A falta de 12 minutos, cuando Argentina perdía 2 a 0, el campeón del mundo tenía una misión que parecía imposible. Solo nueve veces, en toda la historia de la Copa del Mundo, una selección había remontado una desventaja de dos goles en una fase de eliminación directa. Habían sido Suiza y Brasil en 1938, Alemania y Austria en 1954, Portugal en 1966, Alemania en 1970 y 1982, y Bélgica en 2018 y 2026, en este caso reciente, ante Senegal.
Pero todos ellos necesitaron esos 12 minutos para empatar y luego el tiempo suplementario para ganar. Argentina fue la primera en revertir el resultado: descontar, empatar y ganar. El caso más cercano, pero igual incomparable, es el de Países Bajos contra México en 2014, cuando perdía 1-0 y en pocos minutos pasó a ganar 2-1, incluso antes de la prórroga.
Argentina, además, arrastraba una estadística negativa en los Mundiales. Nunca había ganado en los 90 minutos -ni en los 120- un partido que había terminado en desventaja en el entretiempo. Únicamente en Italia 90, cuando llegó 0-1 al descanso contra Italia en las semifinales, terminó ganando, pero por penales.
Si es por creer, Argentina llegó hoy a su quinto triunfo seguido en el Mundial: 3-0 a Argelia, 2-0 a Austria, 3-1 a Jordania, 3-2 a Cabo Verde y 3-2 a Egipto. Sólo había ocurrido en otras tres Copas del Mundo: los últimos cinco en 1986 y los primeros cinco de 2014. En ambos llegó a la final.

¿Más datos? Argentina es la segunda selección que lleva marcando dos goles o más en 11 partidos seguidos de Mundiales: la anterior fue Uruguay, entre 1930 y 1950. La selección lo consiguió entre los últimos seis de Qatar 2022 y los primeros cinco de Estados Unidos-México-Canadá 2026: 2-0 a México, 2-0 a Polonia, 2-1 a Australia, 2-2 con Países Bajos, 3-0 a Croacia, 3-3 con Francia, 3-0 a Argelia, 2-0 a Austria, 3-1 a Jordania, 3-2 a Cabo Verde y 3-2 a Egipto.
Por último, Enzo Fernández convirtió hoy el gol 3.000 de los Mundiales. Un número redondo para un martes redondo, épico desde el corazón, pero también desde los números.

