“A esta hay que matarla, cargarla en el baúl de un Falcon verde y tirarla por ahí”, así se refirió un docente de la carrera de Medicina de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Unicen, en Olavarría. Ocurrió durante una clase y generó un escándalo que terminó en repudio y renuncia.
Según reconstruyeron medios locales, ocurrió el 5 de junio, pero trascendió en las últimas horas. Fue luego de que una joven realizara un comentario sobre una actualización en las guías de tratamiento del asma. La crítica, de contenido académico, fue respondida con la frase amenazante.
Testimonios de quienes estaban presentes en la clase indicaron que la discusión se dio inicialmente en torno a un debate por un caso clínico entre estudiantes de tercer año de Medicina.
El docente denunciado es Walter Ressia, quien tras la difusión del tema presentó su renuncia. Se trata de un médico reconocido en la región y el tema generó fuertes repudios en distintos ámbitos.
Repudio universitario al docente
Hubo comunicados de repudio tanto del sector estudiantil como de la casa de altos estudios. Mediante la Resolución 51/26 el Consejo Académico formalizó el repudio institucional, incorporó los pronunciamientos de los tres claustros y solicitó que los antecedentes queden registrados en el legajo docente.
“Ninguna renuncia puede sustituir la responsabilidad colectiva de nombrar la violencia, rechazarla y actuar para que no vuelva a repetirse”, remarcaron desde la unidad académica.
“Una estudiante hizo una pregunta y, desde una posición de autoridad, se le respondió evocando su muerte y la desaparición de su cuerpo. Lo decimos con claridad: esto no fue un exceso verbal ni un comentario desafortunado. Fue un acto de violencia”, remarcaron desde el colectivo de consejeros y consejeras superiores y académicos de la Universidad Nacional del Centro. “El Falcon verde no es una imagen cualquiera: es uno de los emblemas más reconocibles de la última dictadura”, lamentaron.
“No es posible formar a quienes tendrán a su cargo el cuidado de la vida y la dignidad de las personas en un contexto que tolere, minimice o relativice expresiones de violencia, intimidación y abuso de poder”, concluyeron en su comunicado. Reclamaron además la implementación periódica y obligatoria de la Ley Micaela para toda la comunidad universitaria, el fortalecimiento de los protocolos de actuación frente a situaciones de violencia de género y la creación de espacios permanentes de formación en derechos humanos, violencia institucional y Memoria, Verdad y Justicia.
Repudio político
El tema llegó al Concejo Deliberante local. Durante su séptima sesión ordinaria, el cuerpo legislativo aprobó por unanimidad la comunicación 12/2026, impulsada inicialmente por el bloque Fuerza Patria y acompañada por la totalidad de las fuerzas políticas, según consignó el diario local Infoeme.
“Las frases y las palabras vertidas por este docente nos retrotraen a las épocas más oscuras de nuestro país. Es totalmente descabellado y obviamente no representa el espíritu democrático que debe tener una institución académica”, dijo el concejal Federico Aguilera.
“Preocupa mucho lo sucedido, sobre todo que alguien que está al frente de una cátedra se exprese de la manera que lo hizo”, sostuvo el concejal de la UCR Francisco González.
