Con más de dos tercios de votos a favor, la Cámara de Diputados de Bolivia aprobó el martes una ley que anuló las restricciones a la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos, en medio de las protestas y bloqueos de rutas por parte de sectores que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La nueva norma, que anula la ley 1.341 conocida como Ley Copa y que regía desde octubre de 2020, ahora pasó al Ejecutivo para que la firme el mandatario. Se trata de la vía para que Paz pueda declarar un estado de excepción.
De esta manera, según los legisladores, se permitirá una intervención más amplia de las Fuerzas Armadas en el control de los conflictos sociales que impiden el abastecimiento de alimentos, combustible e insumos médicos principalmente en La Paz, El Alto y Oruro.

El paso legislativo llega días después de que el Senado aprobara igualmente la derogación de la ley que limita la capacidad del presidente a la hora de aplicar estados de excepción, una decisión que fue adoptada tras la crisis registrada entonces por las movilizaciones populares de los meses previos, que derivaron en el golpe a Evo Morales.
La ley fue aprobada tras la llegada al poder de Jeanine Áñez con el objetivo de limitar las competencias a la hora de reprimir las protestas, dejando en manos de los parlamentarios la aprobación de los estados de excepción y dejándolos sujetos a posibles modificaciones para evitar posibles abusos.
Hay 16 disposiciones en la Ley de Estados de Excepción, en proceso de abrogación, que transgreden la Constitución, puntualiza el diputado Carlos Alarcón. pic.twitter.com/hsAa0IC1a6
— Correo del Sur (@correodelsurcom) May 26, 2026
Paz advirtió durante el fin de semana de que la ola de protestas y los bloqueos de carreteras que afectan desde hace semanas a distintas zonas del país suponen un desafío para el proceso de transformación democrática y económica que pretende impulsar su Gobierno, en un contexto marcado por la tensión social y la crisis económica.
Bolivia ingresó en su cuarta semana consecutiva de conflictividad social, con movilizaciones lideradas por organizaciones afiliadas a la Central Obrera Boliviana (COB), además de sectores campesinos, indígenas, mineros, fabriles y juntas vecinales. El martes, los bloqueos de carreteras alcanzaron los 150 puntos todo el país.
BB con NA y Europa Press