La escasez de combustible en Bolivia redujo a apenas un 20 por ciento la operatividad del transporte de pasajeros de larga distancia, en un golpe directo a la economía del sector, según advirtió este jueves el presidente del Comité Nacional de Buses, Richard Martínez.
“En este momento está al 20 por ciento. Es una baja tremenda, porque nuestros buses están en los surtidores, parados y sin ningún tipo de solución”, afirmó el dirigente, al describir una parálisis que afecta a la mayor parte del parque automotor dedicado a viajes interdepartamentales.
Martínez explicó a medios locales que el sector funciona con ingresos diarios, por lo que la caída de la actividad implica pérdidas inmediatas.
En paralelo, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia se declaró en emergencia nacional y advirtió con un posible paro indefinido. Su secretario general, Víctor Tarqui, aseguró que el sector llegó a un “punto límite (…) El autotransporte ya no puede aguantar”.
📹🇧🇴| En Bolivia, la gasolina que importa y vende el gobierno se encuentra destruyendo los motores de los vehículos. La problemática y las largas filas van en aumento y no se ofrecen soluciones inmediatas.
— teleSUR TV (@teleSURtv) April 24, 2026
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Las protestas comenzaron con bloqueos de rutas en el departamento de Santa Cruz, donde transportistas y mototaxistas interrumpieron el tránsito en al menos nueve puntos estratégicos, incluidos accesos clave y zonas urbanas.
El dirigente Lucio Gómez confirmó que un ampliado nacional previsto para la próxima semana definirá nuevas medidas de presión, que podrían escalar hacia bloqueos generalizados si no hay respuestas del Gobierno.
Por su parte, la Asociación Privada de Comercializadores de Hidrocarburos Líquidos y Gas Natural se declaró este jueves en estado de emergencia ante el desabastecimiento que afecta al departamento de Cochabamba desde el 20 de abril.
GS con información de Xinhua