Casi 4 mil delegados y delegadas de las más de cuarenta organizaciones que integran el frente de organizaciones sociales denominado Unidad Piquetera se reunieron en un Congreso realizado el fin de semana en la Plaza de Mayo. Los representantes de las organizaciones sociales no alineadas con el gobierno nacional se acercaron desde todos los rincones del país y votaron un plan de lucha que comenzó hoy con un acampe masivo en la puerta del ministerio de Desarrollo Social situado en la avenida 9 de Julio.

La medida continúa mañana por la mañana con una movilización a la sede de la avenida Alem del ministerio de Trabajo donde, encabezado por el titular de la cartera laboral, Claudio Moroni, a las 15 horas se reunirá en forma mixta (virtual y presencial) el Consejo del Salario. Allí se buscará actualizar el valor del haber mínimo hoy fijado en los $33 mil y del cual depende el monto de los beneficios otorgados por la cartera de Desarrollo Social.

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La medida se replicará con cortes de calle y movilizaciones en “113 ciudades y pueblos de 23 provincias en todo el país”. El plan resuelto por las organizaciones plantea, en caso de no obtener respuesta a sus reclamos, una nueva jornada de movilización de 48 horas con acampes el próximo martes 31 de marzo y una Gran Marcha Federal durante el mes de abril.

Las organizaciones solicitaron reuniones con las autoridades de ambos ministerios con el propósito de reclamar, al menos, la duplicación del haber mínimo para garantizar que cubra el valor de la Canasta Básica Total hoy orillando los $80 mil y el incremento en la cantidad de beneficiarios de los planes potenciar Trabajo que, aseguran, se encuentran congelados en 1,1 millón por mandato expreso de los funcionarios del FMI.

Eduardo Belliboni, dirigente nacional del Polo Obrero, una de las principales organizaciones entre las más de cincuenta que integran la Unidad Piquetera señaló que «estamos en medio de una disparada inflacionaria que lleva los alimentos a precios exorbitantes aumentando aún más la miseria. Esto ocurre antes de que se aplique el ajuste más a fondo que ya han aprobado en diputados el Frente de Todos y Juntos por el Cambio, sin grietas”.

Para el dirigente “el acuerdo con el FMl va a destruir cientos de miles de trabajadores ocupados y desocupados, por eso reclamamos la duplicación del salario mínimo vital y móvil para trabajadores y el 82 % móvil para los jubilados y, mientras dure la emergencia, hay que universalizar los programas sociales, duplicar su monto y garantizar la asistencia integral a los comedores populares que el gobierno no ha garantizado».

El acampe se realiza en la puerta de la cartera conducida por Juan Zabaleta con el propósito de llevar allí el reclamo puntual de la universalización de los programas y la asistencia a los comedores populares. Centenares de carpas se situaron sobre el asfalto donde, además, las organizaciones comenzaron a desplegar ollas y anafes para encarar la permanencia durante toda la noche. Entre las carpas y las banderas de las organizaciones también se dejan ver carteles escritos a mano con consignas generales «contra el ajuste del gobierno y el FMI» y otras más concretas como «Alberto con $16 mil no comemos» o «una olla popular le molesta solo a quién nunca tuvo hambre».

Los dirigentes durante la tarde denunciaron que el ministro desmontó una reunión a la que se había comprometido a minutos de la hora pautada. Para Belliboni, “es una falta de respeto a los miles  de trabajadores que estamos aquí, están jugando con las necesidades sociales más graves”.

Por su parte, fuentes del Ministerio de Desarrollo Social confirmaron a Tiempo que “con la calle cortada, el ministro no los recibe” y, continuaron, “ya demostró en varias oportunidades que no es necesario cortar la calle para sentarse a una mesa a dialogar y encontrar soluciones. De todos modos, hay un equipo que dialoga permanentemente con las organizaciones sociales, iglesias y ONGs, y está dialogando con quienes se movilizaron”.

Por último desde la cartera de Desarrollo Social aseguraron que “se ofreció una reunión con el viceministro Gustavo Aguilera y las organizaciones dijeron que no”.

El reclamo ministerial orientado a eludir el corte de la avenida resultaba inviable ante la masividad de la protesta y, por ese motivo, las organizaciones interpretaron el pedido como una dilación y rechazaron la reunión con el segundo del ministro y aguardan por una rectificación del ministro Juan Zabaleta.

El propio Belliboni explicó a Tiempo que «el gobierno dice que con la calle cortada no negocia pero hace quince días que la calle no está cortada por las organizaciones que estamos aquí y no negoció absolutamente nada. Al revés, dijo que estaba muy de acuerdo con los puntos del FMI que profundizan el ajuste. No puede decir que es un problema de comunicación, es ajuste. Nos puede convocar a discutir cuando quiera para que no haya ningún trabajador debajo de la línea de pobreza, que no puede ser que estén cerrados los programas en este cuadro de emergencia y que los comedores reciban la miseria de comida que reciben. Necesitamos un diálogo serio. Cuando entramos a la reunión nos encontramos con la sorpresa de que el ministro no estaba y que nos recibiría el vice que siempre dice lo mismo, que no puede resolver nada sin el ministro. Es una vieja treta que ya conocemos», denunció.