El rector de la Universidad del Comahue, Gustavo Crisafulli, repudió el violento allanamiento llevado adelante por la Policía Federal en el Campus que tiene la institución en General Roca. Crisafulli explicó que esta mañana se reunió con el juez que dio la orden, Hugo Greca, a quien le manifestó su preocupación por el episodio. A la vez, solicitó que las autoridades del Ministerio de Educación se expidan sobre las directivas emanadas por sus pares de la cartera de Seguridad que conduce la cuestionada ministra Patricia Bullrich.  

En diálogo con Ida y Vuelta, en AM 770, el rector recordó que el procedimiento se llevó adelante en la residencia de las facultades de Derecho y Lenguas, en tres de las siete unidades, mientras los jóvenes dormían o estudiaban. “La policía entró con mucha violencia. Rompió las puertas de entradas. Hubo estudiantes mujeres y varones alrededor de cuatro horas esposados en el piso”, se quejó Crisafulli, y recordó: “Inmediatamente, llegaron autoridades de la facultad y docentes que son abogados de la matrícula, pero se les impidió ingresar y dialogar con los estudiantes”.

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El rector precisó que el operativo tuvo su origen el miércoles, cuando “un estudiante que habita en las residencias y que venía teniendo conflictos de convivencia con el resto, presentó ante la Fiscalía Federal de General Roca una denuncia por venta de estupefacientes”.

“Nunca tuvimos conocimiento de esa denuncia ni hizo una presentación administrativa en la universidad. Curiosamente, el sábado por la noche llegó una veintena de policías federales con una copia de una orden de allanamiento que está siendo cuestionada por nuestros abogados porque venía con la firma de uno de los secretarios del juez”, agregó.

“Más allá de los cuestionamientos a la orden judicial –continuó Crisafulli-, lo más grave a nuestro juicio, y junto a los decanos y abogados se lo planteamos al juez, es que estábamos muy sorprendidos por la celeridad del procedimiento y por la enorme violencia, maltrato e intimidación hacia los estudiantes que nunca no se resistieron”.

Sobre la denuncia de venta de drogas en el establecimiento universitario, el rector señaló que si bien no tienen “acceso al expediente”, por lo que pudieron dialogar con los estudiantes y testigos del procedimiento “no se detectó ninguna venta de estupefacientes ni se secuestraron elementos que se orienten en ese sentido”.

El Diario de Río Negro, sin embargo, sostuvo en sus páginas que se incautaron algunas plantas de marihuana y se identificaron a tres personas. Fue el único medio local que dio cuenta de esta situación.

Más allá de ese detalle, las autoridades universitarias enmarcaron la “inusitada violencia de la Policía Federal en línea con lo que vivimos en la Patagonia con las fuerzas federales, cuyos acontecimientos más graves fueron los casos de Rafael Nahuel y Santiago Maldonado”.

“Vemos aquí una escala menor pero igual de grave. Ha sido el mismo comportamiento violento, intimidatorio y violador de los derechos más elementales de las personas. Nadie se resistió al allanamiento y sin embargo los estudiantes fueron encañonados”, sentenció Crisafulli, quien completó: “Tuvimos una comunicación con la secretaria de Políticas Universitarias de la Nación, Danya Tavela, que me llamó preocupada para informarse de cuál era la situación. Mañana vamos a presentar una queja formal, solicitando que el ministerio de Educación se exprese respecto de este accionar desmedido. Lo mismo haremos ante el Consejo Interuniversitario Nacional”.