La anulación de la roja al estadounidense Folarin Balogun, un pedido expreso y festejado por Donald Trump, generó reacciones en todo el mapa futbolero. Horas antes del encuentro entre Bélgica y Estados Unidos a disputarse hoy por los octavos de final del Mundial, la UEFA calificó a la resolución de la FIFA como una “decisión sin precedentes, incomprensible e injustificable” en un comunicado.
“No sabía que el 5 de julio era en realidad el 1° de abril, el Día de los Inocentes”, dijo con enojo el entrenador de Bélgica, Rudi García, en la rueda de prensa de ayer al enterarse que el delantero podrá salir a la cancha en Seattle a las 21. “Cruzó una línea roja”, describe el duro comunicado de la entidad que rige el fútbol europeo.

UEFA contra FIFA
La FIFA quedó en el centro de la polémica con la concesión de quitarle la expulsión al goleador de uno de los países anfitriones del mundial. Fue incluso más evidente por el festejo de la decisión de Trump en redes y la confirmación de que el presidente llamó a Gianni Infantino para lograr el objetivo. Según la Federación, el Artículo 27 de su Código Disciplinario, que permite aplicar un «periodo de prueba» de un año para el cumplimiento del castigo, alcanza para sacar la sanción que pesaba sobre Balogun.
“El fútbol, como cualquier otro deporte, se basa en reglas que son la base de una competencia justa, honesta y transparente”, remarca el comunicado de la UEFA sobre un escándalo que, probablemente, se convierta en el más grande de la Copa.
El comunicado de la UEFA
La decisión de ayer de suspender durante un período de prueba de un año la aplicación de la suspensión automática de un partido tras la tarjeta roja mostrada al jugador Folarin Balogun cruzó una línea roja.
El fútbol, como cualquier otro deporte, se basa en reglas que son la base de una competencia justa, honesta y transparente. A veces las reglas están abiertas a la interpretación. En este caso no. Una suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere que se adopte la decisión de un organismo competente. Es un principio incorporado en el reglamento, que no puede estar sujeto a excepciones, y mucho menos en medio de un torneo en el que varios otros jugadores han estado en la misma situación y han cumplido regularmente su suspensión.
Cuando sus guardianes ya no garantizan la certeza de las reglas, la integridad del juego está en juego y la credibilidad de una competición se ve socavada. Asimismo, esta decisión crea un precedente en el torneo en curso, donde situaciones similares ahora requerirán un trato igualitario, en detrimento de la competición.
El fútbol es el deporte más querido en el mundo porque es un juego hermoso y se confía en él porque se juega en todas partes con las mismas leyes. Un torneo nunca es algo puramente independiente y, si el torneo en cuestión es la Copa del Mundo, tiene el poder de generar consecuencias positivas o negativas en el juego en su conjunto.
Expresamos nuestra incredulidad ante una decisión sin precedentes, incomprensible e injustificable.

