneficio del 2×1 en un caso de delito de lesa humanidad. Después de varios días de llamativa cautela, coincidieron con el gobierno nacional que, al calor de la respuesta popular, profirió críticas y celebró la actuación del Congreso. Los hombres de negocios también coincidieron con la administración central en cuestionar el 2×1 en sentido amplio, “más allá de los temas de lesa humanidad”, según sus propias palabras.

Adrián Werthein, uno de los altos dirigentes del grupo que lleva su apellido, destacó a Tiempo las reacciones ciudadana, en Plaza de Mayo, y política, en el Congreso, pero señaló que “el fallo de los jueces alcanzaba a un solo caso”, en relación al de Luis Muiña, represor del Hospital Posadas durante la dictadura. El empresario planteó que “los delitos de lesa humanidad no pueden gozar de privilegios” pero consideró que, en este caso en particular, “los poderes funcionaron: el Judicial decretó su sentencia; el Ejecutivo cuestionó la posibilidad de ese camino; y el Legislativo legisló rápidamente para corregir”, sumó.

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Werthein dialogó con este medio en el Encuentro de ex Presidentes, Empresarios y Académicos, que se realizó el jueves y viernes en el hotel Sheraton, con figuras de la política regional como los ex presidentes de Brasil, Fernando Henrique Cardoso; Uruguay, Julio María Sanguinetti; Chile, Ricardo Lagos; y el dirigente español Felipe González. Además estuvo el empresario mexicano Carlos Slim y locales de estrecho vínculo con el presidente argentino, como el alimenticio Daniel Funes de Rioja o el titular de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Jaime Campos.

La contundente respuesta social al fallo contrastó con silencios igualmente imponentes. Los grandes empresarios recién hablaron una vez consumada la manifestación en Plaza de Mayo y en coincidencia con la posición del gobierno de Cambiemos, incluso en los aspectos ambiguos.

Otro de los Werthein presentes en el evento del Sheraton, Daniel, presidente del grupo familiar, consideró que en realidad “el Congreso no corrigió nada” sino que “sacó una ley aclaratoria sobre algo que no existía”. Para este dirigente, la definición del Parlamento es funcional a la creación de un marco favorable para la llegada de inversiones. “En el exterior te dicen que los jueces argentinos levantan la mano un día para aprobar y a la semana siguiente para desaprobar. Eso genera una desconfianza que hay que superar”, planteó el empresario. Para él, la reacción popular “fue lógica porque lo que hizo la Corte fue una barbaridad. Tienen sus fundamentos, pero tampoco se puede permitir lo que hicieron”, concluyó.

La Unión Industrial se reúne todos los martes, pero esta semana no lo hizo. Su vicepresidente, José Urtubey, se manifestó a título personal, en coincidencia con los Werthein y con el Ejecutivo, con elogios para el Parlamento: “Me pareció bien la sanción para dar certeza porque (la definición de la Corte Suprema) es inadmisible”. Para el salteño, la resolución del Parlamento “da claridad y seguridad jurídica”.

En igual sentido, el titular de la Cámara de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, cuestionó la vigencia del beneficio del 2×1 “en particular en delitos de lesa humanidad, pero también en sentido general” y criticó la decisión del tribunal supremo de apelar a ese recurso en el caso Muiña.

A diferencia de las grandes compañías, las pymes que participan de la Mesa Productiva Nacional fueron críticas y convocaron a la marcha del miércoles. De este foro participan la CEEN, Apyme, Cgera, Asociación Pyme y el Movimiento de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino y Pymes del Sur.