La Defensoría del Pueblo y la Conferencia Episcopal de Bolivia reclamaron este lunes diálogo al Gobierno y a los movimientos sociales frente a la crisis que atraviesa el país, luego de casi un mes de protestas y bloqueos de rutas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, a quien responsabilizan por haber agravado la crisis económica y social mediante una serie de medidas de corte neoliberal.
“Reafirmamos de manera clara que el diálogo sincero, empático y constructivo constituye la única vía legítima y eficaz para la resolución de los problemas que nos aquejan. El verdadero entendimiento democrático nace de escuchar las necesidades mutuas, permitiendo alcanzar acuerdos sostenibles que preserven el tejido social y garanticen la convivencia pacífica de todos”, señalaron en un mensaje dirigido a “las autoridades políticas, sectores movilizados, líderes sociales y a toda la población boliviana”.
Ante el endurecimiento de las posiciones, la Defensoría del Pueblo y la Conferencia Episcopal llamaron a “deponer posiciones duras” y a “reconsiderar las posturas que rechazan o dilatan el acercamiento a una mesa de diálogo”.
#Bolivia | La Conferencia Episcopal Boliviana y la Defensoría del Pueblo exhortaron este domingo a las autoridades, sectores movilizados y actores políticos a priorizar el diálogo como única vía para superar la crisis que atraviesa el país. pic.twitter.com/SYHaut9P49
— Contacto Bolivia (@ContBolivia) June 1, 2026
“Cerrarse a la concertación solo profundiza el sufrimiento de la población, desgasta la paz social y posterga las soluciones urgentes que la ciudadanía requiere y merece con justa razón. La verdadera valentía radica en tener la capacidad de ceder por el bien común”, remarcaron en un comunicado conjunto.
Rechazo a la violencia y la represión
Del mismo modo, denunciaron el uso de la fuerza, la coacción o cualquier manifestación de violencia, al considerar que “jamás será un mecanismo propiciador de soluciones reales”, sino “un detonante de mayor rencor, odio y división”.
En ese sentido, cuestionaron la represión y los enfrentamientos, al insistir en que “no construyen puentes, sino muros, y ponen en riesgo el derecho primordial a la vida y la integridad de las personas”, derechos que reclamaron defender y proteger.
“La violencia solo genera más violencia y las heridas sociales que se están abriendo tardarán décadas en sanar. Es momento de sustituir la ofensa por la propuesta, las piedras por la palabra y los bloqueos por el entendimiento”, señalaron, al tiempo que ratificaron su disposición a desempeñar un papel que permita “facilitar y acompañar los espacios necesarios para el reencuentro, la calma y el entendimiento entre bolivianos”.
“En este momento, Bolivia y su pueblo demandan de sus gobernantes y sectores movilizados la madurez y la sensibilidad necesarias para deponer intereses particulares en favor del bien común”, concluye el documento.
Sin diálogo
Mientras tanto, el gobierno de Rodrigo Paz intenta sortear la crisis mediante la apertura de canales de negociación con los sectores movilizados, mientras las fuerzas de seguridad continúan reprimiendo las protestas. Los dirigentes rechazan participar de las mesas de diálogo porque temen ser detenidos tras las órdenes de captura ordenadas por el gobierno.
La asamblea de la Central Obrera Boliviana (COB) celebrada este domingo en La Paz acordó mantener los bloqueos de protesta contra el presidente Rodrigo Paz y no acudir a la mesa de diálogo convocada por el Gobierno.
Según el dirigente eterno del MAGISTERIO, José Luis Álvarez, se decidió mantener las medidas de presión y no asistir a ningún diálogo #Bolivia pic.twitter.com/tjCGQ4D6tj
— Claudia Soruco (@ClauSorucopress) May 31, 2026
«Los trabajadores van a continuar con la medida de presión. Se ha decidido mantener las medidas de presión. Hasta ahora no hay posibilidad. Se ha descartado el diálogo», explicó el responsable de Magisterio Urbano de La Paz, José Luis Álvarez.
Álvarez señaló que la decisión se debe al descontento existente con las acciones del Gobierno durante el conflicto, ya que, consideran, se ha dado preferencia a la represión y a la criminalización antes que a la búsqueda de consensos.
GS con información de Europa Press