Cómo va, Wall, ¿dónde estás? ¿En Dallas todavía? ¿Ya en Miami?
Te cuento que la frase “Empieza el Mundial” está de regreso entre nosotros, vos en Estados Unidos y yo en México y quienes cambian figuritas en Argentina, no importa la geografía. Es una sentencia que volvió con una de sus variantes, acaso la definitiva: “Ahora empieza el verdadero Mundial”. Se suele aplicar varias veces durante un puñado de años y -creo- por última vez ahora, en esta instancia, cuando termina la primera fase -bien explicada acá por Federico Amigo- y arrancan los partidos a eliminación directa.
Es el último eslabón de una cadena que tiene un kilómetro cero: el inicio de las Eliminatorias. Entonces, con un poco de anticipación, pero ya mirando al futuro, se anuncia “Empezó el Mundial”. Continúa cuando se realiza el sorteo: otra vez escuchamos -o decimos- “Arrancó el Mundial”. Su tercer capítulo es cuando el primer equipo aterriza en una de las sedes. El cuarto, cuando efectivamente se juega el primer partido. Pero el quinto y definitivo es cuando comienzan los playoffs, con un añadido, el de la palabra “verdadero”, como si todo lo otro no hubiera sido cierto: “Ahora empieza el verdadero Mundial”.

El «verdadero Mundial» de Argentina
Leí, sin embargo, un asterisco en periodistas o hinchas de otros países, Brasil, México y España. Que para Argentina el “verdadero Mundial” arrancaría en cuartos de final, dado que -dicen- tiene dos rivales sencillos en el comienzo de los mata-mata, la Cabo Verde que detalló Beto Parrottino el viernes por los dieciseisavos de final, y el ganador de Australia-Egipto en octavos de final, ya la semana siguiente de nuevo en el centro de Estados Unidos.
Suena a uno de esos lamentos, un poco en serio y otro en broma, que ocurren en todo el mundo y de los que tampoco estamos exentos en nuestros torneos: cómo se “llora” una supuesta ventaja del poder del fútbol, en este caso de la FIFA, para un equipo o un jugador en particular, en este caso Argentina y Lionel Messi. Suena a queja hueca, sobre la que no hay que perder tiempo en responder, pero que sirve para alimentar la industria de los “ahora empieza el Mundial”.
Argentina cerró la primera fase como uno de los únicos tres equipos que ganaron sus tres partidos, junto a Francia y México. Te leí en Tiempo del domingo, por fuera de nuestro correo: “En la Argentina juegan todos y siempre hay un gol de Messi”. Creíamos que otros favoritos, estaban más fuertes, en especial España y Portugal, pero fue una rueda inicial que dejó además un gran triunfo de África, con nueve países clasificados y solo uno eliminado, el 90% de efectividad.
De Sudamérica, avanzaron cinco y sólo quedó fuera Uruguay, como contaste en tu último Correo Mundial (83%). De Europa, trece y tres (el 81%). De Concacaf, tres -los anfitriones- y tres (el 50%). De Asia, dos y siete (el 22%). Y de Oceanía, el 0%. Pero todo esto también ya empezó a quedar atrás, como si no hubiera sido el “verdadero” Mundial. Canadá le ganó 1-0 a Sudáfrica en el inicio de los dieciseisavos del final y este lunes tenemos tres partidazos.

Me preparo para el México-Ecuador de mañana, acá en el Azteca. Por cierto, en las calles me encontré con esta camiseta mexicana en honor al Chavo del 8 y su tirador cruzado que, tranquilamente, podría pasar por la banda de River. ¿La compro?
Saludos a donde sea que estés, en Dallas o Miami, ahora que empezó el verdadero Mundial, también para Argentina.
