Un Call Center en Diputados

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, inauguró un nuevo sistema de informes parlamentarios. Para eso llegó acompañado, además de funcionarios de su cartera y algunos ministros, de algo más de una veintena de colaboradores de la Jefatura de Gabinete y también del resto de los ministerios. Estos ocuparon un amplio sector del salón de Pasos Perdidos donde se pusieron mesas y sillas. Así, todos munidos de sus respectivas computadoras, se ubicaron protegidos por unos amplios y altos paneles que los alejaban de curiosos. La función de estos empleados fue la de tomar nota de las preguntas de los diputados y ampliar las respuestas que Peña había enviado con anterioridad. Luego las imprimían y un colaborador se las acercaba a Peña quien luego se las leía a los diputados. Nadie pudo ingresar a ese virtual call center que comandó la secretaria de Relaciones Parlamentarias, Paula Bertol.

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La manzana de Chile

Cuando le tocó el turno de hacerle una pregunta al jefe de Gabinete, la diputada del FPV-PJ por Río Negro, María Emilia Soria, levantó con su mano derecha una manzana. Inmediatamente le preguntó al funcionario si sabía qué era. No esperó respuesta para decir que era «una manzana de Chile» y que en estos momentos hay 700 mil kilos de esa fruta chilena que compite con la rionegrina. «¿Es así cómo van a ayudar?», insistió la legisladora para luego reprocharle que el presidente Mauricio Macri «tuvo tiempo para almorzar a Mirtha (Legrand) y reunirse con (Marcelo) Tinelli y hacerse fotos pero se niega a atender los productores frutihortícolas que esta semana protestaron en Plaza de Mayo». Peña le respondió que Macri «ha estado junto a los productores los últimos años, hemos ido a apoyarlos», y aseguró que este jueves los productores se van a reunir con el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile. Pero allí no terminó y dejó para el último la chicana: «Respeto su opinión de que en nueve meses no vamos revertir diez años de destrucción de ese sistema de producción tenemos una visión más medida en términos de esos objetivos.»

Los desaparecidos

No fue el único cruce que mantuvo Peña con los diputados. También tuvo uno con una diputada del FPV-PJ, Fernanda Raverta, quien quiso saber si compartía con el presidente la duda sobre la cantidad de detenidos desaparecidos que produjo la dictadura cívico-militar. El jefe de Gabinete dijo que no va a ser parte de «la discusión sobre el número» de víctimas de la última dictadura y señaló que el gobierno respalda los principios de Memoria, Verdad y Justicia y que si fueron 9000 mil o 30 mil no disminuye la tragedia». Pero sostuvo que «la cifra de 30 mil desaparecidos es un valor simbólico que tienen los organismos de Derechos Humanos», y afirmó que «es una bandera que trasciende nuestro país». Pero derrapó un poco al insistir que la lista que realizó la Conadep «da un número menor». Luego el jefe de ministros buscó desligar de la polémica al presidente de la polémica: «Si se interpretó mal lo dejamos bien en claro, no es el espíritu porque fue una dictadura y terrorismo de Estado que no tenemos que tener nunca más.»

Los carteles

Tanto las bancas de los diputados del FPV-PJ como del Frente Renovador recibieron al jefe de Gabinete con una serie de carteles. El kirchnerismo y el massismo coincidieron en su reclamo por la sanción de la ley de paridad de Género que promueve la incorporación de hombres y mujeres por igual en las listas de candidatos a legisladores dejando de lado la vieja norma del cupo femenino. Poco a poco esta iniciativa ha ido ganando cada vez más adeptos. Muchos varones que se sumaron por convencimiento, otros a regañadientes forzados por la fuerza que ganó la propuesta y porque sienten que no pueden quedar atrapados en viejas concepciones machistas.