Sin asombro ni demasiado espacio para la sorpresa, el peronismo siguió de todos modos con detalle la estridente visita del presidente Javier Milei al vecino Brasil. El mandatario y principal antagonista del PJ volvió a romper protocolos y tradiciones institucionales al participar como invitado clave del lanzamiento de campaña de Flávio Bolsonaro. El senador será el retador de Luiz Inácio Lula da Silva en la cada vez más cercana elección presidencial.

Con su discurso provocador -llegó a usar la palabra “ladrón” para referirse a Lula, al responsabilizarlo en sorna por una breve interrupción del audio- Milei retroalimentó la polarización con Axel Kicillof. En La Plata es vox populi que el gobernador mantiene contactos permanentes con Brasilia. Sus equipos, de hecho, suelen conversar con los allegados al jefe de Estado brasileño. Comparten experiencias de gestión, también electorales.

Kicillof está pensando en su agenda internacional. Tiene una invitación a la República Popular China. También sabe que el Papa León XIV vendrá a la Argentina y quiere estar en el país cuando eso ocurra. De hecho, hace una semana participó de una jornada organizada por la Pastoral Social de la Iglesia en Claypole, partido bonaerense de Almirante Brown. Fue en el Cottolengo Don Orione y allí expresó su expectativa por la probable visita del pontífice.

“El Papa está viniendo para la región. Esperemos que también a nuestro país”, dijo el gobernador el sábado 18 de julio en un foro que reunió a intendentes, funcionarios y a religiosos, entre ellos el obispo de Quilmes Carlos Tissera. Kicillof, quien ya viajó a Barcelona a una cumbre de las fuerzas progresistas, tiene otros compromisos internacionales, como un foro en Montevideo con el Frente Amplio en el rol de articulador. Hasta entonces, en las cuestiones más locales, seguirá enfocado en la gestión pero sin descuidar las señales políticas.

Una interpretación de ese tipo será la que prevalezca, por caso, este domingo 26 de julio con motivo de las distintas actividades en memoria de Evita al cumplirse 74 años de su fallecimiento, ocurrido en 1952.

Kicillof encabezará el acto que se hará al mediodía en La Plata, ciudad en la que vive, más precisamente en la plaza Moreno (12 y 51, frente a la Catedral platense). Pero no estará en el homenaje a Eva que tendrá lugar en el municipio de Moreno, en el oeste del conurbano.

En ese lugar será anfitriona la intendenta local Mariel Fernández, quien además es secretaria de Mujeres y Género del PJ bonaerense y viene levantando el perfil con intenciones de proyectarse en el futuro. En los últimos días trascendió que la jefa comunal había invitado a muchos intendentes del peronismo de la provincia, sean del sector que sean, y que también había convocado a Kicillof y al diputado y referente de La Cámpora Máximo Kirchner. Sin embargo, según anticiparon a Tiempo desde el gobierno bonaerense, Kicillof no estará presente. Tampoco estará el diputado Kirchner, de acuerdo a la información de su entorno. El reconocimiento a Evita consistirá en una misa en la Catedral de Moreno, a las 19. Media hora después habrá una marcha de antorchas por un boulevard céntrico.

En el peronismo, sin embargo, saben que deben ser prudentes y no apresurarse con las definiciones electorales. Por lo menos en la provincia de Buenos Aires. Sucede que en el distrito más grande y poblado del país sigue agravándose el combo de caída en los fondos coparticipables más el descenso de la recaudación propia. Desde el equipo económico de la gobernación advierten que los impuestos que tributan sobre el consumo, como IVA y Sellos, siguen en tobogán.

Esto, está claro, configura un panorama sombrío para los 135 municipios. Los intendentes, a su vez, saben también que otra cuestión que incidirá en los próximos meses es la vigencia de la ley bonaerense 14.836/2016, que solo permite una reelección en el cargo y que, por lo tanto, les impide ejercer un nuevo período a partir del 10 de diciembre de 2027 (el primer mandato se contabilizó para el tramo 2019/2023).

El viernes pasado, Kicillof deslizó un guiño bastante nítido sobre la conveniencia de restaurar la reelección indefinida, puntualmente para los jefes comunales. “Es muy infrecuente que a nivel de gobiernos locales no haya posibilidad de que se presenten todos los candidatos para que el pueblo vote a dirigentes que conoce, que son cercanos. Es muy distinta a otras discusiones acerca de reelección de gobernadores o presidente”, sostuvo Kicillof  en General Alvear.

En cuanto al cronograma de elecciones nacionales, en el PJ creen que a Milei le pueden surgirle problemas con su idea de suspender o eliminar las PASO. En ese caso, deslizan, el mileísmo podría reenfocar sus objetivos en algo más asequible, como convertir a las primarias en no obligatorias (optativas). En cualquier caso, lo que también saben es que los datos de la actividad -la economía “del metro cuadrado”- vienen muy mal para la Casa Rosada.

Según un estudio de la consultora Trespuntozero, entre el 26 de junio y fecha similar de julio (medición que coincidió con el desarrollo y desenlace del Mundial) la imagen negativa del gobierno nacional subió tres puntos (60,3% a 63,3%). La positiva, a su vez, se redujo casi cuatro (39% a 35,2%).

Consultada por Tiempo, la titular de la encuestadora, Shila Wilker, compartió su evaluación: “El Mundial transmitía un sentido de unidad con un gobierno que, en general, se siente cómodo con el contraste, expresa una dinámica adversativa cuando el Mundial es cohesivo. Mi idea es que el gobierno salió del Mundial peor de lo que entró.”