Las heladas recrudecen en PBA, una de las regiones que quedará afuera de la Zona Fría si se aprueba la iniciativa de La Libertad Avanza. Las boletas ya llegan con aumentos que superan el 100%. Otros costados críticos: el valor de las garrafas y las familias endeudadas para pagar los servicios.

El nuevo régimen de zonas frías le quitaría el beneficio a los 3.300.000 hogares que fueron incluidos en la ampliación de la ley en el 2021 y que pasarán a pagar 100% más en sus facturas de gas. Para justificar el recorte, el Ministerio de Economía sostiene que el fondo fiduciario le ocasiona una erogación de 300 millones de dólares anuales al Estado Nacional. Pedro Bussetti es titular de Defensa de Usuarios y Consumidores (DEUCO), entidad que presentó un documento en el Senado demostrando la falsedad de ese argumento: “No es así, es inexacto. El fondo, que funciona desde el año 2021, fue superavitario hasta el año 2025, entre los ingresos y los egresos, y el Estado Nacional sí aportó”.
El martes, una masa de aire de características antárticas comenzó a expandirse sobre el extremo sur de Sudamérica y avanzó hacia gran parte de Argentina, dando lugar a un episodio de frío excepcional por su intensidad y su persistencia. Superior a otras olas de frío. En el medio, la población empezó a recibir boletas con aumentos exorbitantes. Muchas de ellas percibirán aún más aumentos luego de que se vote Zona Fría en el Senado.
La situación se da en todo el país. «El gas aumentó de $60.000 a $180.000. Todos nos empezamos a mirar entre nosotros. Y acá no es cuestión de abrigarse, de ponerse un par de guantes más. Ya estamos con pulóver adentro de casa», apuntó la periodista de Río Negro, Daniela Luján en referencia a la “solución” que dio el nuevo vocero presidencial: que en vez de usar gas, la gente se abrigue.
Graciela Nicotera contó que en Mar del Plata “pagaba 15 mil y ahora 60 mil, hoy hizo -5 de sensación térmica y nos van a sacar el descuento”. En el AMBA ya se reportaron aumentos tarifarios del 400% en lo que va del año: “Pagaba 14 mil, no estoy todo el día y la boleta este mes me vino 75 mil”, esgrimió Alexa.
Una usuaria, gorro tapando la cabeza, bufanda, en la noche de Plaza Miserere, en Once, relató a la televisión: “Con carbón hacemos los braseros para calentarnos; hay que buscar la forma, tengo a mis nietos chicos en casa, no alcanza para la garrafa, soy empleada doméstica, no llegamos a fin de mes, todo se complica”.
A todo esto se suma la problemática de quienes se sustentan con gas envasado, por ejemplo en ciudades como Lincoln donde un tercio de los barrios no tiene gas natural. El programa Garrafa fue creado en 2015. Hasta el 2023 tenía 3.830.000 beneficiarios que se habían inscripto en la ANSÉS cumpliendo los requisitos: tener dos salarios mínimos, asignación universal por hijo o ser veterano de Malvinas, entre otros.
Recibían hasta diciembre de 2023 un subsidio de 1.523 pesos por garrafa, dos en invierno y una garrafa en verano. “En ese momento la garrafa costaba entre 3.500 y 4.000 pesos en el mercado. O sea, recibían 1.532 pesos. En 2024 el Gobierno nacional suspende aumentos –relata Bussetti–. Sigue estando en 1.532 pesos, cuando la garrafa ya costaba 10.500 pesos. Hoy en el AMBA ronda entre 22.000 y 26.000, y en el interior está en 35.000 pesos (los tubos están en 93.000 y ya anunciaron nuevos aumentos para julio y agosto)».
En 2025 deciden eliminar el fondo fiduciario que tenía, con el cual se sustentaba la garrafa, que era financiado por el Estado. Eliminan el programa Hogar y no pagan el subsidio durante todo el año 2025. «En 2026 deciden que esos 3.830.000 inscriptos tienen que volver a reinscribirse”, aporta Bussetti. Y acota: “Hasta el mes pasado había 110.000 reinscriptos. O sea, quedaron 3.700.000 usuarios sin subsidio. Esto es lo que sucede hoy”.
«Eliminar la Ley de Zona Fría es una brutalidad y una injusticia», afirmó el ex diputado nacional tandilense Alejandro «Topo» Rodríguez, promotor de la iniciativa aprobada en 2021 que buscó corregir una inequidad histórica: durante casi dos décadas, ciudades como Tandil financiaron con un cargo adicional en la factura los descuentos que recibían otras regiones del país (muchas de las cuales registran temperaturas promedios mayores) sin acceder ellas mismas al beneficio.
Recordó que, de acuerdo con los datos del SMN, Tandil se ubica entre las zonas más frías del país: «Estamos en la cuarta posición histórica de más frío a nivel nacional. Eso no lo define un político, sino el Servicio Meteorológico Nacional». Esta semana fue segunda, solo debajo de Malargüe.
Rodríguez explicó que el mayor consumo de gas en ciudades como Tandil responde casi exclusivamente a la calefacción. Mientras un hogar promedio de una zona fría consume alrededor de 1.052 metros cúbicos de gas por año, en el resto del país el promedio ronda los 542 metros cúbicos: «Consumimos un 94% más y ese exceso no es un lujo, está directamente vinculado con la salud de las personas, especialmente de los chicos y los adultos mayores».
El ex legislador, que actualmente trabaja en el Instituto Consenso Federal y colabora con la diputada nacional cordobesa Natalia de la Sota, propuso a futuro un par de puntos a tener en cuenta: que la Zona Fría contemple auditorías para que los hogares con consumos excesivos (por ejemplo quienes calefaccionan piletas) paguen la tarifa plena; que el establecimiento de regiones sea a partir de los datos del Servicio Meteorológico Nacional; y planteó facilitar la renuncia voluntaria al beneficio mediante un sistema digital: «Implementar un botón de renuncia automático para quien considere que no necesita el descuento».
Azul, en el centro de la Provincia de Buenos Aires, registra unas 25 heladas por año. Quedó entre las cinco ciudades más frías del país tanto el miércoles como el viernes de esta semana, cuando llegó a 5 grados bajo cero, y -7 de sensación térmica. Aún así, perderá el beneficio.
Desde que el proyecto avanzó en Diputados, la Comuna (igual que otras de la región) promovió movidas para visibilizar el conflicto, lo que incluyó una juntada de firmas. En eventos como la promesa de la bandera el 20 de junio en el Parque Municipal se podía ver el gazebo con filas de gente. Hasta este fin de semana llevaban recolectadas 8 mil firmas: representa la mitad de los hogares azuleños y un cuarto de su población.
En este tema es difícil encontrar representantes políticos que defiendan la medida. Solo desde La Libertad Avanza atinan a hablar de “déficit”, de que los hogares más necesitados podrán seguir recibiendo subsidio si realizan todo el trámite necesario, y mencionan que siempre Azul tuvo heladas. Lo cual, curiosamente, es más una defensa de la Zona Fría que lo contrario: demuestra que la necesidad de mayor calefacción en esta época no es algo azaroso sino que se sufre históricamente. Y que no tiene nada que envidiarle a otras regiones que seguirán siendo beneficiadas.
“No nos asombra lo del proyecto de Zona Fría, porque no es de este Gobierno Nacional, sino de un modelo económico que siempre intenta de la misma manera beneficiar a los que no tienen necesidad. A las empresas de energía no les falta ganancia, no necesitan esta ley. La que siempre pierde es la comunidad, la gente de a pie, el laburante. Esta medida es totalmente retroactiva, porque uno tiene que contemplar que somos un país austral. La solución no es abrigarse ni decir que van a triplicar las tarifas. Me parece que es de una deshumanización importante”, afirma a Tiempo el intendente azuleño, Nelson Sombra.
Sobre la ley, acota: “Tiene puntos en blanco. Sigue manteniendo, por ejemplo, el porcentaje de 7,5 a 11 por ciento en la tarifa para el Fondo de Equiparación. Ni siquiera lo han borrado. Lo van a seguir cobrando en la misma factura. Y no está claro cómo van a contener a quienes pierdan el subsidio. Hablan de que tengan que volver a hacer el trámite. Es una estrategia archiconocida, hacer de nuevo los papeles y mucha gente se te queda en el camino. Mientras tanto, la demanda crece exponencialmente, tanto de asistencia económica como de garrafas. Y lo tiene que afrontar el Estado municipal”.
Menciona que la ley mileísta tampoco tiene clara cómo va a regular a la industria con respecto al gas: “Acá Cerámica San Lorenzo ya tiene problema de abastecimiento porque se debe garantizar el consumo interno. Una cuestión lógica, porque es un insumo esencial para la vida”. El Municipio contiene expedientes por deudas de usuarios en subsidios que ya llegan en total a los 10 millones de pesos. La Comuna ya entrega subsidios para garrafas a más de 400 personas en situación crítica: “Demonizan los subsidios, pero son una cuestión lógica de distribución. Ese dinero que no va a las empresas energéticas, lo consumen en el almacén del barrio. Es el movimiento de la economía interna tan necesaria para cualquier sociedad”.
A la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) de Azul les caen como cascada los reclamos de personas que ya no pueden afrontar las tarifas. “Viene muchos por tema subsidios, que se los sacan sin avisar, cifras astronómicas… Las primeras facturas de este año ya superan a las más altas del año pasado, va a ser un invierno crudísimo. A las personas mayores entre luz y gas se les va el 40% de la jubilación. Y si te cortan el gas no volvés más al sistema, es como las tarjetas de crédito, pagás el mínimo y no volvés más a reinsertarte en la cadena de pago”, subraya Juan Sempé, titular de la OMIC.
La analogía no es azarosa. La relación entre tarifas y deuda es lineal. “Recibimos 15 casos por semana de nueva gente endeudada, para una ciudad como Azul es muchísimo. Y la mayoría se endeuda para vivir, para pagar los servicios. Nos dicen que no pueden pagar los créditos que sacaron para abonar las tarifas del año pasado. Sobre todo jubilados, que les dan microcréditos en financieras, en los propios bancos cuando cobran la jubilación o en las billeteras virtuales. Y recién arrancó el invierno. Son historias que no se ven en los números. Cada vez son más”.
Mientras hace un parate entre audiencias de mediación, aporta un dato más: “Es muy perverso que los servicios te puedan sobreendeudar. Si Camuzzi incumple a usuario, las multas son dos servicios básicos, que son dos con cincuenta, literal… ahora… vos te atrasás con un pago y los intereses son hasta una vez y media mas de la tasa activa del Banco Nación. Monstruosos pueden ser. Pero eso se los permite hacer el Estado. Es muy perverso. Cuando te cortan el gas lo dejás así porque con el costo de la reconexión y los intereses quedás sobreendeudado para siempre”.
Un poco más al sudoeste está Tres Arroyos, donde esta semana nevó. «Queda demostrado que somos Zona Fría, en los hechos directamente. La gente sufre mucho; hoy prácticamente no hay movimiento en la ciudad porque el frío es extremo», afirmó su intendente Pablo Garate.
“Quieren convertir un derecho en un subsidio discrecional –continuó–. Lamentablemente se toman decisiones, como la de Zona Fría, calentitos en un escritorio, lejos de los problemas, lejos de conocer la realidad. Tienen un desconocimiento profundo de lo que pasa acá, solo ven planillas de Excel desde escritorios en la Capital Federal. Se llevan recursos del interior con el impuesto al combustible, retenciones y todos los impuestos, y después no vuelve nada al interior”.
Hay otro elemento que generará mayor aumento en las tarifas para las regiones que pierdan el beneficio de Zona Fría: hoy la Zona Fría se descuenta sobre el total de la factura sin impuestos. Si se aprueba el proyecto de Javier Milei, el descuento sólo se hará sobre el consumo base. Significa que el cargo fijo, el transporte y la distribución (lo más caro) se pagará con tarifa plena, por lo tanto mantengan o no la zona fría, aumentará igual la factura de gas en los hogares.
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Ayer, Venezuela, Brasil, Honduras, Paraguay, Bolivia o Argentina; antes, Cuba. Otros métodos, no la finalidad.